El Directorio Ejecutivo del FMI informa que “aprobó por un periodo de dos años, un acuerdo de Línea de Crédito Flexible (LCF) para Chile, diseñada para la prevención de crisis, por un monto de alrededor de US$ 23.930 millones”.

Chile califica a la LCF gracias a su muy sólido marco institucional y muy buena trayectoria de desempeño económico e implementación de políticas y compromiso para mantener dichas políticas en el futuro”.

El acuerdo -señala la nota del FMI- debería afianzar la confianza y, sumado al cómodo nivel de las reservas internacionales, servir de salvaguarda frente a los riesgos adversos. Las autoridades tienen la intención de tratar el acuerdo como precautorio.

La LCF fue creada el 24 de marzo de 2009 como parte de una profunda reforma de los mecanismos de préstamos del FMI La LCF está concebida para prevenir crisis, ya que ofrece la flexibilidad de utilizar la línea de crédito en cualquier momento durante el período del acuerdo (uno o dos años) y está sujeta a una revisión a mediano plazo en los acuerdos de LCF de dos años. Los desembolsos no se hacen en fases ni están condicionados al cumplimiento de metas de política económica, como ocurre con los programas tradicionales respaldados por el FMI. Este generoso acceso con desembolso inicial sin condicionalidad ex post se justifica gracias al historial muy sólido de los países con derecho a utilizar la LCF, que permite confiar en que seguirán aplicando políticas económicas firmes.

Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Chile, la Sra. Kristalina Georgieva, Directora Gerente y presidenta, emitió la siguiente declaración:

“Los fundamentos muy sólidos de Chile, igual que sus marcos de política institucional muy sólidos y la muy buena trayectoria de implementación de políticas macroeconómicas prudentes han sido fundamentales para absorber el impacto de una serie de choques recientes. Los sólidos marcos de políticas están anclados en la regla de balance fiscal estructural, el marco creíble de metas de inflación con el tipo de cambio flotante y un sistema financiero sólido respaldado por una regulación y supervisión efectivas. Las autoridades continúan mostrando un fuerte compromiso para mantener políticas y marcos de políticas institucionales muy sólidos en el futuro.

“A pesar de sus fundamentos y políticas muy sólidos, la economía abierta de Chile está expuesta a riesgos externos sustanciales como resultado del brote de la Covid-19, incluido un deterioro significativo en la demanda global de exportaciones chilenas, una fuerte disminución o reversión de las entradas de capital hacia mercados emergentes y un endurecimiento abrupto de las condiciones financieras mundiales.

“Chile cumple con todos los criterios de calificación para un acuerdo bajo la Línea de Crédito Flexible (LCF). El acuerdo de LCF ayudará a aumentar la confianza del mercado en medio de la elevada incertidumbre y volatilidad en los mercados financieros mundiales como resultado del brote de la Covid-19, al mejorar las reservas externas de Chile y proporcionar un seguro valioso contra los riesgos de cola”,
explica la nota oficial del organismo.

“Las autoridades tienen la intención de tratar el acuerdo de LCF como precautorio y temporal, y salir del acuerdo tan pronto como se complete el período de 24 meses, con la condición de una reducción de riesgos en el momento de la revisión de mediano plazo”, remata la nota oficial del FMI.

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