El senador independiente, Kenneth Pugh, insistió en la necesidad de que el país tenga una adecuada ciberseguridad de todos los procesos que se realizan, ya que es la única forma de crear una confianza digital para avanzar en una gobernanza que sea participativa de la Inteligencia Artificial (IA).

El legislador por Valparaíso participó en el webinar “Gobernanza participativa de la Inteligencia Artificial”, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo en Chile, donde se analizó el diseño participativo de la “Política Nacional de Inteligencia Artificial” a cargo del Gobierno chileno.

En ese sentido, Pugh resaltó el concepto que viene acuñando desde hace un tiempo respecto al “proceso de una república digital”, lo cual a su juicio es un desafío que tienen los legisladores para poder conocer el entorno y cómo hacer legislaciones que solucionen problemas.

Para el senador, la población humana es “pequeñísima comparada con la cantidad de dispositivos conectados a internet y que están tomando decisiones, y eso es lo relevante. Ya vamos en 50 millones de dispositivos con apenas 7,8 millones de personas”.

Hoy los dispositivos están al alcance de la mano. Por 12 dólares se puede comprar un dispositivo y por eso es importante que los legisladores también juguemos con los dispositivos y veamos qué somos capaces de programar para entender, porque hoy la sabiduría está abajo, en esa capa y el desafío es entender que el nivel más pequeño tiene la capacidad de tomar decisiones que pueden impactar en la sociedad”, explicó en su intervención.

Ante esta realidad, el parlamentario dijo que es necesario y fundamental tener una política de Inteligencia Artificial, lo cual fue propuesto al Gobierno y reconociendo a su vez a la Comisión Desafío del Futuro que “fue visionaria para poner este tema en la agenda pública. Ya tenemos a todos trabajando y cuando digo a todos, esto está llegando a regiones”.

Pugh también planteo la búsqueda de un “algoritmo ético”, debido a que estos no tienen personalidad jurídica, no tienen capacidad para tener derechos, obligaciones o responder, lo cual ha sido refrendado por variados abogados expertos.

Dicen que estos algoritmos pueden desvincular las decisiones de su creador y ese es un tema reflexivo profundo, dónde uno puede encontrar la frontera de donde está el hombre y donde parte la máquina. ¿Podrá entonces cometer delitos o crímenes esta Inteligencia Artificial?”, precisó.

Por tal motivo, sostuvo que es necesario revisar el contrato social, el cual a su juicio continúa vigente a pesar del avance tecnológico, pero lo que hay que hacer es ver el denominado “adendum digital”, básicamente entre lo físico y digital, la confianza digital y “eso en términos técnicos es interoperatividad, porque provee certeza jurídica de todos, del Estado, de las personas natural o jurídica y de los dispositivos conectados a red porque tienen que tener un contrato”.

Afirmó que si no se cumplen los requisitos de seguridad digital, “no habrá confianza digital, será imposible entrar al mundo de la inteligencia digital para poder entender qué es lo que no está pasando y para eso, esta nueva casa digital debe tener interoperatividad para darle la certeza jurídica, así crear confianza digital y de transformarse digitalmente lo que tiene que ir con mucha ciberseguridad”.

¿Dónde tenemos los desafíos legislativos en inteligencia artificial? Lograr en que se centre el servicio a la humanidad, creer que las tecnologías no son ni buenas ni malas, sino que depende de cómo las usemos, tienen que servir a la humanidad para que la humanidad pueda prosperar protegiendo siempre a las personas, eso quizás es lo más importante, el derecho de las personas y el derecho a la protección de los datos personales”, señaló.

Pugh dijo que “somos las personas las que tenemos que cambiar, por lo tanto el desafío es al cambio cultural a una sociedad digital completa que tiene que ser segura e informada, entonces nuestro desafío es llegar a todos en todos los lugares, tiene que haber inclusión digital y nadie puede quedar afuera”.

Respecto a las políticas públicas, el senador precisó que “tiene que haber más data y menos guata, tenemos que basar en evidencia concreta y la evidencia es que fue una ley experimental en una parte del Inapi cuando partió hablando del teletrabajo. Hoy tenemos una ley de teletrabajo y tenemos 12 horas de desconexión”.

Y agregó que lo más valioso que en la actualidad son los datos que llevan a una nueva economía, “la economía digital y Chile ha sido pionero porque firmó un acuerdo con Nueva Zelanda y Singapur y por ahí va de cómo logramos usar el cable donde se transporta los datos. La nube no está en el espacio, está en los cables debajo de los océanos y servidores, y cómo logramos entonces tener soberanía digital, esos son los temas relevantes”.

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