El Vaticano confirmó este viernes el primer caso de CORONAVIRUS en una persona que dio positiva en la prueba de infección que se realiza, por lo que se decidió suspender todos los servicios ambulatorios de atención sanitaria.

En una declaración, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede (que le queda bien poco de santa ya), Matteo Bruni, anunció que “desde esta mañana todos los servicios ambulatorios de la Dirección de Salud e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano han sido suspendidos temporalmente para sanear el ambiente tras el hallazgo positivo de COVID-19 en un paciente ayer”.

Sin embargo, Bruni señaló que “el Departamento de Primeros Auxilios sigue “funcionando”, y añadió que la Dirección de Salud e Higiene “está tomando medidas para informar a las autoridades italianas competentes”, mientras que “entretanto se han iniciado los protocolos sanitarios previstos”.

Hay que mencionar que el servicio de salud del Vaticano atiende a unos 400 residentes en el Estado de la Ciudad y a los más de 4.000 trabajadores de la Curia romana.

Se ha informado que luego de detectarse el primer caso de COVID-19 dentro de los Muros del Vaticano, se ha determinado que se lleven a cabo pruebas de coronavirus entre las personas que tuvieron contacto con el afectado, en particular en la Secretaría de Estado.

Bruni aclaró que ya se han puesto en marcha todos los protocolos sanitarios previstos para estos casos.

Además, la Santa Sede está estudiando cómo cumplir con las últimas normas de las autoridades italianas para evitar los contagios, entre las que destaca la prohibición de celebrar encuentros multitudinarios, ya que es necesario mantener un metro de distancia entre las personas.

En caso de que el Vaticano adoptara finalmente las restricciones, se tendrían que suspender las audiencias generales de los miércoles y los rezos del Ángelus de los domingos, ambos eventos presididos por el Papa, de 83 años.

También consignar que martes pasado, el diario romano ‘Il Messaggero’ comunico que al Papa Francisco se le hizo la prueba del coronavirus y dio negativa.

Bruni dijo que el Pontífice lleva desde la semana anterior una «leve indisposición», lo cual motivó la cancelación de varias audiencias y que no participara en la semana de ejercicios espirituales de Cuaresma que los dirigentes de la Curia romana concluyen hoy en la Casa Divin Maestro de Ariccia, una localidad situada a unos 30 kilómetros al sureste de Roma.

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