La crisis política en Perú ha ido en aumento. El domingo Palacio Pizarro enunció que Perú: Gobierno denuncio intento del Congreso por involucrar a las FFAA a que se unan a destitución del Presidente, lo anterior se suma al anuncio del sábado de recurrir al Tribunal Constitucional que suspenda el proceso de destitución presidencial por “permanente incapacidad moral” que el Congreso le inició hace cinco días.

Se espera que el Tribunal se pronuncie antes del viernes, fecha que el Parlamento fijó para votar si destituye o no al mandatario tras la difusión de un audio donde el presidente supuestamente planea una estrategia para responder a una investigación por la contratación en el gobierno de un conocido suyo.

Vizcarra gobierna desde marzo de 2018 sin una bancada parlamentaria luego de reemplazar al entonces mandatario Pedro Pablo Kuczynski, de quien era vicepresidente.

Luis Huerta, abogado gubernamental, dijo a la prensa que la demanda busca evitar que la vacancia sea empleada por el Congreso de “forma arbitraria” para acortar el mandato presidencial, que en el caso de Vizcarra debería concluir el 28 de julio de 2021.

La Constitución permite la destitución por “incapacidad moral permanente”, pero los expertos afirman que la interpretación es muy amplia y podría ser usada según convenga a quien la usa.

La “incapacidad moral permanente” fue incorporada en el siglo XIX a las leyes peruanas, pero en aquella época el significado de “incapacidad moral” estaba ligado a la incapacidad mental, no a un tipo de comportamiento cuestionado, como se entiende ahora.

Los últimos días estuvieron salpicados de fricciones entre ambos poderes del Estado. El sábado el ministro de Defensa, Jorge Chávez, confirmó que el presidente del Congreso, Manuel Merino, llamó a dos jefes militares para comunicarles que se iba a realizar un proceso de vacancia presidencial.

“La actitud del presidente del Congreso ha sido temeraria al pretender involucrar a las fuerzas armadas en un proceso político”, dijo Chávez, quien es un general retirado del ejército. El presidente del Congreso admitió haber llamado, pero argumentó que fue para dar “tranquilidad” a las Fuerzas Armadas ante la crisis.

La crisis política se suma a la crisis sanitaria y económica que vive el país por el nuevo coronavirus, que desde marzo ha provocado 30.710 muertos y 729.619 infectados. Perú sufre una dura recesión y la caída económica en 2020 será la tercera peor en el mundo, según el Banco Mundial.

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