9 de Agosto, 2018

Ex párroco de Quilpué dispara contra obispo emérito Gonzalo Duarte: “Quiere lavar su imagen”

Ex párroco de Quilpué dispara contra obispo emérito Gonzalo Duarte: “Quiere lavar su imagen”

Jaime Da Fonseca fue destituido de su estado clerical por el Varticano, acusado de actos de connotación sexual y abuso de autoridad y conciencia.


El párroco de Quilpué, Jaime Da Fonseca, quien fue expulsado del sacerdocio por el Vaticano, acusó al actual obispo emérito Gonzalo Duarte de querer “lavar su imagen”, negando a su vez cualquier acto que “tenga un significado genital”.

El ex sacerdote fue destituido de su estado clerical por la Santa Sede, acusado de actos de connotación sexual y abuso de autoridad y conciencia.

A través de una carta que publica hoy El Mercurio de Valparaíso, el ex cura parte negando “cualquier acto que tenga un significado genital”, agregando que “no soy un desconocido en Quilpué y creo que nadie puede creer un infundio así”.

Ante las acusaciones que le hace Mauricio Pulgar, Da Fonseca señala que “él realizaba inyecciones a seminaristas y presbíteros que tienen pérdida de memoria y que no se acuerdan de lo que pasó”, rechazando también que haya salido del país al precisar que “estoy en Chile”.

El ex sacerdote laza sus dardos a Duarte, a quien responsabiliza de “conseguir lo que deseaba:  tratar de lavar su imagen a costa de otros”.

De esta forma se refiere a una misiva enviada por el obispo emérito al diario en la que describía las acciones adoptadas en contra de Da Fonseca luego de recibir las denuncias en su contra.

He leído la información que en este Diario el obispo Gonzalo Duarte ha dado acerca de mi persona, la que niego absolutamente. Niego que haya abusado de autoridad sobre aquellos que sólo he servido”, escribe.

El ex religioso añade que “cuando salí de la Parroquia de Quilpué le pedí un juicio; me lo negó. Simplemente lo negó y, como en los peores tiempos de la inquisición, me obligó a dejar la parroquia sin reconocerme el derecho a defenderme (…) Él dice que envió mis antecedentes a la Congregación para el Clero y no fue así. Fui yo quien avisé al cardenal Prefecto que el obispo había caído en imprudencia. Pero desde Roma me corrigieron: ‘No es imprudencia, es un delito y se llama prevaricación y abuso de autoridad’”.

Nunca he creído, creo ni creeré las calumnias contra monseñor Duarte. Creo que ha sufrido mucho por ello”, sostuvo.

Finalmente, Da Fonseca dice que “usaré todos los medios que tenga a mi alcance para que emerja el esplendor de la verdad y no como la presenta en su mente el obispo Duarte (…) Aún espero pruebas, porque nadie me las ha mostrado”.


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