Pasadas las 15:30 de la tarde de este jueves, el ministro del Interior, Mario Fernández, acudió a la iglesia de “La Gratitud Nacional” en Alameda con Cumming, en el centro poniente de Santiago, donde este medio día –nuevamente- el tempo fue objeto de ataques de grupos de encapuchados que profanaron la principal imagen del catolicismo como es el Cristo Crucificado, que fue sacado del tempos y destruido por encapuchados en plana vía pública.

Mario Fernández, reconocido católico, fue categórico en señalar que acudió al recinto religioso como ministro de Estado y a expresar el rechazo del Gobierno a este tipo de actos, además alertó la preocupación del Ejecutivo por el tono de esta destrucción, que –según explicó- va mucho más allá de que se trate de una determinada religión.

“Yo soy un ministro del Gobierno de Chile, este no es un asunto de ser o no católico, estoy hablando como ministro del Interior de Chile, debemos trabajar todos los chilenos para que se vayan impidiendo estas conductas, esto no es sano. No es un desafío represor”, señaló Fernández.

Escuche al ministro Fernández:

Ahora bien, el problema de la creciente violencia contra símbolos es evidente, a lo largo de la Alameda varios monumentos fueron rayados durante esta jornada, evidenciando un desapego con lo que significa el pasado y la construcción de la República.

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