¿Chile cambiará la Constitución que rige desde la dictadura militar?, así abre el cable de la agencia AP para refeererirse a la campa por el Apruebo o Rechazo que se inició este miércoles en nuestro país.

El país sudamericano lanzó inició formalmente el miércoles la campaña electoral que culminará el 26 de abril en un plebiscito para decidir si se reemplazará la Constitución vigente, un reclamo que surgió en medio de las protestas que desde octubre han sacudido a Chile en demanda de mejoras sociales.

La campaña, sin embargo, inicia con posiciones divididas, aunque diversas encuestas anticipan que se aprobará el sí a una nueva carta magna.

El oficialismo, que aglutina a conservadores y derechistas, impulsa el rechazo a cambiar la Constitución legada por la dictadura militar (1973-1990), aunque algunas facciones están a cambiar de una modificación. La oposición de centroizquierda busca una nueva.

El plebiscito fue ganado por los chilenos que tras el estallido social del 18 de octubre salieron a la calle a demandar mejoras en educación, salud, pensiones y una nueva Constitución, lo cual forzó a los partidos políticos a aprobar en noviembre una reforma que permitió el referéndum.

La campaña se desarrollará en prensa escrita, radios, y en la calle. En un mes se sumará una franja televisiva gratuita. Los partidos contemplan una intensa campaña callejera y visitas puerta a puerta para conquistar adeptos entre los 14 millones de electores habilitados.

Ximena Peña, una estudiante de periodismo de 19 años, dijo a The Associated Press que acudirá a las urnas en abril. “Siento que mi elección quizás no cambia todo pero sí seré parte de una decisión importantísima, (es) el inicio del camino hacia un país más justo”.

El estudiante Ignacio Pérez aseguró que votará, “porque no podemos dejar como si nada todo lo que ha pasado. Es una oportunidad única, ya que ha costado 30 años intentar cambiar la Constitución”.

Centenares de miles de personas participaron en octubre y noviembre en protestas que fueron reprimidas ferozmente por la policía. En cuatro meses de estallido social hubo 31 muertos, según cifras oficiales.

La Constitución fue aprobada en 1980 durante la dictadura de Augusto Pinochet e implantó en el país el modelo neoliberal, privatizó servicios básicos y creó sistemas de educación y salud privados que no es accesible para muchos. Y aunque ha sido modificada en varias ocasiones, varios la ven como una de las causas de la inequidad que llegó a los chilenos a salir a las calles a protestar.

Si en abril gana la opción de tener una nueva Constitución, los chilenos deberán decidir –ese mismo mes– quiénes la escribirán.

Una encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) señaló a mediados de enero que el 67% de los chilenos consultados estaba a favor de una nueva Constitución. El sondeo se realizó entre diciembre y enero con entrevistas cara a cara a 1.496 personas, y sus resultados tienen un margen de error de más menos tres puntos porcentuales.

La división también está presente entre los cuatro partidos oficialistas. Dos de ellos –la Unión Demócrata Independiente y el joven partido ultraderechista Partido Republicano– rechazan reemplazar la Constitución. Evolución Política está por cambiarla y Renovación Nacional (RN) tiene una militancia dividida: la mayoría se opone a cambiarla y la minoría está por la opción “Apruebo”, por lo que su propaganda alude a ambas posiciones.

Mario Desbordes, presidente de RN, reconoció que podría “haber tensiones” al interior de la colectividad, y que trabajarán para que ellas no provoquen daños.

Varios dirigentes políticos están preocupados por la propaganda callejera ante la baja evaluación positiva hacia los partidos políticos, que no sobrepasan el 2%, según un estudio de enero.

Fuad Chaín, líder del centrista Partido Democracia Cristiana (PDC), admitió que hay un ambiente de “mayor hostilidad”, mientras la presidenta de la Unión Democrática Independiente (UDI), Jacqueline van Ryseelberghe, indicó que “es cierto que la gente está muy agresiva”.

A sabiendas de la importancia del plebiscito constitucional, directivos de la compañía Facebook –propietaria de las redes Whatsapp e Instagram– visitaron Chile hace unos días y se comprometieron con el Registro Electoral quitar de esas plataformas la propaganda que el organismo considere ilegal o que puede causar un daño político.

Marcos Tourinho, gerente de Políticas Públicas y Elecciones de Facebook, dijo que muchas cosas han cambiado en los últimos cuatro años, cuando fue electo el actual presidente Donald Trump, “donde quizás la compañía no tenía total conciencia de su responsabilidad y de la importancia que tenía en el debate público”.

Facebook fue responsabilizada por no haber protegido suficientemente los datos de millones de sus usuarios que fueron usados por la empresa Cambridge Analytica para, se afirma, para favorecer la campaña de Trump.

Un estudio realizado en enero señala que una proporción importante de chilenos se informa en redes sociales. El reporte del CEP, el que hizo la encuesta sobre el referendo, señaló las radios mantienen un 29% de confianza entre la gente e inmediatamente después, con un 28%, se ubican las redes.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí