Las discusiones parlamentarias y partidistas en medio de la crisis sanitaria y socioeconómica por el coronavirus, y la conducción política llevada a cabo por La Moneda, han terminado por pasarle la cuenta, una vez más, a la interna de Chile Vamos y su relación con el Gobierno.

De hecho, el comité político ampliado de este lunes 6 de julio tuvo como eje la tensión en el oficialismo, sobre todo luego que el Presidente Sebastián Piñera decidiera el pasado viernes promulgar la norma que limita la reelección de autoridades, y que afectó especialmente al caso de los alcaldes, ello tras fracasar el intento de la UDI, con apoyo de Renovación Nacional, de lograr el veto presidencial a la medida.

Así, pese a que se había excusado con la suficiente anticipación, no fueron pocos los que interpretaron las ausencias de Jacqueline van Rysselberghe y Mario Desbordes, timoneles del gremialismo y RN respectivamente, durante el anuncio por parte de Piñera de las medidas de apoyo a la clase media el domingo 5, como una velada protesta ante la decisión presidencial del viernes.

La crisis ha ido tomando peso progresivamente con las criticas de la UDI al Gobierno, acusando falta de conducción política y sentirse cada vez más apartada ya no solo en las decisiones sino en las discusiones previas, sintiendo que terminan pagando el costo político del apoyo que entregan a La Moneda, sin tener compensaciones.

La tienda gremialista, a su vez, ha tenido fuertes choques con un importante sector de RN acaudillado por Desbordes, como también con Evopoli, partido este último que se declaró contrario a vetar la ley de limitación de elecciones y que terminó de echar por tierra el esfuerzo encabezado por Van Rysselberghe y sus aliados. La timonel, además, ha lanzado su artillería en contra de los parlamentarios oficialistas que han apoyado o presentado iniciativas contrarias a sus intereses o las declaraciones programáticas del Gobierno.

En ese contexto, la también senadora por la región del Biobío reafirmó en la reunión del comité de este lunes que es la UDI el partido que “ha pagado los costos” de esta situación, -los roces internos en la alianza oficialista- argumentando la lealtad que han tenido con La Moneda en más de una oportunidad.

Lo peor vendría a continuación, cuando la timonel gremialista emplazó directamente al ministro de Desarrollo Social, el RN Cristián Monckeberg, sobre las posturas que ha tenido la diputada y vicepresidenta de Renovación Nacional, Paulina Núñez, quien además es su esposa, centrando su alusión en el apoyo que esta prestó al proyecto de postnatal de emergencia.

En este contexto, ya el viernes la senadora había declarado en T13 que “va creciendo la desafección de la UDI hacia el Gobierno. Para mí, por ejemplo, resulta francamente impresentable que la señora de un ministro del comité político vote en contra del Gobierno. Entiendo que son dos personas distintas que pueden tener ideas distintas, pero es ministro del comité político”.

Gobierno busca bajar las revoluciones

En medio de este desorden oficialista, La Moneda salió a tratar de poner paño fríos, y fue así como la vocera Karla Rubilar intentó minimizar la crisis declarando que “recibimos las críticas, las sugerencias, los aportes de los partidos de Chile Vamos con humildad, y redoblamos el trabajo para mantener esa confianza“, recalcando que “a nosotros nos importan mucho nuestros partidos. El Presidente es extremadamente claro: nosotros tenemos escuchar, asumir, responder a nuestros partidos y, a la vez, solicitarle a ellos que también nos contribuyan de la mejor manera posible a que nosotros podamos finalmente gobernar bien, y eso es una relación bilateral, donde nosotros tenemos que escuchar y los partidos también nos tienen que aportar“.

En los pasillos de Palacio, en tanto, reconocen estos impasses cruzados, en especial la postura cuasi “desbocada” de la UDI, y por lo mismo, esperan que se retomen las instancias de coordinación directa entre los presidentes de las cuatro tiendas de la alianza, ya que actualmente -y desde hace varios meses- dichas reuniones se producen sólo a nivel de secretarios generales.

Asimismo, en La Moneda reconocen que el Presidente Piñera se ha debido involucrar bastante en este tema, buscando acercar posiciones, conversando con cada uno de los timoneles partidistas, en especial (“y muy especialmente”, recalca una fuente gubernamental) con Van Rysselbergue.

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