El 18 de marzo, un par de semanas después del primer caso de Covid-19 detectado en el país, el Gobierno decretó el Estado de Catástrofe en todo el territorio nacional.  Este es un Estado de excepción constitucional que el gobierno puede dictar por 90 días a fin de atender una calamidad pública.  Su eventual prórroga requiere aprobación del Congreso.  El plazo vence el próximo 18 de junio. 

El  Estado de Catástrofe posibilita que las FFAA asuman misiones para reponer la normalidad, inclusive con restricciones a los derechos de movilidad, reunión y propiedad

En el decreto 104 del Ministerio del Interior que declaró este Estado de Catástrofe, se nombraron Jefes de Defensa para la totalidad de las regiones del país, indicándose sus atribuciones conforme el ordenamiento legal.  Recordemos que el  Estado de Catástrofe posibilita que las FFAA asuman misiones para reponer la normalidad, inclusive con restricciones a los derechos de movilidad, reunión y propiedad.

Chile tiene una larga experiencia en materia de catástrofes, y por lo mismo, conoce la necesaria participación de las FFAA en las tareas de apoyo que traen consigo estas calamidades.  Digamos también que es una de las tareas que mas identifican a la ciudadanía con las FFAA.  Por cierto, se trata de una misión que además de necesaria necesita estar muy bien regulada, y eso esta determinado en el art. 7º de la Ley 18.415 que cita el mencionado decreto, e inclusive, se preocupa de reiterar  en el mismo documento.

En virtud del Estado de Catástrofe, se asume que el país, o una región de el, se encuentra en un estado de calamidad publica tal, que requiere de una organización excepcional, misma que no puede ser atendida plenamente por la administración publica de tiempos de normalidad.  Por ello, se faculta a los respectivos jefes de defensa nombrados por el presidente en el mismo decreto, para un amplio abanico de tareas, entre otras: asumir el mando de FFAA y policías en su jurisdicción, proteger servicios de utilidad publica, ordenar acopio y formar reservas de alimentos y mercancías para la subsistencia de la población, determinar la distribución gratuita u onerosa de los mismos, impartir instrucciones a funcionarios del Estado, empresas publicas y municipios, hasta informar a la población por los medios para dar tranquilidad a la población.  En pocas palabras, el presidente delega algunas de sus facultades en estos Jefes de Defensa.

Cuando se dictó el mencionado decreto, en Chile existían 238 diagnosticados.  Hoy la cifra arriba a mas de 122.000 y los fallecidos superan los 1400.  El numero de nuevos contagiados diarios crece entre 4000 y 5000, con una gran concentración en la Región Metropolitana.  Es evidente que la pandemia ha recrudecido, que las políticas sanitarias no han logrado su control. 

Toda maniobra requiere de una evaluación, incluso en medio de su despliegue, porque si algo no esta funcionando, hay que corregirlo.

La logística es una especialidad militar de extraordinaria ayuda en casos de catástrofes

¿Que podemos decir a pocos días de concluir los 90 días de vigencia del Estado de Catástrofe?

Lo primero, constatar que es la primera vez en democracia que todo el territorio nacional  se encuentra en emergencia.  Lo segundo, es que a todas luces, en esta oportunidad el Estado de Catástrofe ha sido manejado por el Ministerio de Salud. 

Es obvio que la pandemia no ha pasado, es comprensible y necesario mantener medidas excepcionales. Pero la ciudadanía necesita conocer de parte de las autoridades cual es el balance de la estrategia sanitaria seguida, y como es evidente, que correcciones indica la evaluación.

Por cierto, en estos más de tres meses de emergencia hemos sido testigos de hechos destacables, entre ellos, el esforzado, profesional y comprometido esfuerzo que despliegan los trabajadores de la salud.  La red de salud publica ha sido sometida a una impresionante demanda y hasta la fecha, responde, con dificultades y limitaciones de recursos, pero con una elevada moral.

Pero al mismo tiempo asoman legitimas inquietudes respecto a lo tardío de algunas medidas.  Desde muchas semanas atrás expertos, médicos, alcaldes, entre otros, demandaron la cuarentena total de la Región Metropolitana.  Al final se decretó, pero quizás seria distinto si se hubiera determinado cuando los contagiados se contaban por centenas y no por miles diarios.  Lo mismo vale para la temprana recomendación que se formuló para incorporar a los trabajadores de la red de atención primaria a las tareas de seguimiento y que solo recientemente se ha implementado.

Hoy es evidente que el Gobierno intenta manejar la crisis con la estructura habitual de la administración pública, con la novedad de que el Ministro de Salud asume a ratos funciones mas allá de su cartera, incluido su manejo comunicacional, donde ha cometido gruesos errores algunos de los cuales han desorientado a la ciudadanía.

Las FFAA se han remitido al apoyo al sistema de salud, a las tareas de orden y control, y a la implementación de la logística de los 2.5 millones de cajas de alimentos prometidas por el presidente hace un par de semanas.  Todo indica que los uniformados no están ejerciendo a plenitud las atribuciones que les determina la ley, con lo cual se limita la efectividad de su aporte como lo hemos conocido en catástrofes anteriores.

Muchos analistas explican este “bajo perfil” de los uniformados, a cierta desconfianza de las autoridades políticas, resuenan aun  las palabras del general Iturriaga que en los días del “estallido social” señalase con toda claridad que el no estaba en guerra con nadie.  Las FFAA no son de ningún sector político, pertenecen a la Nación, y los uniformados mejor que nadie saben lo que significa una declaración de guerra.

La logística es una especialidad militar de extraordinaria ayuda en casos de catástrofes.  Por lo mismo llama la atención se haya formulado el espectacular anuncio de reparto de alimentos sin haberse planificado ni menos organizado su implementación.  Lamentablemente pareciera mas una operación comunicacional que una medida efectiva. 

Es evidente que es necesaria una prórroga del Estado de Catástrofe.  Pero no puede ser un tramite burocrático, el país necesita realizar una rigurosa y trasparente  evaluación de lo hecho en los primeros 90 días.  Los chilenos hemos vivido una restricción a nuestros derechos constitucionales, el país esta afectado profundamente en su normal funcionamiento, han muerto centenares de compatriotas y miles han perdido el empleo y otros se han empobrecido.   Nadie puede negar voluntad para unir esfuerzos y soportar lo que sea necesario para proteger la salud de los chilenos.  Pero necesitamos saber como se esta manejando la crisis, porque el día a día nos muestra, que a lo menos, la Batalla de Santiago se esta perdiendo.  

1 COMENTARIO

  1. Si la ley autoriza en Marzo el estado de catástrofe por 90 días, por que se encuentra vencido y no se a renovado aún?
    Gracias

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