Amnistía Internacional publicó este miércoles nuevas evidencias que muestran que un teniente coronel de Fuerzas Especiales de Carabineros, identificado con el código “G-3”, habría utilizado su escopeta antidisturbios de manera abusiva contra manifestantes en múltiples escenarios y días durante las protestas de finales de 2019, además de ocultar información respecto al caso de Gustavo Gatica, quien quedó sin visión en sus dos ojos tras recibir perdigones en su rostro tras el estallido social del pasado 18 de octubre.

El organismo internacional señala que a principios de mayo pasado se hizo público el intento de la fuerza policial de ocultar la presencia del mencionado oficial durante el operativo en el que el estudiante.

De acuerdo a los antecedentes que posee AI, el oficial “G-3” resulta ser el Subprefecto de los Servicios 2, un alto mando de las Fuerzas Especiales que integra la “Plana Mayor Especial”, un equipo que, según su directiva, se forma al interior de la institución para brindar asesoría durante contingencias o conflictos.

Es inaceptable que los mandos de Carabineros toleraran que oficiales de alto rango como ‘G-3’ hicieran uso indebido de su arma de forma repetida. Al no tomar medidas concretas para impedir que este Subprefecto y, por ende, sus subordinados, siguieran operando sin apego a los protocolos internos y a la normativa internacional, los mandos de Carabineros propiciaron uno de los episodios más lamentables de la historia chilena reciente, donde Gustavo Gatica, de apenas 21 años, quedó ciego por disparos de balines de goma y metal mientras participaba en una protesta”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

En ese sentido, precisó que “es todavía más alarmante que Carabineros haya pretendido ocultar la presencia de ‘G-3’ en el escenario donde Gustavo Gatica quedó gravemente lesionado, pues ni siquiera se tomó su declaración en el sumario sobre el caso, a pesar de que era uno de los mandos a cargo del operativo y que disparó 170 cartuchos de 12 balines cada uno ese mismo día”.

Amnistía Internacional también señaló observar con “preocupación” la resolución del sumario interno de Carabineros, del 9 de diciembre de 2019, en donde se plantea la posibilidad de que las lesiones de Gatica las hubieran provocado las personas manifestantes.

En ese sentido, el organismo señala que Carabineros debe facilitar toda la información que requiera la Fiscalía para el esclarecimiento de los hechos, así como llevar a cabo una investigación interna rigurosa y exhaustiva encaminada a esclarecer la verdad y aplicar en su caso las sanciones correspondientes.

Insinuar que las y los propios manifestantes pudieron haber causado las lesiones a Gustavo Gatica no sólo es malicioso, sino que demuestra la poca voluntad de llevar a cabo una investigación interna seria. En lugar de proteger a la población, parecieran estar protegiéndose a sí mismos”, sostiene Guevara Rosas.

Por tal motivo, Amnistía Internacional llamó a la Fiscalía Nacional a continuar con las investigaciones en torno a “G-3” y a todos los mandos que pudieron y debieron haber impedido que dicho oficial operara sin apego a la ley, así como a aquellos oficiales que pudieran haber incurrido en actos de obstrucción y encubrimiento. La responsabilidad de la línea de mando por omisión debe ser debidamente investigada.

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