El Gobierno salió este viernes a responder a los duros cuestionamientos que hizo la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) a la reforma laboral que dio a conocer ayer el Presidente Sebastián Piñera, afirmando que el proyecto no busca precarizar el trabajo y que no es de extrañar que las primeras críticas que se le hagan a los proyecto del Ejecutivo provengan de la multisindical.

La timonel de la CUT, Bárbara Figueroa, señaló que este era el “peor proyecto” que el Gobierno pudo haber hecho, porque vulnera los derechos de los trabajadores y está hecho a favor de los empleadores.

Asimismo, sostuvo que “este proyecto de ley no se hace cargo de uno de los problemas más grandes para los trabajadores que son los bajos salarios y la explotación“.

En ese sentido, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, dijo que el corazón de la iniciativa es mejorar la calidad de vida de los trabajadores y que “hay que tener siempre una disposición al diálogo y no es una buena señal la que una vez más da la CUT, cuando ante de conocer el proyecto ya lo están criticando”.

Añadió que “es difícil creer en una crítica cuando se basa en un proyecto que ni siquiera conocen, que ni pudieron haber leído, por lo demás es habitual que en todas las materias, en todos los proyecto que nuestro Gobierno ha presentado las primeras críticas provienen de la CUT”.

Además, señaló que la iniciativa fue conversada y construida con la ayuda de muchos sindicatos y otras centrales de trabajadores, respondiendo de esta forma a los comentarios de la multisindical en el sentido que no fueron invitados a las mesas de trabajo. Durante la mañana, el subsecretario del Trabajo, Fernando Arab, había mencionado que fue la propia CUT la que se había restado de la mesa de trabajo.

El secretario de Estado también sostuvo que el proyecto no contiene ninguna norma que busque precarizar el trabajo, ya que “se mantienen todos los derechos de los trabajadores, solo se crean oportunidades”.

En cuanto a los trabajadores informales y la posibilidad que se terminen los trabajadores que entreguen boletas, Monckeberg explicó que “Chile tiene un desafío y un Talón de Aquiles que son los trabajadores informales, que son trabajadores completamente desprotegidos que si tiene un accidente no pueden ir a la mutual, que si quedan con alguna invalidez no tienen pensión, que no pueden ahorrar para la vejez que no tiene salud, eso hay que terminarlo, queremos trabajadores protegidos”.

Al respecto, indicó que “el mandato que nos dio el Presidente es que se creen trabajos formales con protección social y hoy día hay labores esporádicas, labores no planificadas que operan en la completa informalidad y nosotros queremos que exista un contrato marco que englobe todas esas labores del mes y que finalmente se pague con un contrato con protección social”.

Por su parte, el ministro de Hacienda, Felipe Larraín, también descartó que el proyecto que el impulsa el Gobierno precarice el trabajo, sino que por el contrario lo que se busca es dar más oportunidades a los trabajadores.

Sobre la crítica de la CUT, el jefe de la billetera fiscal dijo que “sería ideal que pudiéramos tener una disposición a dialogar, a conversar, a analizar en profundidad y estamos disponibles para conversar con los distintos agentes que tienen interés en estos temas. Estamos disponibles para discutirlos en el Parlamento y entender que lo que se está dando es mayor oportunidad a los trabajadores”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí