A partir del 13 de marzo del 2020, que fue el último día de clases y el inicio de un período que denominaría de incertidumbre absoluta hasta el día de hoy (Creo por mucho tiempo más), se comenzó a develar poco a poco la fragilidad del sistema escolar chileno, agravado por las decisiones erradas de las altas autoridades del Ministerio de Educación.

La gestión del sistema escolar desde la autoridad central del Mineduc mostró un déficit desde el primer minuto, cuando se señala que después de las dos semanas de suspensión inicial, se adelantarían las vacaciones de invierno (Estando aún en los últimos días de verano) incompresiblemente.

¿Dónde está la incoherencia de esta medida?, muy simple, cuando empiezan las dos primeras semanas de suspensión de clases, el Ministro anuncia la instalación de un sistema de educación online y en menos de diez días de dicho anuncio, cuando se comenzaba a echar andar este andamiaje online y a tener el primer contacto con los estudiantes, ¡para esta dinámica por las vacaciones y se vuelve a fojas cero! Lo que había que hacer, era seguir mejorando esta nueva forma de aprendizaje y comenzar avanzar decididamente en esa línea, para detectar sus fortalezas y debilidades, replicar las primeras y corregir las segundas.

Una vez iniciada las vacaciones de invierno a inicios de otoño, el Ministro de Educación junto al Ministro de Salud, inician una campaña comunicacional de vuelta a clases a una Nueva Normalidad, pero ello, resultaba contradictorio, las mismas autoridades que hablaban de vuelta a clases para el 29 de abril nos indicaban que el peak de la pandemia sería en esas fechas e inicios de mayo (Incoherencia total nuevamente).

En medio del contexto anterior, el alcalde Sadi Melo de la comuna de El Bosque, respecto al retorno a clases, en matinal de TVN, indicó: “Lo importante de la decisión es colocar en el centro de la seguridad a las/os alumnos/as y sus familias, docentes, asistentes de la educación y directivos frente a cualquier acción”, por ello, continuaba diciendo el Edil ……….” Creo que no es momento de volver a clases, debemos en nuestros anuncios dar certezas, no podemos garantizar la seguridad a nuestras comunidades educativas y en ello debemos ser responsables”…… Finalizaba señalando en un matinal de TV….. “Pido que se vuelva a clases el segundo semestre del calendario inicial, es decir a fines de julio o agosto”. Los porfiados hechos se impusieron a la tozudez de la autoridad de educación y salud. Hasta hoy no hay retorno a clases.

Consumada la no vuelta a clases, por clamor de la ciudadanía, gremios y autoridades comunales por sentido común y sensatez. El sistema de educación online de enseñanza anunciado por el MINEDUC, comienza a visibilizar la inmensa brecha digital existente, más del 43% de las familias no tienen conexión internet en sus hogares, es decir, el estado de Chile está vulnerando un derecho constitucional a niños/as y jóvenes como es el acceso a la educación en igualdad de condiciones. Aquí ya no hay incoherencia o tozudez de la autoridad, sino un incumplimiento a la constitución y las leyes.

Este modelo de educación online con una tremenda brecha digital entre sus alumnos/as, es evidentemente a luz de los hechos a esta altura de esta película en desarrollo, un error ya no de incoherencia, inconstitucionalidad, sino también de impertinencia técnica y pedagógica, pues, lo que nosotros debemos fortalecer es la educación a distancia para alumnos/as con acceso a internet y otra con guías, textos…… para los/as que no tienen internet.

Pero lamentablemente esta educación a distancia, de las/os alumnos/as que no tienen internet y que los Directivos, Asistentes de la Educación y Docentes han llegado con  guías y textos a sus hogares, hoy tienen hambre y mucha; así que le cuento como secreto, que no van a responder al estímulo del aprendizaje. El apetito será más fuerte.

A mediados de mayo el MINEDUC vuelve a la carga para volver a clases, a través del slogan: “Retorno Seguro”, pero ahora sí, sin fecha definida y un poquito más mesurado, llamando a empezar a trabajar en ello. Es así como el Ministro Figueroa habla y explica tres conceptos de este nuevo intento de volver clases; Seguridad, Flexibilidad y Equidad, enviando a todos los sostenedores y establecimientos del país instructivos donde explica estos conceptos y
junto a ellos, un conjunto de insumos sanitarios, sin explicar cuáles son los mínimos para funcionar. Esto, tiene un valor para comuna con 75 establecimientos y 22.500 alumnos/as de $ 600.000.000 al mes, algo impensado que sólo se puede pasar a ser realidad en la mente de un o una burócrata furioso/a que claramente lo asesoro mal.

