Pese a la continua campaña impulsada por el Gobierno que preside Alberto Fernández, Argentina se hunde cada vez más en el dramático pozo del coronavirus, luego que este miércoles el Ministerio de Salud trasandino registrara 10.933 nuevos positivos, lo que significa un total de 439.172 casos acumulados; mientras que el número de fallecidos ha ascendido a 9.118, tras confirmar en el último día 147 uevos decesos.

Hace apenas 6 días, Argentina tenía 35 mil casos menos que Chile, y ahora ya ha acumulado casi 23 mil más que nuestro país (que esta jornada llegó a los 416.501 personas que han contraído el SARS-CoV-2 desde el inicio de la pandemia).

Ante esta situación, en la que la pandemia ha experimentado un repunte en los últimas semanas coincidiendo con la flexibilización de algunas de las restricciones impuestas anteriormente, Fernández ha advertido de que no permitirá que la “situación llegue a un punto de colapso”, tras registrar un aumento importante en la ocupación de camas de cuidados intensivos.

“Para mí lo más importante es que la gente tenga la posibilidad de ser atendida en un hospital”, ha dicho durante un diálogo para el canal de televisión Todo Noticias, en donde también señaló que no descarta pulsar el “botón rojo” y volver a las medidas de confinamiento del principio de la crisis sanitaria. Ello, en un país que ha debido soportar uno de los más extensos confinamientos a nivel mundial, lo cual, subsidiariamente ha supuesto un golpe demoledor a la economía nacional.

Fernández ha insistido en que Argentina está en “una situación de alto riesgo” y ha lamentado la cierta “sensación de relajamiento” que se ha asentado en una parte del país desde que comenzaron las medidas de reapertura económica.

Varios centros hospitalarios de la ciudad y la provincia de Buenos Aires han advertido que están al borde del colapso, dando cuenta además que la situación es mucho más grave que lo anunciado por la Casa Rosada, en especial por el creciente subregistro de fallecidos y casos de contagio , que varios medios de comunicación locales están recién dando a conocer pese a que se arrastran desde varios meses a atrás.

En ese sentido también se hace hincapié en el bajísimo nivel de testeo de la población, que no ha permitido dimensionar en su totalidad el alcance de la pandemia en el territorio argentino. De hecho, el total de test acumulados llega a 1.300.866, apenas un poco más de la mitad de los efectuados en Chile.

​Este comportamiento errático de la información pública disponible echa un manto de duda sobre la conveniencia de utilizar esos datos para la toma de decisiones en las políticas vinculadas a la pandemia, como por ejemplo la continuidad de la cuarentena. De hecho, el Presidente Fernández, a lo largo de todos estos meses de emergencia sanitaria, ha hecho uso y abuso de comparaciones con diversos países extranjeros para intentar dar cuenta de las bondades de las medidas adoptadas por el gobierno trasandino, lo que le ha valido entrar en polémicas y recibir quejas de diversos países, siendo los casos más notorios Chile y Suecia.

Y si la situación continúa siendo preocupante en Buenos Aires -provincia y ciudad suman la mayoría de casos y muertes del país-, la situación comienza a ser cada vez más preocupante en las provincias del interior, donde Córdoba, Jujuy, o Santa Fé, por poner tres ejemplos, han experimentando en los últimos días un importante aumento en el número de contagios.

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