El extimonel de la UDI y exministro, Pablo Longueira, insistió este domingo en explicar su posición respecto a respaldar el Apruebo para redactar una nueva Constitución, descartando que el plebiscito del próximo 25 de octubre lleve a Chile a transformarse en una nueva Venezuela y llamando a la unidad en Chile Vamos para obtener la mayoría de convencionales y así “defender nuestras ideas”.

Así lo expone en un inserto pagado en el diario El Mercurio y en donde aparecen los logos de los partidos Regionalistas y PRI, en una carta que lleva como título “Mis convicciones por una nueva Constitución”, en donde expone sus puntos de vistas para aprobar el proceso para redactar una Carta Magna que deje de lado la de 1980, redactada durante la dictadura cívico-militar.

En 10 puntos, Longueira busca demostrar las “bondades” de tener una nueva Constitución, alabando la de 1980 la que “ha sido una gran Constitución Nos permitió transitar desde el quiebre institucional al que nos llevó la Unidad Popular el año 73, a un país con mucha menor pobreza y mayor dignidad, del que en muchos sentidos nos sentimos orgullosos”.

Sin embargo, expone que “las Constituciones responden a determinados momentos de la historia y tengo la convicción de que ésta cumplió su misión. Por eso el 25 de octubre votaré Apruebo”.

Otro punto que aborda el excoronel gremialista apunta a los “30 mejores años del país”, en donde recuerda que él fue parte de una generación que “dedicó sus mejores esfuerzos a crear oportunidades, donde en base al esfuerzo personal y los logros por mérito, las personas cumplieron sus sueños junto a sus familias”.

Además, expone que la Constitución de 1980 ha sido la que más ha durado en la historia republicana del país y el “25 de octubre se cierra nuestra exitosa transición a la democracia que comenzó con el plebiscito de 1980. Gracias a este Constitución, Chile pudo transitar ordenada y pacíficamente a la democracia. Parte de ese cierre será acordar la forma de sanar las heridas del pasado y promover el reencuentro nacional, poniendo la humanidad por sobre la violencia”.

En ese sentido, Longueira apunta a que la redacción de una nueva Carta Magnaserá una oportunidad histórica de profundizar nuestra democracia, sin quiebres institucionales como los ocurridos en nuestro país con las Constituciones de 1833, 1925 y la de 1980, qué decir de la de 1891 que derivó en una guerra civil”.

Por tal motivo, “hoy podemos construir juntos para las próximas generaciones, rescatando lo mejor de nuestra historia, corrigiendo lo que sea necesario y adoptando los cambios que han generado el conocimiento y la ciencia. Debemos establecer el marco para fortalecer el desarrollo inclusivo, donde nadie se quede atrás”.

El exlíder de la UDI también desmitifica que con el Apruebo el país se transformará en una nueva Venezuela (Chilezuela como han catalogado los sectores que respaldan el Rechazo), porque “no nos gustan las “retros”. Como impulsó Adolfo Zaldívar el 88, con lápiz en mano, hoy volveremos a optar en las urnas por una sociedad de libertad y justicia; de modernización y combate a la pobreza; de crecimiento y de equidad”.

Por cierto mejorable, pero en nuestro modelo no predomina el hambre, la falta de trabajo, ni el control político de los medios de comunicación. Somos esa sociedad a la que todos quieren venir, no esa de la que todos quieren escapar”, agrega.

Longueira también explica las diferencias entre el 18 de octubre de 2019 -cuando ocurrió el estallido social- y el próximo 25 de octubre, donde se producirá el plebiscito de entrada, indicando que “los hechos del 18/O no fueron un estallido social, sino una asonada de violencia y destrucción coordinada y simultánea que, entre otros, destruyó buena parte de la línea del Metro, muy necesario y valorado por los santiaguinos”.

Sin embargo, señala que “el 25/O vimos una masiva y pacífica marcha, de origen ciudadano y de una transversalidad política y social nunca vista, en la que se hizo un llamado que nos interpeló a todos, sin excepción para terminar con los abusos, construir un Chile más justo y con Integración Social”.

El cuestionado político también destaca el camino institucional y democrático que se formó el pasado 15 de noviembre para transitar a una nueva Constitución, pero “conservando lo mejor de ésta, gracias a ello ningún demócrata debe enfrentar este proceso con miedos. Los únicos derrotados el próximo 25 de octubre serán aquellos violentistas y antidemocráticos que buscaban derrocar al Presidente de la República elegido democráticamente. Los que no creen en las democracias son los sectores que rechazaron el acuerdo “Por la Paz Social y una Nueva Constitucional”.

En otro punto, Longueira también apunta a la necesidad del Estado al servicio de las personas y los nuevos desafíos, indicando que se debe dar certeza, apoyo y protección para cumplir “los sueños de las personas y los emprendedores, dejando de ser fuente de incertidumbre, trabas y frustraciones”.

Por tal motivo, aboga en que se deben terminar “para siempre las inaceptables zonas de sacrificio; debemos dar con orgullo reconocimiento a los Pueblos Originarios; poner fin al centralismo asfixiante de Santiago y garantizar constitucionalmente a todos los hogares del país el Derecho Social en que nadie, independiente de donde viva y de donde venga, viva bajo la Línea de la Pobreza”.

En su inserto, también expone que no se partirá de cero como algunos sectores han indicado, puesto que la “Convención deberá aprobar las normas y el reglamento de votación por un quórum de dos tercios”.

Es de sentido común que cada parte y el todo del texto final debe ser coherente, por lo tanto, el reglamento deberá contemplar que cada norma y también el texto que se le proponga a la ciudadanía para el Plebiscito Ratificatorio debe ser acordado por dos tercios. La tesis antidemocrática de que aquellas materias que no se aprueben en el texto constitucional quedarán como leyes simples, es de los que buscan torcer el espíritu de lo acordado, dejando en evidencia su condición”, plantea.

En su último punto, Longueira llama a la unidad en Chile Vamos para alcanzar la mayoría de la Convención, afirmando que “sé que al día siguiente el Plebiscito estaremos, sin temor defenderemos nuestras ideas y derrotaremos a los que pretenden chantajearnos. En la última elección de diputados del año 2017, donde ChileVamos vuelve a ir unido, obtuvimos 73 diputados de los 155, es decir, 20 más del tercio”.

Por tanto, explica que si en esta oportunidad el conglomerado de Gobierno se une “podría obtener entre 70 a 80 Convencionales, con esto no habrá hoja en blanco. Ese debe ser nuestro objetivo, alcanzar la mayoría para elegir al Presidente y Vicepresidente de la Convención. Entre la diversidad de los Convencionales encontraremos al Valdés de hoy, que al igual que don Gabriel, sabrá construir los acuerdos que nos den una nueva Gran Constitución para nuestros hijos y nietos”, dejando en claro el guiño a la Democracia Cristiana, partido que se ha declarado abiertamente a votar por el Apruebo.

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