Paralelamente, el Ministro Figueroa sale a indicar antes del 21 de mayo que se tomará el SIMCE, pero con una mirada solo de diagnóstico, sin consecuencias para los  establecimientos. ¿Para qué?, Seguro el SIMCE nos arrojara lo que dice siempre: “Existe una brecha en el logro de aprendizajes y en alcance de los IDPS entre los sectores de mayores ingresos y los de menores ingresos”. Es más, sí lo toman este año, diez a uno que dirá: “Aumentó brecha en el logro de aprendizajes y en alcance de los IDPS entre los sectores de mayores ingresos y los de menores ingresos”. Utilizar una herramienta como el instrumento SIMCE totalmente predictiva es irrelevante.

Pero, en su afán de seguir insistiendo en una normalidad inexistente, no le basta con el SIMCE, también quiere implementar la Evaluación Docente, que a mi juicio es una medida descontextualizado, no por qué los Profesores/as estén altamente , desafiados y sobre  exigidos (variable también importante a considerar), pero, hoy es porque esta pandemia sanitaria con consecuencias sociales, nos obliga a no confundir necesidades con deseos y a contextualizar la realidad e implementar lo fundamental y no lo accesorio. Ejecutar el SIMCE cuesta $17.807.875.000 y la Evaluación Docente $8.055.098.000, sumando un valor total de $25.862.973.000. Sí bien para el volumen de lo que el estado ejecuta en el sistema escolar es una cifra menor (No alcanza a cubrir una entrega completa la primera, segunda o tercera canasta de JUNAEB que llega un millón y medio cada entrega, a un valor de
aproximadamente $30.000 por alumnos/as entre Pre Kínder y IV medio).

Sugiero, que estos $25.862.973.000 se pueden reasignar y como la necesidad fundamental es el hambre, comprar una canasta de $50.000 para los/as 517.000 alumnos/as y sus familias, más pobres del sistema escolar municipal (más de medio millón de canastas), pues, nos queda claro que el hambre será una consecuencia de esta pandemia en los sectores más pobres de Chile.

El Mineduc y su máxima autoridad han instalado en el contexto de esta pandemia sanitaria una política pública con diseños, estrategias y herramientas totalmente descontextualizadas, incoherentes, irrelevantes e impertinentes, conceptos que, para el mundo técnico – pedagógico, académico y político, son la antítesis de la: Pertinencia, relevancia, coherencia y contextualización, que garantizan el éxito de una política pública,
en este caso en materias educativas.

A veces me da la sensación que el Mineduc y su titular: “Invirtió todos sus mejores talentos y habilidades para que esto fracasara”. Pero me desdigo de ese idea caprichosa y sarcástica, como también desecho por total el título de este artículo, creo que realmente lo que ocurre, es que no conocen el Sistema Escolar chileno, y ello sí que es grave, pero para el Ministro tiene justificación y puede alegar desconocimiento.

Pero le queremos contar al Ministro Figueroa y al Mineduc, que los/as Asistentes de la Educación, Docentes y Directivos “volveremos a las Escuelas y Liceos” (No a clases); sí, para que estas comunidades se transformen en la Nueva Escuela:

 Donde la valores y principios fundamentales como; solidaridad, protección, acogida, colaboración, participación, cooperación, empatía, afecto………, etc., sean  la piedra angular de su quehacer en medio de la incertidumbre que nos
encontramos.

 Donde nunca más se “confundan las necesidades con los deseos” (el mercado no tenga cabida).

 Donde aquí y ahora, les entreguemos una palabra de aliento y un gesto de aprecio acompañado de una comida digna y hecha con la pedagogía del amor, cariño y respeto. Con las normas sanitarias establecidas.

Sí Ministro, volveremos paralelamente a pensar, reflexionar y dibujar con nuestros Consejos Escolares y con los especialistas en salud, no nuestro Retorno a Clases, sino nuestro Reencuentro en la Escuelas y donde coincidimos con Usted debe ser Seguro y Flexible, donde no vamos a levantar un diagnóstico con los ejes del currículum priorizado, sino vamos a:
 Elaborar acciones de contención, apoyo y escucha. Serán muchas las Familias, Docentes, Asistentes de la Educación y Directivos que estuvieron cerca de un contagiado, estuvieron contagiados o en cuarentena preventiva o quizás perdieron un ser querido.
 Elaborar y diseñar conversatorios educativos sobre cómo cuidar todas/os nuestra salud, en un escenario que no sabemos cómo va estar respecto al peligro sanitario.
 Implementaremos talleres de ciencias, artes, música, literatura, deporte, teatro, etc., donde podamos mostrar y contar lo vivido.

Después de esto, demoré lo que demoré; veremos y gestionaremos el currículum para realizar un buen diagnóstico y un planeamiento curricular que sea: Contextualizado, pertinente, actualizado, relevante y coherente. Finalmente, le comento que dejaré para la próxima vez la evaluación de la Canastas de JUNAEB. Ahí hay para escribir un tratado.