Perú, Bolivia y la labor de la Cancillería

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    En los últimos días, ha habido muchas reacciones con respecto a la decisión que tomó el gobierno de Perú de promulgar la ley que crea el distrito denominado Yarada Los Palos, un acto que claramente se puede entender como una provocación a los intereses soberanos de nuestro país. Ese distrito cubre un territorio que es claramente chileno, que ellos denominan el triángulo terrestre.

    Quiero señalar que en el tratado de 1929 y en todos los actos posteriores, se da cuenta fehacientemente que el límite terrestre entre Chile y Perú se fija en el Hito Número Uno, y tal como dijo la Corte Internacional de Justicia de La Haya, el inicio de la frontera marítima es la intersección del paralelo con el Hito Numero Uno.

    En consecuencia, para nosotros no es aceptable que el gobierno Peruano haya promulgado este decreto de ley y no es aceptable que el Congreso peruano lo haya aprobado. Por estos motivos, hemos dicho con toda claridad que vamos a exigir el respeto de nuestros derechos soberanos que tenemos sobre ese territorio.

    Tampoco es aceptable que haya habido un contingente de militares peruanos cerca del Hito Número Uno. Es cierto que no pasaron la frontera, pero hay un acuerdo del año 78 que establece que las Fuerzas Armadas Peruanas le deben avisar a las Fuerzas Armadas Chilenas cuando se van a acercar a este punto que fija la frontera terrestre. Eso no ocurrió, y es algo lamentable.

    Preocupados por estas situaciones, esta semana nos reunimos con la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, reunión en la que participó el Presidente de la Cámara de Diputados, Marco Núñez y otros parlamentarios de las comisiones de defensa y de relaciones exteriores de ambas cámaras. Aquí hemos fijado una postura única, de Estado, transversal a todos los partidos políticos, con el fin de apoyar con fuerza y unidad los intereses permanentes de nuestro país.

    Estamos convencidos que frente a la actitud del gobierno peruano hay que actuar con firmeza, serenidad y prudencia. Esto significa que apoyamos que el gobierno de Chile haya llamado a informar al embajador y apoyamos que se hayan suspendido las reuniones entre ministros de Chile y Perú.

    El apoyo del Senado a la labor del gobierno quedó de manifiesto en el proyecto de acuerdo que aprobamos por unanimidad esta semana, donde ratificamos la posición del Estado en cuanto a que no existe el denominado “triángulo terrestre” y que la frontera está delimitada por el Hito Número Uno y el punto convenido por ambos países en estricto cumplimiento al fallo de la corte Internacional de Justicia del 27 de enero de 2014.

    Esta situación con nuestro país vecino ha afectado gestos muy concretos que dimos como chilenos. Recordemos que la semana pasada estuvieron en el palacio de La Moneda alcaldes y líderes juveniles de Perú para sostener una reunión con al Presidenta de la República y una serio de otras actividades. Desgraciadamente, este tipo de actos de armonía y fraternidad se empañan con la decisión del Presidente Ollanta Humala de impulsar la creación de este distrito y no respetar los acuerdos.

    Probablemente, su decisión obedece a que su apoyo, según las últimas encuestas, está por el suelo, con una aprobación muy baja y un rechazo muy alto. El presidente Humala está utilizando este tema que es internacional, que debiera ser abordado seriamente, como un mecanismo para subir en las encuestas. Esto realmente es muy lamentable.

    En Bolivia tenemos otro frente de acción en materia internacional. Hemos escuchado en los últimos días palabras y expresiones agresivas y descalificadores de parte del vicepresidente de ese País, Álvaro García Linera. Escuchamos también al presidente Morales después de reunirse con Angela Merkel y Francois Hollande, diciendo que prácticamente esos mandatarios habrían manifestado su total solidaridad con Bolivia. La verdad es que sus declaraciones fueron muy claras; este es un tema bilateral y se necesita diálogo. Esa es una verdad, y ha sido el gobierno Boliviano el que ha roto el diálogo con la presentación de la demanda ante La Haya, no obstante que había una agenda amplia de 13 puntos, sin exclusión, en el primer gobierno de la Presidenta Bachelet.

    Nos ampara el derecho, nos ampara el tratado de 1904, nos ampara una tradición jurídica de seriedad que ha llevado adelante nuestro país. Ahora que vamos a entrar al fondo del juicio en La Haya, vamos a tener una estrategia política, comunicacional y jurídica mucho más proactiva para defender el interés permanente de Chile.

    En esto estamos todos, porque Chile tiene derecho a ejercer soberanía, tiene derecho a realizar el ejercicio de las Fuerzas Armadas que se denomina Huracán, porque lo hemos hecho desde 1998, siempre avisando anticipadamente a Unasur. Nadie nos va a inhibir con declaraciones y actitudes descalificadoras y agresivas que desgraciadamente han tenido las autoridades de nuestros países vecinos.

    El gobierno de Chile, a través de la Cancillería, está haciendo todo lo que corresponde. Tenemos una política de defensa disuasiva, naturalmente defensiva. No tenemos pretensiones territoriales con ningún país vecino y, en consecuencia, la Presidenta de la República y el Canciller tienen todo nuestro apoyo en estos momentos en que las relaciones internacionales están en el centro de la noticia.

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