Que el Presidente Piñera le hubiera dedicado más que una mera despedida, habla del reconocimiento logrado por Gonzalo Blumel como ministro del Interior durante los últimos 9 meses, que le valieron largos aplausos y ovación por parte de los asistentes, independientemente del resultado y valoración final de su gestión en el cargo.

“Agradecer a Gonzalo Blumel, quien durante estos difíciles y duros meses y semanas encabezó el Ministerio del Interior y Seguridad Pública en tiempos que exigieron un monumental compromiso, sacrificio y resiliencia”, manifestó el Mandatario.

El agradecimiento no era gratuito. Como reconoció un ministro tras la actividad, el que hubiera aceptado el desafío de ser ministro del Interior en medio de una profunda crisis y en momentos que muchos “pesos pesados” declinaron suceder a Chadwick, “habla de su entereza y carácter, y merece todo nuestro respeto“.

Terminada la ceremonia de cambio de gabinete, pero antes de enfrentar a los medios, el ahora ex ministro del Interior vivió una emotiva despedida de parte de sus colaboradores. Junto con el ex titular de la Segpres, Claudio Alvarado, fueron aplaudidos intensamente incluso por la Primera Dama, Cecilia Morel, quien bajó para saludar a los dos salientes secretarios de Estado.

La emoción de Alvarado llegó al punto de las lágrimas, ante el reconocimiento. Su gestión no alcanzó a los dos meses en el Ministerio, pero como subsecretario cumplió 6 durante los dos gobiernos de Piñera, y su salida no se produjo precisamente por mala evaluación sino, reconocieron al interior de La Moneda, por lealtad con Blumel, con quien formó un afiatado tándem desde el período en que ambos eran subsecretarios.

Al término del homenaje, el ex titular del Interior pasó a leer su despedida. Un breve discurso, luego del cual no aceptó preguntas.

Así, declaró que tras dejar su puesto confiaba en “que este cambio de gabinete nos permita levantar la mirada. Enfrentamos un momento crucial y tenemos desafíos que marcarán el destino de nuestra patria”, añadiendo que “tanto la pandemia como la crisis social y económica derivada de esta, requieren lo mejor de nosotros. Lo mismo con el proceso constitucional y el necesario resguardo del orden público”.

Por otra parte, hizo un llamado a “resolver nuestras diferencias pacíficamente, sin violencia. Cuidemos siempre la tolerancia y la deliberación democrática. En esto nos jugamos nuestro futuro y el de nuestros hijos”, asegurando también que “tenemos muchas tareas pendientes, debemos seguir por una senda reformista, pero siempre, siempre respetando las reglas del juego. Es lo que obliga la democracia”, esto último en referencia a las duras discusiones en torno a proyectos en el Congreso en el último tiempo.

En ese sentido se refirió “a todos aquellos de mi generación que están en política y en especial a aquellos que comparten nuestro diario político, las ideas son fundamentales (…) el país necesita esas ideas y necesita nuestra acción comprometida”.

El saliente ministro subrayó que los actuales “son tiempos difíciles para las responsabilidades públicas, pero son tiempos fundamentales para aquellos que tienen vocación de servicio (…) debemos continuar trabajando con urgencia en aquello que nos une, que es mucho más que lo que nos divide”.

No dejó de manifestar, al término de sus palabras, sus mejores deseos a quienes se integraron desde este martes al gabinete, comentando que espera que “cuenten con la colaboración y generosidad de todos”.

Luego de ello, se retiro de La Moneda, siempre acompañado por Alvarado, nuevamente entre aplausos.

El adiós de Espina

En tanto, y tras dejar su gestión de poco más de dos años y cuatro meses al frente del Ministerio de Defensa, Alberto Espina señaló que dejaba el cargo “con la seguridad de que nuestras Fuerzas Armadas cumplen con su deber. Me siento profundamente orgulloso de ellas”.

Aseguró además “que Mario Desbordes va a hacer un gran trabajo y, lo mas importante: que los chilenos y las chilenas durante todo este tiempo estoy seguro, especialmente durante la pandemia, han apreciado la labor abnegada seria, profesional y patriótica que han realizado nuestras FF.AA. y van a seguir realizando. Y también muy especialmente a los señores comandantes en Jefe (…) Así es que a trabajar unidos y a ayudar a que Chile salga adelante”.

Sobre sus próximos pasos, Espina descartó cualquier candidatura al Congreso tras afirmar que “el parlamento es un ciclo que yo cumplí. Y por ahora, simplemente desear el mejor de los éxitos al Gobierno al ministro de Defensa y, sobre todo, al Presidente Piñera, quien tiene un período difícil, pero sé que tiene la fuerza, el coraje, el amor por Chile para sacarlo adelante”.

Al consultársele sobre temas que hubieran podido quedar pendientes en su paso por Defensa, se refirió más bien a los logros alcanzados señalando que “afortunadamente sacamos importantes leyes históricas: el término de la Ley del Cobre con un nuevo sistema de financiamiento transparente de las FF.AA., cosa que no se había podido hacer en 40 años; la nueva ley que regula los gastos reservados, el estatuto antártico, que se va a promulgar en pocos días más; sacamos adelante todo un plan de modernización en las materias de probidad y transparencia que son fundamentales para el éxito de la Defensa. Pienso que cumplimos prácticamente con todo el programa de Gobierno, y eso siempre contando con la confianza del Presidente de la República quien me apoyo, respaldó y me dejó decidir aquello que yo creía que era mejor”.

El otro ex ministro en dejar el gabinete, Teodoro Ribera, partió en silencio, evitando a los medios.

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