El Presidente Sebastián Piñera promulgó la tarde de este viernes la reforma constitucional que limita la reelección indefinida de parlamentarios, alcaldes y concejales, acción con la cual cerró las puertas a un postrer intento encabezado por Renovación Nacional y la UDI para conseguir un veto presidencial que permitiera, de esta forma, salvar la posibilidad de reelección de los jefes comunales.

La maniobra de los dos principales partidos de Chile Vamos, en todo caso, ya estaba al borde del naufragio, debido por una parte a una negativa frontal de sus socios de Evópoli y, por otra a que no lograron asegurar tampoco el respaldo absoluto de sus propios parlamentarios, lo que no les permitía asegurar el mínimo de votos necesarios de respaldo, medida que el Gobierno había calificado como excluyente para analizar la opción del veto como viable.

Peor aún, desde Palacio se les indicó a los partidos oficialistas que ellos debían encargarse de asegurar los votos, algo que al final fueron incapaces de lograr, considerando que este viernes 3 de julio era la fecha límite para la maniobra, y que llevó al Gobierno a realizar la ceremonia de promulgación a las 16.30 horas en el Patio de Los Naranjos en La Moneda.

Piñera fue acompañado por los ministros del Interior Gonzalo Blumel; Secretaría General de la Presidencia, Claudio Alvarado; Secretaría General de Gobierno, Karla Rubilar; y de Desarrollo Social, Cristián Monckeberg. Así, con el Comité Político en pleno, el Gobierno quiso dar una señal potente de respaldo a esta decisión. A ellos se sumaron, virtualmente, los presidentes del Senado, Adriana Muñoz, y de la Cámara de Diputados, Diego Paulsen.

En su intervención, el Mandatario señaló que “últimamente hemos observado un deterioro en la calidad de la política, un debilitamiento de algunas de nuestras instituciones fundamentales y un distanciamiento de los ciudadanos con la política”.

Ante eso, junto con recordar las medidas anunciadas en la cuenta pública del año pasado para combatir este problema, puso énfasis en el anuncio de trabajar por una Reforma Constitucional para poner límites a las reelecciones de Senadores, Diputados, Alcaldes y Concejales.

Al respecto, explicó que “la limitación de las reelecciones indefinidas de parlamentarios, alcaldes y concejales contribuye al perfeccionamiento de nuestra democracia, pues permite facilitar una mayor renovación y oxigenación en los cargos de elección popular; una mayor igualdad de oportunidades en la postulación de cargos de elección popular para todos los ciudadanos; e interpretar y dar respuesta a una amplia y profunda demanda ciudadana por mayor renovación, participación y transparencia“.

Seguidamente, Piñera afirmó que “no hay democracia sin separación de los Poderes del Estado y sin que los distintos poderes del Estado respeten estrictamente la Constitución y las leyes, y las atribuciones de los otros Poderes del Estado“, haciendo aquí alusión a su polémico anuncio, del 22 de junio, de formar una comisión que estudie y proponga perfeccionamientos a los criterios y procedimientos con que el Congreso determina la admisibilidad o inadmisibilidad de las mociones y proyectos de ley, de forma de evitar que progresen mociones que no respetan la Constitución.

En ese sentido, recalcó que “la misión del Ejecutivo y el parlamento, del gobierno y la oposición, no es enfrentarse ciega y destructivamente. Todo lo contrario y especialmente en tiempos de adversidad, su verdadera misión es, desde sus propios puntos de vista, buscar el dialogo, los acuerdos y la colaboración, en beneficio del bien común y del bienestar de todos los chilenos”, recalcando a continuación que “todos los ciudadanos debemos cumplir la Constitución y las leyes. Pero muy especialmente quienes somos autoridades elegidas por el pueblo y que, al momento de asumir nuestros cargos, juramos o prometimos cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes. Este es un deber y no una opción“.

Al finalizar sus palabras, el Mandatario señaló que “ratifico mi compromiso de cumplir con mi deber como Presidente de la República, y ejercer todas las atribuciones que la Constitución y las leyes me otorgan para cumplir y hacer cumplir la Constitución y las Leyes en nuestro país“, destacando que, “cuando este compromiso se debilita, se deteriora la democracia, las confianzas, el Estado de Derecho, las Instituciones, y la sana convivencia y la paz social. Y también se compromete el futuro de nuestra nación”.

Por ello, aseguró que “Chile necesita una democracia fortalecida y no debilitada y todos tenemos el deber de colaborar con esta misión“.

Cabe recordar que esta reforma constitucional pasó largos años de lenta discusión en el Congreso, remontándose las primeras iniciativas al año 2006. Sería recién en 2012 que se aprobó en primer trámite en la Cámara de Diputados, y solo este año la reforma sería aprobada por una amplia mayoría en el Senado, siendo finalmente aprobada en su tercer y último trámite legislativo, en la Cámara con una mayoría transversal de 136 diputados.

Pero como no todo podía ser simple si hablamos de políticos poniéndose de acuerdo sobre política, una vez aprobada la iniciativa el 3 de junio, se prendieron las alarmas de error, ya que se dieron cuenta de que, además de los parlamentarios, se impidió que más de 90 alcaldes pudieran repostular por un nuevo período. Algo que para muchos cambió las reglas del juego, cuando el proceso electoral ya estaba en marcha, y que terminó de estallarles en la cara este viernes 3 de julio, con la promulgación como un hecho consumado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí