El sábado, quizás anticipando lo que se discutía en los pasillos del Senado en torno al Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico ​(TPP-11), el ministro de Relaciones Exteriores Andrés Allamand señaló en un punto de prensa en La Moneda que “no ratificar en su oportunidad el tratado (del TPP-11) afecta lo que ha sido una de las estrategias permanentes del país durante las últimas décadas, (…) nuestra inserción en el Asia-Pacífico”, haciendo hincapié en que “la campaña que se ha iniciado contra este tratado en definitiva mezcla elementos de tergiversación y de equivocación”.

Más aún, aprovechó la oportunidad de enviar un mensaje a la oposición para recalcar que el origen del acuerdo radicaba en sus propias filas: “Votar en contra de este tratado es específicamente votar en contra de la presidenta (Michelle) Bachelet”.

El canciller afirmó que el tratado que lleva casi dos años en el Senado debería votarse mañana martes, puesto que “la dilación en la aprobación de este tratado está generando diversos efectos negativos para el país”.

Sin embargo, ni estas declaraciones, ni la declaratoria de urgencia concedida por el Gobierno al proyecto hicieron variar la anticipada decisión asumida durante la mañana de este lunes en la Cámara Alta, cuando la presidenta y vicepresidente de la corporación, Adriana Muñoz (PPD) y Rabindranath Quinteros (PS) respectivamente, informaron que resolvieron no poner en tabla la mencionada iniciativa del TPP para esta semana como estaba anunciado.

El senador por la Región de Los Lagos explicó que dicha decisión respondió a que no existe claridad respecto al impacto que tendrá esta normativa en el país, precisando que “llama la atención que el Gobierno coloque discusión inmediata a un proyecto hoy no tiene urgencia y que divide a la opinión pública”.

Notificaremos al Gobierno que no pondremos en discusión el proyecto hasta que clarifique todas las dudas que hay respecto a la iniciativa“, subrayó.

En este punto detalló que, entre las múltiples dudas que presenta el texto del acuerdo entre la comunidad nacional, se cuenta la falta de claridad en temas como la importación, comercialización y uso de plaguicidas, las potenciales limitaciones en el uso de semillas y la falta de regulaciones en material laboral, respeto por los derechos humanos y pueblos originarios, entre otros.

Quinteros afirmó que “el Gobierno no puede perder el foco” y lo llamó a seguir concentrando sus propuestas y esfuerzos para salir de la crisis sanitaria y económica generada por el covid.

“Hay mucho por hacer todavía para reactivar la economía y apoyar a las familias chilenas que viven la agonía de no poder salir de esta crisis que afecta a Chile y el mundo”, sentenció.

En este escenario, e instantes después, el senador José Miguel Insulza (PS), quien el fin de semana suscribió una carta de apoyo a este convenio internacional junto con los senadores Ricardo Lagos (PPD) y Jorge Pizarro (DC), adelantó que “el Gobierno le retirará la urgencia al proyecto del TPP 11. Estamos conversando, es bueno que se haya dado un espacio para poder conversar”.

Lo anterior en el marco de sus propias reservas ante la estrategia política del Ejecutivo de apurar su debate en los actuales momentos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí