Bachelet defiende el legado de su gobierno y admite que las reformas fueron hechas porque “eran necesarias”

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La ex Presidenta Michelle Bachelet salió a defender el legado de su gobierno y las reformas que impulsó durante su administración, señalando que estas se realizaron porque “eran necesarias” para hacer de Chile una “sociedad más igualitaria”.

En entrevista con revista Caras, la ex mandataria explica que “hicimos reformas porque eran necesarias, no por gusto, porque había llegado el momento de atreverse a más y porque creo firmemente que Chile debe ser una sociedad más igualitaria. Así, con el esfuerzo de todos, construyendo sobre lo que otros habían hecho, Chile ha llegado a ser lo que es: un país en el que se garantizan más y mejores derechos sociales”.

En cuanto a su experiencia en el poder, Bachelet precisa que fue “un gran honor” en haber sido la primera Presidenta mujer, pero “también es una tremenda responsabilidad. Pareciera que a nosotras cuando logramos cargos de alta visibilidad e injerencia se nos exige estar agradecidas, y responder en materias que no tienen que ver con la función misma”.

Eso debe cambiar, ya no es aceptable que a una presidenta mujer se le juzgue por cómo se viste o por su apariencia física. Hoy las mujeres estamos en posiciones de mayor poder, y es lo que corresponde, somos más del 50% de la población mundial. Es importante que los hombres entiendan que dejarnos al margen, es como jugar una final de campeonato con la mitad del equipo, eso no tiene ninguna racionalidad. Si bien hemos avanzado, aún falta mucho, sobre todo en lo que respecta a la violencia que sufren las mujeres por el solo hecho de serlo, física, simbólica, laboralmente, etc”, explica.

La ex jefa de Estado también plantea su sueño de país a 30 años más, precisando que “quisiera que la igualdad de derechos y oportunidades fuera una realidad, que todos pudieran experimentar: en los estudios, en el acceso a la vivienda, cuando necesitan atenderse en el sistema de salud, cuando quieren emprender, en el trato a hombres y mujeres”.

En otras palabras, que hayamos llegado, al fin, a ser desarrollados de verdad. Me imagino un país con conciencia de la fragilidad de sus recursos naturales, que los valora y los protege, que apuesta por el conocimiento para insertarse en los mercados internacionales sin temor. Veo totalmente posible que seamos un país que acepta y celebra su diversidad cultural, un país más cohesionado y unido, más respetuoso de todos y todas. Por eso no hay que bajar los brazos”, agrega.

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