Arrancó el camino para el mundial de Qatar 2022 y La Roja estuvo a un paso de cosechar un empate en el Estadio Centenario. Sin embargo, el famoso VAR, que llegó a las canchas para aplicar justicia y no provocar robos con partidos arreglados y esclarecer jugadas polémicas, ahora es el centro de las críticas al no cobrar un penal a favor de Chile que habría significado, a lo mejor, otro resultado.

La selección jugó un partido más que correcto en la capital uruguaya, supo cómo desarrollar su juego en uno de los recintos más complicados de Sudamérica y mostró argumentos para sumar.

A pesar de tener controlado el equipo “charrúa”, en una de las últimas jugadas del partido (tercer minuto de descuento), Maximiliano Gómez clavó un zapatazo rasante y certero, para decretar el definitivo 2-1 a favor de la “Celeste”.

El choque en Montevideo arrancó con una promisoria arremetida de Chile, ya que a los 2 minutos, una combinación inteligente entre Eduardo Vargas y Alexis Sánchez culminó con un remate cruzado del tocopillano que fue bien resuelto por Martín Campaña.

La respuesta local llegó a los 10’, con un potente disparo de Federico Valverde que remeció el travesaño del pórtico defendido por Gabriel Arias.

El primer tiempo transitaba sin mayores opciones de riesgo en las arias y con un despliegue importante de la Selección para cortar las conexiones del mediocampo uruguayo con Luis Suárez, el único delantero neto presentado por la escuadra anfitriona.

A seis minutos del descanso, sin embargo, una mano en el área sancionada por el árbitro paraguayo Éber Aquino le permitió a Suárez abrir el marcador a través de un lanzamiento penal.

Desde el comienzo de la segunda etapa, Chile buscó la paridad con juego muy asociado y con la intención constante de penetrar la línea de zagueros celeste. Lo consiguió a los 54’, con una combinación exquisita entre Vargas, Charles Aránguiz y Sánchez que le permitió al delantero del Inter de Milán quedar en posición de disparo: un remate cruzado, pegado al poste derecho de Campaña y 1-1.

El empate parecía saldado, puesto que Chile lograba el punto en Montevideo, gracias a un muy buen trabajo colectivo que mantuvo alejadas las zozobras durante, prácticamente, todo el encuentro. En la última jugada del duelo, Gómez sentenció el 2-1 para el local.

Sin embargo y antes del gol uruguayo, en el minuto 88, Dávila lanzó un centró en área rival y el balón impactó en el brazo de Coates, ante lo que los jugadores chilenos levantaron los brazos pidiéndole al árbitro el cobro para el lanzamiento desde los 12 pasos.

Ante esto, el árbitro se llevó la mano al oído y habló con los árbitros del VAR, esperando que se analizara la jugada. Pero lo que vino después puede ser considerado como un “robo”, puesto que el juez decidió seguir la jugada a pesar de que las repeticiones en la televisión evidencian una clara mano del defensor “charrúa”. Incluso no se dio el tiempo de revisar la jugada en la pantalla que tienen habilitada a un lado del campo de juego para ver lo ocurrido.

La Roja volverá al ruedo el próximo este martes, cuando a las 21:30 horas reciba a Colombia en el Estadio Nacional.

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