Enero llegó a su fin. Y ya de vuelta en casa, nunca está demás chequear cómo quedó el auto tras el trajín al que fue sometido en las vacaciones del primer mes del año.

“Este chequeo puede evitar graves fallas durante el año, además de tomar en cuenta que durante marzo una parte no menor de conductores inicia los trámites de revisión técnica para renovar el permiso de circulación. Siempre es mejor anticiparse a posibles fallas”, explica Marcelo Gutiérrez, gerente comercial de la sucursal de Llantas del Pacífico en Movicenter, quien detalla las principales revisiones del vehículo al regresar del merecido descanso.

Ojo con el kilometraje: No pasar por alto la revisión del tablero. El recorrido extra en vacaciones, puede que sume esas millas que le faltaban al vehículo para para cumplir con una nueva revisión por kilometraje. Además, te ayudará a saber si se necesita hacer algún mantenimiento extra como cambio de aceite, bujías o batería. Si el auto tiene un desperfecto, se activará alguno de los llamados “testigos”.

Atento con los neumáticos: Si el vehículo atravesó por terrenos difíciles, o por vías con huecos o caminos de tierra, es probable que los neumáticos se hayan deformado o sufrido desgastes irregulares. No todos los autos fueron diseñados para transitar por terrenos difíciles, con tierra, piedras, lodo o arena. Además, es necesario revisar la presión del aire. Si es el inadecuado, afecta el consumo de combustible y eleva el riesgo de pinchazos por el calor del asfalto.

No ignore los fluidos: Revisar que no haya ninguna fuga; los líquidos deben estar en los niveles óptimos tras salir de la carretera. Conocer el estado del anticongelante, el líquido de frenos y los filtros, permitirá detectar algún problema o fuga posterior que generó daños más profundos.

El aseo es importante: El haber sido expuesto a agentes medioambientales poco habituales en una ciudad, puede acelerar el deterioro de partes del vehículo; más aún si ha visitado zonas costeras o llenas de tierra. Un lavado profundo evita que se adhiera a la pintura elementos ajenos a ésta, como arena, sal e insectos.

Visitar al mecánico de confianza: Una inspección de rutina no sólo implica el análisis del motor, también el cambio de batería; la revisión de frenos, las luces, y la de los diferentes sistemas de seguridad y entretenimiento del auto. Acudir al mecánico de confianza, que respetará las especificaciones del vehículo, le dará la confianza en sus trasladaos de la vida cotidiana, mientras llega la merecida siguiente escapada de relajo.

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