Hace meses que se arrastra una crisis profunda que tiene múltiples aristas en el Instituto Nacional, otrora el colegio público más prestigioso de la nación del cual han salida varios Presidentes de Chile. Hoy más parece un campo de batalla o ciudadela sitiada por las FFEE de Carabineros. En este clima de tensión, encapuchados se han atrincherado y se enfrentan a la policía casi a diario.

Este problema ha llegado a tal punto –por la incapacidad del alcalde para resolverlo por el ser sostenedor del colegio y también la incapacidad de la policía y del ministerio público, que no logran identificar a los violenstistas- que escaló hasta el mismo Gobierno que ha tenido que agregar este conflicto a su larga lista de temas complejos.

Las escenas son lamentables, efectivos fuertemente apertrechados con equipos antimotines, ingresan a las salas de clases, lanzan gases disuasivos y a “lumazo” limpio se enfrentan a grupos de encapuchados que han derrotado a la policía, mientras que la comunidad estudiantil que quiere clases queda a merced de los disturbios y son los mas perjudicados. Es en este escenario en el que el alcalde de la comuna, el RN Felipe Alessandri, pareciera no lograr manejar el problema ayudando a la crisis con su pobre inteligencia emocional, generando más rechazo en los escolares debido a sus improvisadas medidas como el control con identificación y la presencia permanente de un numeroso contingente de Fuerzas Especiales.

Este lunes Alessandri optó por refugiarse en las autoridades para tratar de tener el control de una problemática mal manejadas y que sin duda le pasará la cuenta en la próxima elección.

El edil, tras reunirse con la ministra de Educación Marcela Cubillos (UDI), el ministro del Interior, Andrés Chadwick y con la Intendenta Karla Rubilar, señaló: “No vamos a cerrar sus puertas y seguiremos trabajando con esa inmensa mayoría de alumnos que sí quiere estudiar (…) Sacar a las manzanas podridas, aplicar la ley aula segura cuando corresponda y seguir trabajando con la inmensa mayoría que sí quiere estudiar”, sentenció el alcalde.

Alessandri explicó que el rector Fernando Soto dejará el próximo 30 de agosto porque termina su mandato y se nombrará un director interino los próximos días.

Por su parte la ministra Marcela Cubillos insistió en que “es evidente que aquí hay una violencia ideológica, muy fuerte, de un puñado de violentistas empeñados en destruir el Instituto Nacional”, dijo, reiterando que “el Instituto Nacional no cierra su año académico”.

A la cita en la Intendencia no fueron convocados los dirigentes estudiantiles lo que evidencia la nula comunicación y –al parecer- ánimo de dialogo por parte del municipio con los estamentos de la dirigencia estudiantil, así difícilmente se lograr terminar con el problema.

“Para q el #InstitutoNacional vuelva a ser el foco d luz d la nación debemos trabajar unidos: partiendo x condenar la violencia, reforzando comunidad académica y tb trabajo operativo y d inteligencia d
@Carabdechile
para entre todos desenmascarar a quienes están destruyendo al IN”, escribió la intendenta Rubilar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí