10/12/2019

Alberto Fernández asume como nuevo Presidente de Argentina y marca el retorno del peronismo al poder

Alberto Fernández asume como nuevo Presidente de Argentina y marca el retorno del peronismo al poder

Ceremonia, a la cual no asistió Sebastián Piñera a causa del accidente del avión FACh, estuvo marcada por la guerra fría entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner.


Alberto Fernández asumió este martes como nuevo presidente de Argentina, dando un discurso que se extendió por más de una hora, donde destacó una profunda reforma al sistema judicial del país, prometiendo que “nunca más” será contaminada por servicios de inteligencia.

Así, recalcó fuertemente: “Nunca más a una justicia operada por servicios de inteligencia, por operadores mediáticos. Nunca más una justicia que judicializa la política para servir a los gobernantes de turno. Enviaremos un conjunto de leyes que reaorganicen la justicia”.

Por otro lado, Fernández llamó a la unidad para crear “un nuevo contrato social fraterno y solidario”, al asegurar que el país atraviesa por una emergencia social que requiere atender primero a los más desfavorecidos, en su discurso de investidura este martes.

“El Gobierno saliente gastó 9 mil millones de pesos en propaganda oficial: un despropósito en un país con hambre”, acusó el mandatario.

Fernández, un peronista de centro-izquierda de 60 años, que será acompañado en su gobierno como vicepresidenta por Cristina Kirchner, afirmó también ante el Congreso que Argentina debe “superar el muro de rencor y de odio” que divide políticamente a sus compatriotas.

Guerra fría Macri-Kirchner

Si hay algo que marcó el “backstage” del cambio de mando argentino, fue el choque entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner. Para nadie es un secreto que enormes diferencias marcan la relación entre el ya ex presidente y la flamante vicepresidenta, al punto que al asumir Macri la presidencia en 2015, la entonces ex mandataria se negó a entregar el bastón y la banda presidencial a su sucesor.

Y este martes, durante la ceremonia de asunción de Alberto Fernández, ninguno de los dos hizo el menor intento por ocultar esa pésima relación. Apenas se saludaron en los escasos instantes que compartieron el escenario en el Congreso de la Nación, lo que contrastó enormemente con el saludo hacia el nuevo presidente.

Con un frío apretón de manos y cara de pocos amigos, Cristina Kirchner ni cruzó una mirada con Macri mientras este sí la miraba al saludarla como habitualmente lo hacen las personas cuando se saludan. Fue por lejos el momento más tenso de una jornada que transitó por la normalidad y camaradería entre todos los actores del mundo político trasandino. Es más, cuando el ex jefe de Estado ingresó, la cara de la ex presidenta cambió automáticamente y optó por darle la espalda. Por un instante, todo dejó de ser sonrisas. Él se acercó, estrechó la mano de la vicepresidenta, que respondió nuevamente sin siquiera mirarlo, y luego saludó al nuevo presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

La diferencia con Alberto Fernández fue abismal: apenas ingresó en la Asamblea, el saliente jefe de Estado saludó con un fuerte abrazo a su sucesor, luego firmó y le pasó la banda presidencial con una sonrisa. Por su parte, Cristina Kirchner solo miraba al público y sonreía; siguió sin dedicarle un minuto para observar a Macri, que instantes después se fue.

Y como corolario, la ex jefa de Estado, ahora segunda en el escalafón de mando, tampoco aceptó la lapicera que usaron Macri y Alberto Fernández para firmar el libro donde uno dejaba asentada su salida y el otro su llegada al cargo de Presidente de la Nación. Cristina Kirchner buscó a su secretario de toda la vida, Pablo, quien le alcanzó otra lapicera (dorada; la usada en el recinto era plateada) y con ella firmó el libro oficializando su nuevo rol como vicepresidenta.

Lea a continuación el discurso completo del nuevo presidente de Argentina, Alberto Fernández:

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