El ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, salió a reforzar la postura del Gobierno en la antesala del reinicio del debate parlamentario sobre el Proyecto de Ley de Migraciones, haciendo hincapié en la entrega de visas de trabajo por la Cancillería en el extranjero, y calificando la indicación de la oposición que alentaría al llamado “turismo laboral” como “una fórmula muy negativa”.

El canciller, en relación al reinicio de las deliberaciones, hizo un llamado “a que la deliberación democrática, el proceso de reflexión que se lleve adelante en el Senado, permita resolver adecuadamente los puntos críticos que tiene esta nueva Ley de Migraciones”.

Explicó además que “uno de los aspectos fundamentales es definir dónde deben otorgarse las visas de trabajo. El Gobierno considera que para que la migración sea ordenada, segura, y regular, la regla general tiene que ser que las visas de trabajo se otorguen por la Cancillería en el extranjero. A la inversa, la oposición, con distintas modalidades, apunta a un sistema que ese el que se ha denominado turismo laboral”.

Seguidamente justificó la postura del Ejecutivo sobre el otorgamiento de visas de trabajo por la Cancillería en el extranjero, sobre la base de que “eso nos permite, como país, solicitar antecedentes a las personas que pretenden venir al país. Por lo tanto, todas las personas que solicitan su visa de trabajo en el extranjero tiene que demostrar que se encuentran con sus antecedentes en regla”.

En segundo lugar, indicó que “cuando se obtiene las visas de trabajo en el extranjero, las personas llegan al país y rápidamente obtienen toda su documentación que les permite funcionar en regla y sin problemas“; y un tercer punto dice relación con que “el otorgamiento de las visas en el extranjero permite de alguna manera regular los flujos migratorios teniendo por ejemplo en cuenta, cuál es la realidad laboral del país”.

A su vez, frente al llamado turismo laboral, subrayó “que se puede expresar con las personas entrando como turistas y solicitando un cambio de su situación en el país, o, como ha planteado ahora la oposición, embarcándose como turistas pero que al momento de llegar a la frontera, soliciten ese cambio de estatus, es precisamente una fórmula muy negativa“.

Como contrapunto de la postura opositora, Allamand afirmó que “este sistema de visas laborales entregadas en el extranjero está funcionando adecuadamente“, pasando a entregar una serie de cifras.

Así, “desde el año 2018 se han solicitado 335 mil visas en el extranjero. 112 mil han sido aceptadas, muchas de las cuales las personas que las han recibido ya se encuentran en el país, pero 130 mil han sido rechazadas, fundamentalmente por falta de antecedentes limpios y existen 89 mil visas que están otorgadas pero que tiene que llevar adelante procedimientos de estampado“, lo cual indicaría que la tercera parte de los solicitantes no poseen las condiciones adecuadas para ingresar al país.

“Por lo tanto, este es un sistema que está funcionando de buena manera y que debe mantenerse“, reiteró.

Acotó, además, que “algunas de las modificaciones que ha solicitado la oposición están teniendo objetivamente efectos negativos, particularmente en lo que dice relación con los ingresos clandestinos. En el mes de junio tuvimos solamente en la frontera norte, en Chacalluta, 101 ingresos ilegales; en el mes de julio, 137; y en agosto ya está arriba de 275. Es decir, un aumento de más del 100%”.

En dicho contexto, señaló que la Cancillería está trabajando con los países vecinos para detener estos flujos de inmigración ilegal, ejemplificando con que “el día de ayer hubo un trabajo conjunto de la policía chilena con la policía peruana que impidió que un grupo de 47 venezolanos que pretendían ingresar ilegalmente al país, lo lograran. Hay que seguir trabajando en este tema”.

Por ello es que insistió en que “si desde el punto de vista legislativo se mandan señales equívocas en términos de que ingresar al país en forma irregular no va a tener ninguna consecuencia negativa, entonces por supuesto que el esfuerzo se hace muy difícil“.

Finalmente, al ser consultado sobre la propuesta expresada el pasado domingo por el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, de cerrar las fronteras temporalmente para impedir el ingreso de inmigrantes y proteger así el empleo a nivel nacional en medio de la actual crisis, el titular de RR.EE. destacó que “hoy, por las situaciones de pandemia, tenemos una situación de hecho de fronteras cerradas”.

Agregó que “hacia adelante, creo que una de las ventajas que tiene que las visas de trabajo se otorguen en el extranjero, fuera de las que ya he señalado (…) es que también permite de alguna manera regular los flujos migratorios“.

Concluyó señalando en este punto que “vamos a tener que enfrentar los próximos meses un altísimo desempleo, una cesantía que no veíamos desde los años 80 y en consecuencia, que no exista una ola indiscriminada de inmigración hacia el país es fundamentalmente importante para proteger los trabajos que existen al interior del país“.

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