Gran paradoja, Chile empieza a salir de la pandemia mientras el oficialismo se hunde en el pantano.  El retiro del 10% de los fondos AFP es el símbolo, pero la crisis es mas profunda: en el oficialismo se aglutinan diversas visiones de sociedad y economía.  Expresión de diferencias generacionales, pero sobre todo de experiencias sociales. Unos tienen mas posgrados, otros tienen mas calle y mas sintonía con el nuevo Chile. Completa el cuadro una Moneda aislada y carente de conducción política.

En la oposición no se cantan mal las rancheras.  Las derrotas del oficialismo no significan un alza de la aprobación opositora.  Gobierno arrinconado y oposición unida solo por el rechazo, lleva a una sociedad sin hegemonía.  Los actores políticos pueden bloquear el avance de los otros pero ninguno puede conducir o abrir un camino de salida a la crisis.

Mientras, miles de familias chilenas soportan una prolongada cuarentena, con incertidumbre, el colapso de miles de empresas y el desempleo correspondiente.  La mayoría mira al Estado buscando protección.  Nadie –o nadie se atreve- propone que la reactivación sea una tarea del Mercado y no del Estado.  Décadas de ideologización ultra liberal crearon un aparato publico debilitado, limitado para atender los derechos básicos de la población.  El valor simbólico de la “capitalización individual” se transforma en un poderoso movilizador de la opinión pública.  Para los partidarios “del modelo”, afectar a las AFP es similar a haber aceptado el plebiscito constitucional.  

Sensación térmica

En la semana, el Gobierno se jugará por el rechazo del “10%”,  apuesta peligrosa, si fracasa no tiene plan B.  El tema no podría arreglarse solo con un cambio de gabinete, implicaría también un cambio estratégico.  O se entiende que hay que escuchar para gobernar, o vamos a un peligroso presidencialismo de minorías, en momentos en que el país requiere de mano firme en el timón para salir de la crisis. 

Ojo, tenemos una agenda legislativa de defensa donde se mezclan peligrosamente los temas de seguridad con los de Defensa.  Más peligroso aun en tiempos de inestabilidad de todo tipo que vivimos.  Una lección de nuestra historia, es que los problemas sociales y políticos no se resuelven con la fuerza. En agosto 2021 se iniciará la campaña presidencial.  Se ve muy lejano, pero queda solo un año.  En Octubre plebiscito. Gobierno entra a su fase terminal con arrestos de primerizo mientras su coalición pasa por su peor momento.  Entre medio, una crisis sanitaria que ha ahondado los problemas sociales muchos de los cuales están en la base del estallido del 18/O.  Pocos advierten que el mapa político ya no se reduce a dos coaliciones.

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