Atacado por todos los frentes, el ministro de Salud Jaime Mañalich salió esta jornada a aclarar sus dichos de los últimos días, no sin antes haber sostenido, previamente una reservada conversación con el Presidente Sebastián Piñera, en la cual habrían abordado justamente sus polémicas declaraciones previas.

No tiene nada de extraño que uno tenga reuniones habituales con el Presidente y ocurre lo mismo con todos los ministros o la mayoría, y no me imagino que eso sea tema para un punto de prensa cada vez que uno se junta con él“, señaló con cierta molestia el ministro –manteniendo esa guerrilla no declarada con los medios-, destacando que hablaron sobre el Carnet Covid y aprovechando de asegurar que agradecía “su permanente respaldo” y enfatizó en que él seguirá al mando de la cartera y sus vocerías.

“En ese contexto quiero asegurar que mi disposición y mi ánimo de servir y comunicar a nombre del Ministerio de Salud y del Gobierno todos estos temas relacionados a esta grave pandemia, a este gran riesgo sanitario centenario que enfrenta el mundo”, recalcó, aprovechando de negar categóricamente haberle manifestado al Mandatario alguna posibilidad de dar un paso al costado tras las críticas y sus desencuentros con otros secretarios de Estado.

Mañalich se refirió también a sus declaraciones en la Cámara de Diputados y lo que ha sido su trabajo al frente del Ministerio de Salud en este período de emergencia sanitaria, afirmando que “soy, evidentemente, plenamente consciente de mis defectos y de las pocas virtudes que pueda tener, pero lo que tengo absolutamente claro es que tengo que estar a cargo del Ministerio de Salud“.

En ese sentido dijo que lamentaba “si hay personas que se han sentido ofendidas“, al responder acerca de si ofrecería disculpas o haría un mea culpa por la tensión generada al afirmar que no estuvo de acuerdo con la suspensión del funcionamiento de los colegios.

“Pero quiero reiterar, y perdón que lo ilustre con algo de mi escuela, es extraordinariamente complejo estar a cargo de la Salud de Chile y de todos lo chilenos, es una tarea muy pesada sobre hombros muy débiles“, aludió a continuación, añadiendo que “todos cometemos errores y tenemos momentos virtuosos“, aunque subrayó enfatizó que, en la dificultad del escenario actual, “no está en juicio si el cirujano que está haciendo esta operación es medio pesado o simpático; la pregunta es si este médico va a ser capaz de hacer la pega o no”.

 

 

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