Chile despertó. Lo tenemos claro moros y cristianos. Chile despertó, pero muy herido.
La explosión aún nos tiene caminando con la mirada perdida. Años de mentiras y de hacernos trampas en el solitario.

Chile despertó y sus peores pesadillas, vuelven una y otra vez. Milicos asesinos, le gritaban a soldados que no pidieron estar donde están. Menos, pidieron tener que apretar el gatillo contra otro chileno. Esas balas los matan a ellos también.

Lo tuvieron claro aquellos termocéfalos que insultaron o confrontaron a militares el pasado sábado en Plaza Italia y por cadena nacional. Yo creo que NO. Porque Chile Despertó brutalmente y como suele ser en estos casos, sin control. Generaciones contemporáneas en bandos distintos.

Chile despertó. Herido, lleno de odio y violencia. Años de abusos, años de frustraciones, resentimiento e individualismo. Chile despertó y quienes deben llamar a la cordura, a la acción, al trabajo, al respeto, a promever la empatía, llamar a la paz, lamentablemente NO EXISTEN.

Izquierdas y derechas, sin hombres y mujeres que entiendan que este despertar nos está llevando inexorablemente cuesta abajo. El tiempo se agota y la tarea, se nos hace muy difícil. A TODOS.

Decirle a mis hijos que Chile despertó y que no ESTÁ en Guerra, ha sido de las cosas difíciles que me ha tocado como papá. No estaba preparado. Además, los niños no entiende porque nos insultamos unos con otros. Ellos no entienden por qué quemaron las estaciones de metro, si lo que más les gusta es justamente salir a pasear y andar en metro. No entienden por qué la gente insulta a los soldados, si para ellos los soldados cuidan a los chilenos y después de casi medio siglo, estos soldados no merecen que les sigan gritando asesinos. Mis hijos no entienden, por qué se roban las cosas del supermercado y se llevan la tele papá. Por qué?

Por qué los incendios, por qué los saqueos.

Y la respuesta es porque Chile despertó. Pero despertó enfermo, herido, humillado, colapsado, violento, resentido y reprimido.

Con miedo, mucho miedo, veo que Chile otra vez, está en etapa terminal. Mi esperanza, porque siempre debe existir, es que reconozcamos que ésta es tarea de todos, nadie se puede restar, en horas difíciles, a darle a Chile y su gente la oportunidad de mejorar. Mi sueño es que este despertar signifique un Chile más justo para todos los hijos de esta tierra maravillosa. Donde no existan más abusos ni privilegios. Donde NOS RESPETEMOS porque somos chilenos. Orgullosos de su bandera, de esa camiseta roja, de nuestros poetas y artistas. De nuestro mar y nuestra cordillera. De la cazuela y la empanada, como también de la marraqueta.

Ojalá entendamos todos que Chile despertó y que es un momento histórico de pasar a la acción, cuidándonos de no seguir promoviendo el odio y la división entre chilenos. Paren por favor.

En horas difíciles la Patria nos exige hacernos cargo del dolor y desesperanza de miles de compatriotas. Nadie sobra y tampoco vale restarce. Nos queda poco tiempo.