Región y Reforma de Educación Superior

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    Al final de cada mes, sesiona en alguna ciudad del país, el Consorcio de Universidades Estatales (CUECH) y el Consejo de Rectores de Chile (CRUCH). Aprovechan de reunirse además, las universidades del CRUCH que no son estatales, es decir, las privadas y católicas tradicionales que forman el denominado G9. Es ocasión también para que se reúna otro subconjunto, más transversal: la Agrupación de Universidades Regionales (AUR). La Universidad de Aysén participa tanto en el CUECH y CRUCH como en el AUR.

    El AUR es pues, la conversación entre todas las Universidades públicas que se encuentran en las regiones, exceptuando la región metropolitana y es conducido por el rector Sanhueza de Playa Ancha.

    Como siempre, al salir de la última reunión, en la ciudad de Antofagasta, desde el AUR fuimos enfáticos en resaltar que las Universidades públicas son un gran aporte para el desarrollo social, económico y cultural de sus territorios y a los esfuerzos de descentralización del país.

    Es por eso que hemos insistido en que la Reforma de Educación Superior debe incluir elemento sólidos de regionalización. Es urgente para el desarrollo del país.

    El financiamiento adecuado de las Universidades regionales es prioritario y no se conseguirá con políticas públicas que, revestidas de una apariencia de trato igualitario, desconocen la diversidad geográfica, las desigualdades sociales, económicas y territoriales, las desventajas que arrastran los estudiantes y las dificultades que se imponen a la actividad académica.

    Hemos planteado que es urgente considerar un explícito componente regional, que refleje los costos reales de la actividad universitaria en cada territorio, y las condiciones de trabajo que enfrentan, incluyendo un factor de corrección del costo de la vida y la capacidad de compra real de las rentas.

    Nos parece también fundamental, contar con Aporte Basal Regional y recursos de Gratuidad asignados por cuotas a regiones, Universidades y Centros de Formación Técnica. Una cuota explícita de cupos de Gratuidad será de gran impacto porque permitirá a los jóvenes permanecer en su propio territorio.

    Es urgente también, revisar con elementos de regionalidad los mecanismos de admisión a la educación superior. Desde la Universidad de Aysén, estamos avanzando en la construcción para el 2017, de un sistema de admisión regular inclusivo que valore la trayectoria escolar estudiantil más allá de los resultados de la PSU. Consideraremos además, incentivos para que los estudiantes de la región puedan acceder a su propia Universidad estatal y permanezcan en la región.

    El 2017 abriremos 10 carreras y esperamos recibir a 300 estudiantes, en programas articulados, de gran calidad y flexibles.

     

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