4 de Diciembre, 2018

Elecciones en Bolivia

Elecciones en Bolivia

En octubre del 2019 los bolivianos concurrirán a las urnas para elegir a su próximo presidente y a sus parlamentarios. A la fecha, se postulan nueve candidaturas presidenciales de distintos calibres. Bolivia goza de un largo período de estabilidad política, desde que terminara la última dictadura militar a inicios de los años ochenta y asumiera […]


En octubre del 2019 los bolivianos concurrirán a las urnas para elegir a su próximo presidente y a sus parlamentarios. A la fecha, se postulan nueve candidaturas presidenciales de distintos calibres.

Bolivia goza de un largo período de estabilidad política, desde que terminara la última dictadura militar a inicios de los años ochenta y asumiera producto de elecciones libres, el presidente Hernán Siles Suazo. En diciembre del 2005, fue electo Evo Morales, dirigente sindical y fundador del Movimiento al Socialismo, MAS. En diciembre del 2009 fue reelecto y lo volvió a ser en diciembre del 2014. Dado que la Constitución prohibía una nueva reelección, el 27 de Febrero del 2016 impulsó un referéndum para modificar la Carta Magna para poder postularse nuevamente. Pero esta vez, producto de una amplia y diversa campaña ciudadana, la ciudadanía voto mayoritariamente No.

En suma, desde hace mas de 13 años Evo Morales gobierna en Bolivia y podría hacerlo hasta el 2025 si triunfase en las elecciones de octubre próximo.

En el haber podemos incluir que se trata del período de mayor estabilidad política que goza Bolivia en su historia, y sobre todo en los primeros años de este siglo, de mayor crecimiento económico. Por cierto, en las relaciones bilaterales, estas pasaron de un muy buen talante hasta el 2011 para dar paso al peor momento de los últimos tiempos, con ocasión de la demanda ante la Corte de La Haya

Las elecciones de octubre próximo

El camino a las elecciones de octubre 2019 está plagado de eventos y noticias. Pese a la derrota en el referéndum del 27/F, el MAS ha insistido en postular a los actuales gobernantes, dando origen a una reacción ciudadana amplia y variopinta que converge en la consigna de “Bolivia dijo No”.

El punto de partida fue la decisión del Tribunal Constitucional que dictaminó que la prohibición de reelección violaba los derechos humanos de los actuales gobernantes. Agreguemos que dos de los magistrados fueron posteriormente nominados en cargos diplomáticos en Europa.

El Tribunal Electoral (que ha experimentado la renuncia de directivos independientes del gobierno) convocó a un detallado y complejo proceso de inscripción de candidaturas presidenciales, obligando a la realización de primarias para el 27 de enero.

Dos datos interesantes: el MAS inscribió a Evo Morales y García Liniera, y aparte de ellos se inscribieron ocho binomios mas. El paso siguiente es que el próximo sábado 8 de diciembre el Tribunal sancionará que candidaturas pueden participar en las primarias.

La oposición cuestiona la realización de primarias, dado que estas son un mecanismo para dirimir dentro de un partido, o alianza de partidos, las preferencias a su interior. Pero en este caso, todos los partidos presentan un solo binomio. La oposición cuestiona el enorme gasto publico que esto provocará. Obviamente, la pregunta es para que se realizan primarias cuando no hay diferencias que dirimir dentro de la totalidad de los partidos.

La respuesta es mas política que jurídica: según la experiencia reciente, los candidatos que realizan primarias disfrutan de una pre campaña, misma que les permite reclutar “infantería”. Pero en el caso del MAS habría otra ganancia: dado que es el partido mayoritario (se dice que tiene mas de un millón de afiliados), buscaría con estas primarias forzadas, mostrar esa mayoría y legitimar asi la postulación de Evo pese al 27/F.

A la fecha se desplazan marchas que partieron hace algunos días en dirección a La Paz rumbo al Tribunal Electoral, y el próximo jueves se llevará a cabo un paro cívico en todo el país. El fallo definitivo será realizado el 12 de diciembre.

Todo indica, que pese a estos pronunciamientos, el MAS ha decidido concurrir a las elecciones de octubre con la misma dupla que gobierna desde 2005. Aunque la oposición prevé llevar el tema a organismos internacionales, lo mas probable es que la candidatura del presidente Morales se mantenga.

Lo novedoso es que pese a la amplia dispersión entre 8 candidaturas, la de Carlos Meza empieza figurar como ganadora, inclusive en primera vuelta según las más recientes encuestas. Por cierto, a la fecha la diferencia entre Meza y Evo no son sustanciales por cual tendríamos una segunda vuelta, pero allí es mas que probable que Meza obtenga una contundente mayoría. El propio Presidente Morales ha insinuado en mas de una vez que es probable que no gane. Alega una inferioridad en el ámbito de las redes sociales. La pregunta que muchos se formulan es si en caso de derrota, el MAS entregará el poder.

Mas allá de los aprestos electorales, la economía tiene nubes en el horizonte. El principal producto de exportación boliviano, el gas, tiene dos mercados preferentes: Brasil y Argentina. Los contratos vigentes tienen que renovarse pronto. El problema es que ambos países hoy producen gas, lo que los independiza de su comercio con Bolivia lo que augura una complicada negociación de nuevos contratos. La economía boliviana ha experimentado un sano crecimiento en los últimos años, pero al igual que en el resto de las economías latinoamericanas, esto fue favorecido por el boom de las materias primas. En paralelo, emerge el litio con todas sus potencialidades.

En el plano internacional, la diplomacia paceña se empleó a fondo en su conflicto con Chile, con los resultados por todos conocido. ¿Cómo repercutirá el factor Chile en esta campaña electoral? A la fecha, solo el candidato a Vicepresidente de Carlos Meza, Gustavo Pedraza, ha postulado reanudar relaciones diplomáticas con nuestro país como parte de una nueva estrategia. En términos mas políticos, el gobierno de Evo ha perdido apoyos en la región y hoy sólo conserva buenas relaciones con Caracas, Cuba y Nicaragua. Mas allá del apoyo político y la cercanía ideológica, con ninguno de dichos países Bolivia tiene hoy una agenda nutrida en sus desafíos prioritarias.

Las elecciones bolivianas coparán buena parte de la agenda altiplánica durante el próximo año. Quedan muchas variables por despejar, un año es un largo plazo en política y sin lugar a dudas que el futuro próximo boliviano debiera convocar al estudio y análisis, con realismo y mente abierta.

Sobre el autor:

Cientista político

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