El “renuncio de Mesa”: La oportunidad del equipo chileno

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    Una buena oportunidad tiene la Cancillería de Chile para horadar la fuerte sinergia existente entre el equipo comunicacional boliviano que defiende los intereses de ese país, a raíz de la pugna sostenida producto de las declaraciones del vocero de la demanda Carlos Mesa, respecto al ex Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

    El 6 de enero, durante una entrevista con radio Fides, el expresidente declaró que “el presidente Evo Morales le debe al presidente Gonzalo Sánchez de Lozada mucho más de lo que él mismo se atreve a reconocer”. Esta opinión desató polémica en el gobierno de Morales.

    García Linera se ha referido en dos oportunidades sobre los dichos de Mesa. En la segunda, señaló: “El señor Carlos Mesa es un excelente explicador de la causa marítima por su capacidad didáctica, pero como político internamente es un rotundo fracaso y acaba de demostrarlo con sus declaraciones sobre Gonzalo Sánchez de Lozada y en general de su comportamiento político”, espetó el vicepresidente García en conferencia de prensa.

    El tema de fondo es la interpretación política de los dichos de Mesa, la cual es relacionada a un apoyo al NO en el próximo referéndum donde Evo Morales pretende aprobar una reforma constitucional que permita su reelección. En la práctica significa una escisión, un rompimiento de la cohesión política mostrada por la estrategia boliviana.

    Con la contundente respuesta entregada por el Vicepresidente en ejercicio, sin duda se producirá en los próximos días, una brecha entre la relación de los miembros más importantes del equipo; el Presidente, su Vicepresidente y el vocero de la demanda de Bolivia.

    La oportunidad del equipo chileno radica en cuestión de horas. Utilizar esa natural incomodidad entre los comprometidos e involucrarse en el conflicto indirectamente, de manera de insertar el tema de la demanda desde el punto de vista nacional.

    Implantando los ingredientes necesarios para mezclar los temas, produciendo lo que en comunicaciones se llama “ruido”, es posible para Chile tomar por primera vez el control de la pauta, alejándonos de la continua reacción a lo que hagan o dejen de hacer, los vecinos bolivianos al mando de su país.

    La política de Sánchez de Lozada no fue negativa para con nuestro país, lo que puede utilizarse como uno de los ingredientes a manejar, dado que encontraba estéril la nula comunicación con Chile basados en la situación del mar.

    Recordemos que él fue el impulsor de venderle gas boliviano a nuestro país. Usando a Sánchez como parte del inicio de una estrategia, podríamos generar suficiente complicación para hacerles comprender a nuestros hermanos vecinos, que la solución de sus problemas no bastan con una salida al mar, sino que van por la plena integración de ambos pueblos, en vez de estar ilusionados con lo que una Corte a miles de kilómetros de distancia podría fallar y que en ningún caso satisfará su pretensión, al menos no como los han hecho creer la política populista de un Presidente que se estableció en el poder con la misma bandera de lucha que ha usado durante todo su mandato.

    Por el momento, esperemos que nuestra Cancillería accione y anotemos un punto en esta estrategia de comunicaciones que se ha vuelto muy influyente en las relaciones de ambos países.

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