Las empresas todavía confunden gestión de energía con ahorro o racionamiento

    0
    134

    Hoy, Chile tiene uno de los precios de energía más caros de Latinoamérica. Para ello, las autoridades han decidido ampliar la matriz energética y sugerirle a las empresas que mejoren su gestión de energía, en particular la eficiencia de su uso. Por esto, es importante que las empresas entiendan que una vez que toman el control absoluto de sus consumos, podrán gestionar la energía de mejor manera, incorporando índices de eficiencia en el desarrollo de sus productos. En este sentido, lo que se busca con un Sistema de Gestión Energética (SGE) en la empresa, no es necesariamente ahorrar dinero o energía, sino que maximizar la eficiencia en el uso de la misma.

    Actualmente en Chile, nos encontramos con problemáticas en la industria cuando se intenta instalar un SGE, tales como mediciones internas de las compañías concentradas en la producción y disponibilidad del servicio, mientras que el factor de eficiencia energética no siempre está tomado en cuenta. Es decir, el foco de las compañías está en agrandar plantas, ampliar el negocio, incorporar nuevos equipos, pero sin considerar la variable eficiencia energética; no se dan cuenta que desde ese punto de vista, podrían ser mucho más rentables. En esa misma línea, las empresas todavía no saben en detalle qué es la gestión de la energía, y siguen confundiendo este concepto con ahorro o racionamiento.

    La medición y el control de consumo de energía, junto con planes de eficiencia energética pueden representar una serie de beneficios para las empresas y la inversión puede recuperar en el plazo de un año. Hay que considerar que en una primera etapa, solo por tener un SGE implementado, sin inversiones importantes y con cambios muy mínimos, se pueden garantizar ahorros entre 3% y 5% en los costos de producción.

    Luego, en una segunda fase, se incorporan los primeros planes de acción y se detectan posibles mejoras (cambios de procesos, de equipos, renovación de tecnología, entre otros) que permiten ahorros de hasta un 20%, dependiendo de la inversión que esté dispuesta a realizar la empresa. Lo que se hace es generar modelos de uso eficiente de energía de manera permanente, lo que se traduce en ahorro de costos permanentes que se traspasan a rentabilidad de la empresa de manera inmediata.

    Publicidad