Carta abierta a gerente general de AFP Cuprum

0
671

El rector del Instituto Profesional Arcos, José Sanfuentes, intenta una respuesta clara a las consultas que le formula al máximo ejeccutivo de la AFP Cuprum, la misma que usa de rostro al exitoso entrenador chileno Manuel Pellegrini, el mensaje que transmite el DT no coincide con la nula respuesta que da la entidad al cotizante que ha tenido que optar a la fórmula de “carta abierta” para tratar de conseguir una respuesta a sus inquietudes.

La AFP Cuprum tiene como presidente del directorio al DC Hugo Lavados Montes, ex ministro durante el primer gobierno de la Presidenta Bachelet.

A continuación reproducimos íntegramente el texto:

Estimado Pedro Atria (gerente general de AFP Cuprum) El 9 de agosto pasado le envié una carta por mano a su oficina, copié a su mail, y luego en “Consulta” de la página WEB Cuprum. Le informaba que me estaba pensionando y le solicitaba que gestionara los fondos para mi pensión, de una manera específica de acuerdo a mis intereses. Incluso le ofrecí una reunión para explicarle personalmente la factibilidad de aquello y porqué lo consideraba un mejor negocio para mí y para Cuprum. Esta carta fue en respuesta a una que recibí de usted, como todos los afiliados a Cuprum, y a un SCOMP que me llegara por correo ofreciendo una pensión de 13,25 UF por 22 años.

El 13 de agosto le reiteré por mail la carta y le solicité que se comunicara conmigo (adjuntado mi celular y mi correo), o alguien que usted determinara. Ese día recibí por mail un “Comprobante de consulta” donde se señala que “Nos comunicaremos con usted en un plazo no superior a 5 días”.

Hasta el día de hoy, ni usted ni nadie de Cuprum se ha comunicado conmigo. No logro entender por qué se me falta el respeto de esa manera. Siendo yo, como usted me señaló en su carta, “el propietario de mis fondos” y un aportante al negocio del cual usted vive, que merece más que esa actitud displicente, que me ofende.

He decidido jubilarme (está por vencer el tercer SCOMP). No porque haya aceptado esta situación (la inequidad de mi pensión y que además me ignoren). Solo me he resignado temporalmente ante este abuso. Lo hago por dos razones: una porque, aunque seguiré trabajando por muchos años, no voy a dejarme expropiar más, un 10% de mi sueldo, todos los meses. Además, constato que el gobierno y los parlamentarios han decidido apoyar a las AFP y no a los pensionados, y creo que en los tribunales pasaría lo mismo. Parece ser que el poder económico de las AFP influye decisivamente en esas instancias.

Esta situación me produce inmensa tristeza. No por mí. Cuando por salud tenga que dejar de trabajar, podré agregar a mi baja pensión la renta de un segundo departamento, cuyo crédito hipotecario, espero, se habrá cancelado. Tengo la certeza que los directivos de las AFP y todos los que defienden a las AFP, no vivirán en su vejez de su pensión, jamás les alcanzaría; sino de rentas inmobiliarias y de capitales o herencias acumulados a lo largo de su vida.

La desazón que me embarga, y a millones de chilenos y chilenas, es ver cómo la convivencia entre nosotros se va irremediablemente arruinando día a día, condenando a la gran mayoría de las personas mayores a una pensión de pobreza y una vida sin dignidad socioeconómica. Tengo también la certeza que las familias chilenas tienen un enorme corazón y seguirán siendo un apoyo resuelto para que sus parientes mayores no sufran las consecuencias de este indolente comportamiento de las élites económicas y políticas del país.

En su carta me decía “usted es dueño de sus ahorros”. Le pido que por decencia deje de decirlo, usted sabe que no es verdad. Me decía también que el sistema de reparto ha fracasado, no lo sé, lo voy a estudiar a fondo. Lo que sí sé, es que el copago familiar, es decir, que las generaciones que trabajan financian a los jubilados, es el verdadero “sistema de pensiones” de Chile.

Estimado Pedro, si desea conocer mis argumento críticos sobre el actual sistema previsional vea los artículos publicados recientemente en infogate.cl y elmostrador.cl.
Tenga usted presente que nada esto es personal, lo involucra por dirigir Cuprum. Pero sea consciente que, algún día, este vestigio de la dictadura militar, como ya ha sucedido con casi todos, será recordado por las nuevas generaciones como un gran y deliberado engaño al cual se tuvieron que resignar millones de chilenos y chilenos que, habiendo cumplido con sus deberes de trabajar y levantar a sus familias, no habrán podido acceder a su derecho a una pensión justa y una vejez digna”.

Waccionistascuprum

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí