Cuando la histeria por las inversiones del PS comenzaba a amainar y desde las pantallas, inquisidores emprendían la búsqueda de otras brujas para enviar a la hoguera; una caricatura de Jimmy Scott nos alegró el despertar. En ella, un personaje decía al otro: “yo le entregaría la administración del 5% adicional de cotización al PS””. Así comienza la carta que los integrantes de la Comisión Patrimonio 2002-2011 del Partido Socialista le enviaron al timonel de la colectividad, Álvaro Elizalde, en la cual defienden las inversiones hechas por la tienda en empresas cuestionadas como SQM y Pampa Calichera, asegurando que eso le ha permitido una independencia.

La misiva de siete carillas está firmada por “los padres fundadores” del  sistema de inversiones del PS, Jorge Jorratt, Verónica Montellano, Oscar Guillermo Garretón y Edmundo Dupré.

En ella, estos defienden las inversiones realizadas en diversas empresas y señalan que ello permite “independencia y soberanía para hacer y decir lo que quisiera”, mientras que “decenas de políticos desfilaban subrepticiamente por oficinas de esas mismas empresas para pedir financiamiento irregular a sus actividades”.

La carta señala que “resulta arbitrario criticar al PS por adquirir en el período 2002-2010 bonos de empresas cuyos escándalos se conocieron solo a fines de 2014 o en 2015. En cambio si merece la pena recordar que mientras el PS compraba (cumpliendo con todas las normas legales) bonos de empresas entonces bien calificadas y con las cuales no tuvo comunicación alguna, decenas de políticos desfilaban subrepticiamente por oficinas de esas mismas empresas para pedir financiamiento irregular a sus actividades. Se hace así evidente, una vez más, que el manejo riguroso y legal de los recursos propios libera a la política de la influencia del dinero, mientras la administración descuidada y la dependencia de recursos ajenos e irregulares, la hacen prisionera de él”.

En realidad es admirable lo que el PS hizo a partir de 2002 con los dineros de devolución de sus activos antes expropiados por la dictadura. No despilfarrarlos, sino administrarlos bien, es de las cosas revolucionarias que ha hecho el PS. Le dio independencia y soberanía para hacer y decir lo que quisiera, sin mirar antes la cara a algún “donante”; habitualmente grandes empresas o esos Chavez deseosos de remunerar turiferarios locales en cada país. El PS fue el partido político en Chile que con su gestión patrimonial pudo alcanzar lo que otros menos rigurosos no logran: decir a ricos y poderosos del mundo lo que está en el sueño de todo jugador de Lotería: ¡Chao jefe!”, precisa el texto.

Y añade que “solo el delirio, la cultura del twitter irreflexivo e impune, puede condenar que alguien maneje bien su dinero y para ello lo haga en el mundo que es, en las posibilidades serias que existen. Que no lo guarde en el colchón para que vaya comiéndoselo de a poco la inflación. Que ponga barreras para que algún dirigente no lo queme todo en la próxima elección y entonces, de vuelta a pasar el platillo. Que lo haga transparentemente, bajo control de todas las instancias partidarias democráticamente elegidas, partiendo por la más alta, el Congreso General partidario, y también de todos los órganos regulatorios del Estado, así como de las más exigentes normas de auditoría”.

Además, se hace una crítica a algunos militantes del partido, al sostener que “lo más vergonzoso ha sido la actitud de algunos personeros socialistas, incapaces de defender la obra de su partido, que emitieron declaraciones balbuceantes, desinformadas y hasta oportunistas. Los que trataron de deslindar responsabilidades diciendo que ignoraban lo que sí sabían o estaban en la obligación de saber. Los que sugieren ser del bando de “los inocentes” pidiendo “sanciones” para “los culpables”. Los que respondieron sin siquiera informarse antes de lo obrado por los militantes que estuvieron a cargo. Los que en tono de penitentes dieron por verdaderas mentiras y desinformaciones groseras, extendiendo un manto de duda sobre la rectitud del PS. Los que prefirieron esconderse en vez de encarar. Afortunadamente, hubo también los que tuvieron la entereza de defender lo obrado y debe agradecerse su decencia, consecuencia y valentía para dar la cara”.

Además, la misiva menciona que “si alguien alega que no se informó adecuadamente, que estaba distraído, que se arrepiente del aplauso unánime que siempre la Comisión recibió en todas las instancias políticas del PS, entonces que parta por reconocer su desidia, su irresponsabilidad, su lenidad en temas de esta importancia. Porque nunca se dejó de responder a cualquier consulta y de entregar toda esa información, detallada y auditada por entes internos y externos al PS, que iba año tras año al Servel

El 100% del patrimonio financiero del PS se invirtió en instrumentos de renta fija. Los que tienen habitualmente una menor rentabilidad, pero sin riesgos patrimoniales y sin dependencia de los resultados mismos de la compañía. El principal instrumento de renta fija adquirido fueron letras hipotecarias, donde se encontraba sobre el 70% del patrimonio y el otro instrumento fueron bonos soberanos (de países) o de empresas de alto estándar, según puntaje de clasificadoras de riesgo reconocidas internacionalmente”, destaca.

La misiva también señala que “concluir que, por las inversiones en Bonos de empresas, el PS pueda tener algo que ver con los escándalos de algunas como las indicadas en la nota periodística de Megavisión, es tan arbitrario como concluir que algún cotizante de las AFP es parte de la colusión del tissue porque tiene parte de sus ahorros en acciones de CMPC. Solo un ignorante, o un malintencionado, o un periodismo tendencioso, puede concluir que la tenencia de bonos por algunas decenas de miles de dólares con tasa fija, además sin posibilidad de injerencia alguna en la gestión de ella, le pueden dar al PS algún poder sobre empresas con activos por decenas de miles de millones de dólares, comprometiendo de paso sus ideas, por un valor que, en cada caso, no representaba sino una parte marginal de su patrimonio”.

Finalmente, el texto menciona que “toda la información financiera del PS, incluyendo la administración del patrimonio, con detallada cuenta de sus inversiones, era entregada una vez al año al Servel, sin recibir nunca una observación, pero sí muchas veces elogios por la calidad de su trabajo. No hace falta decir que durante esos años no existían las leyes de transparencia y financiamiento de la política que hoy existen, pero el PS construyó las propias aún más estrictas”.

Lea la carta completa aquí:

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