Tras haber estado poco más de tres meses fuera del país, la fragata FF-15 “Almirante Blanco”, volvió a Valparaíso el pasado 1 de junio, tras haberse cancelado su participación en el ejercicio multinacional Rim of the Pacific (conocido popularmente como Rimpac), organizado por Estados Unidos, a causa de la pandemia de Covid-19.

La unidad naval había zarpado el pasado 20 de febrero para unirse al Western Pacific Carrier Strike Group de la Armada de Estados Unidos, luego de lo cual participaría en Rimpac 2020, uno de los mayores ejercicios navales mundiales, que se desarrollaría entre el 30 de junio y el 6 de agosto frente a las costas de Hawaii.

De esta forma, la fragata completaría un despliegue de 6 meses en el exterior. Sin embargo, desde nuestro país se dispuso el retorno de la unidad a principios de mayo, de acuerdo a una directiva que estableció que ningún buque de la marina nacional puede salir al extranjero, y aquellos que se encuentren en destinos internacionales deben retornar al país a raíz de la emergencia sanitaria, tal y como lo indicó el medio especializado en defensa Infodefensa.

El propio ejercicio Rimpac sería suspendido poco después justamente a causa de la pandemia.

La medida también implicó apresurar el viaje a nuestro país, desde Australia, de las recientemente adquiridas fragatas clase Adelaide, “Capitán Prat” y “Almirante Latorre”, las cuales debieran arribar en los próximos días.

Intensos ejercicios

La fragata “Blanco” participó en ejercicios en el Océano Pacífico occidental y el Mar de Filipinas junto al destructor estadounidense DDG-59 USS “Russell“, de la clase Arleigh Burke durante el mes de abril.

La participación de la unidad naval chilena de la clase M apuntaba originalmente a operar con un grupo naval formado en torno al portaaviones de propulsión nuclear “Theodore Roosevelt”, su ala de combate embarcada y la escolta compuesta por un crucero y destructores, aunque los problemas provocados por el coronavirus (y que dejaron al portaaviones estadounidense fuera de combate por un contagio masivo a bordo) restringieron el alcance de las operaciones previstas inicialmente.

De todas formas, los ejercicios fueron exahustivos y complejos, teniendo como uno de sus protagonistas al helicóptero SH-32 Cougar que viajó a bordo de la “Blanco”.

La participación chilena fue especialmente destacada por la marina estadounidense.

Este despliegue en el extranjero implicó un intenso programa de entrenamiento de la dotación del buque, como también de preparación material y logística de la unidad.

A cambio, la presencia del buque chileno permitió a la Armada ganar una experiencia operativa única, como también aprendizaje para actuar en zonas geopolíticamente complejas, considerando los compromisos internacionales estadounidenses en la zona del Indo-Pacífico.

Para esta operación la institución contó con un presupuesto especial especial de US$ 737 mil, según lo aprobado en la Ley de Presupuesto aprobada a finales del año pasado

Para la suspendida participación en Rimpac, en tanto, el financiamiento para este año, de acuerdo a la mencionada Ley de Presupuesto, ascendía a US$ 2,2 millones.

Adicionalmente se debe considerar que, al existir una rebaja presupuestaria para que el Gobierno pudiera ocupar esos recursos en la pandemia, y considerando que efectivamente no se habían ocupado todos los recursos de Rimpac, parte de dichos montos liberados fueron traspasados al fisco según lo estipulado en la rebaja presupuestaria.

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