En las últimas horas el Ministerio de Sanidad (Salud) español ha anunciado la prohibición de fumar en la calle y el cierre de las discotecas en toda España ante el incremento de casos de COVID-19….Cuando el Washington Post anuncia un nuevo récord cercano a los 1.500 fallecidos/día, EEUU alcanza 170.000 muertos y millones de contagios, no cabe duda, qué puede afirmarse una buena noticia, según la prestigiosa Mayo Clinic de E.E.U.U. que el Covid-19, afectaría sólo a niños, bien con menor gravedad o en forma diferente a los adultos.

En base a unas estadísticas, entre el 12 de febrero y el 2 de abril del presente año, entre aproximadamente 150.000 casos detectados en  USA, solo el 1.7%, de dicha cantidad fueron detectados como positivos, cifras similares a otras también detectadas en lugares con mayores virulencias anteriores  como por ejemplo ¿China?; Italia y España, y, con un menor índice de hospitalización aunque siempre existen excepciones; como el caso de la niña de 11 años de Tarragona sobre la que se investigan las causas reales de su muerte.

Más temperamental resulta dicho Medio cuando detalla un brote hace unos días en un campamento de verano en Georgia, donde se contagiaron al menos 260 niños, la mitad de los cuales tenían 12 años o menos, junto al personal cuidador en un plazo inferior a una semana.

A medida que avanzan las fechas de apertura de los colegios, surgen infinidad de estudios en uno y otro sentido, siendo desconocido el riesgo real existente para los niños y el personal docente.

Suponemos que las autoridades españolas tomarán buena nota de lo que definitivamente se encuentra por ocurrir en el ámbito escolar y universitario. 

EEUU, está en una posición delicada a medida que los fallecimientos y contagios se desbocan y las autoridades sanitarias y el poder ejecutivo caminan por direcciones opuestas, aunque el Dr. Fauci, uno de los mayores expertos, se mantiene moderadamente optimista a la espera de una vacuna segura y eficaz.

Hasta tal punto, que una posible reelección de Trump, dependerá del éxito o fracaso de la misma, si finalmente, en noviembre, llegasen a celebrarse las elecciones, fecha, en la cual, en un sentido u otro, resultarían decisivos fallecidos y contagiados para una victoria o derrota.

Podría tratarse de otro estilo de “vuelta a la normalidad” del American Way of Life.

También los rusos y chinos alardean de sus avances, sobre los cuales hay que mantener prudentes reservas, ya que son conocidos por sus utopías o ciencia ficción.

¿Por cierto, que fue de aquel venturoso diagnóstico qué el virus desaparecería con el calor veraniego?

Lo que parece tangible es a medida que van surgiendo los distintos recorridos y escenarios del Covid-19, es su estancamiento y firmeza de su diáspora universal, así como formas de comportamiento.

En el Reino Unido, se cuenta con el mayor número de muertos en Europa, habiéndose contraído su economía durante el último trimestre en un 20% aproximadamente.

Es cierto, que se ha conseguido frenar el número de muertes en algunos lugares en los cuales se ha venido aplicando por las autoridades sanitarias, paulatinamente, experiencias y conocimientos practicados. (Europa), pero por ejemplo España empeora notablemente en cuanto a contagios y distintos países europeos le han puesto “la proa” en cuanto a destino de cualquier tipo.

Política y diplomáticamente, se lucha para impedir que se califique como “segunda oleada”.

España, pues, redobla con inusual crudeza una perspectiva peligrosa, hasta el punto de alcanzar podio en nuevos contagios, con cifras divergentes según provengan de las Comunidades Autónomas o del Estado.

Evidentemente no se puede opinar hasta no observar resultados, pero pasado un tiempo prudencial, y a la vista de lo ocurrido, podría llegarse a pensar como precipitada y hasta cierto punto temeraria, la delegación de funciones sanitarias relacionadas con el Covid-19, bajo responsabilidad autonómica y no estatal, con lo cual el Gobierno Sánchez, podría hasta compartir responsabilidades.

También, se continúan proporcionado cifras sujetas a distintas interpretaciones, las cuales inducen a posicionarse en el reino de la confusión, dando la sensación que se pretenden ocultar distintas realidades, fruto de las descoordinaciones habituales y qué nos obliga a situarnos de “infecciosos” redomados en algunas zonas, con amenazas de aplicarnos por nuestros vecinos ampliaciones territoriales.

Sobre el autor:
Jesús Antonio Rodríguez Morilla, Doctor en Derecho (Cum Laude) www.modificadosobraspublicas.com

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