Francia, Estados Unidos y Reino Unido desafían abiertamente las reclamaciones de China en el Mar de la China Meridional

Un submarino de ataque nuclear galo, ejercicios de dos grupos de ataque de portaaviones estadounideneses y el próximo despliegue del grupo del nuevo portaaviones británico "Queen Elizabeth" están redoblando la presión sobre las pretensiones unilaterales de China en la zona.

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Un submarino francés realizó una patrulla a través del Mar de la China Meridional, como parte de los esfuerzos de Francia para desafiar las amplias afirmaciones de Beijing en las aguas en disputa en dicha zona, y que tienen a la nación asiática en disputa de soberanía con Vietnam, Filipinas, Brunei, Malasia e Indonesia.

La ministra de Defensa de Francia, Florence Parly, tuiteó ayer lunes 8 de febrero que el submarino de ataque nuclear francés “Émeraude”, de la clase Rubis mejorada, y el buque de apoyo naval “Seine” navegaron por las aguas contenciosas para “afirmar que el derecho internacional es la única norma válida, sea cual sea el mar donde naveguemos”.

Esta extraordinaria patrulla acaba de completar su paso por el Mar de China Meridional“, escribió, precisando que “esta es una prueba sorprendente de la capacidad de nuestra armada francesa para desplegarse lejos y durante mucho tiempo, junto con nuestros socios estratégicos australianos, estadounidenses y japoneses“.

Parly agregó que Francia tenía zonas económicas exclusivas en la región del Indo-Pacífico, y tenía la intención de proteger su soberanía e intereses.

Francia ha llevado a cabo varias operaciones de libertad de navegación en el Mar de China Meridional, rico en energía, en el pasado, uniéndose a países como Gran Bretaña y Estados Unidos para hacer frente al creciente dominio y militarización de China en la región.

Cabe recordar que en septiembre del año pasado, Francia, Alemania y Gran Bretaña emitieron una declaración conjunta ante las Naciones Unidas a favor de la Fallo de un tribunal internacional de 2016 contra la mayoría de las reclamaciones de Beijing en el Mar de China Meridional. Los tres países dijeron que las afirmaciones de Pekín sobre “derechos históricos” sobre las aguas no cumplían con el derecho internacional. Parly dijo en el Diálogo Shangri-La en junio de 2019, que París continuaría navegando en el Mar de China Meridional más de dos veces al año e instó a otros países con ideas afines a seguir para mantener el acceso abierto en las aguas.

Beijing ha protestado durante mucho tiempo contra la presencia de buques de guerra extranjeros cerca y dentro del Mar de China Meridional y afirmó que Francia reconocía la soberanía de China en las aguas, incluidas las islas Spratly. Las islas, que China llama las islas Nansha, alguna vez fueron ocupadas por Francia.

El Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa de China no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios sobre la última operación de Francia.

Estados Unidos también desafía a China

El viernes pasado, Estados Unidos desplegó al destructor de misiles guiados USS “John S. McCain” cerca de las Islas Paracel, en el Mar de China Meridional, después de pasar por el Estrecho de Taiwán. La Marina de los EE. UU. dijo que la operación, la primera bajo la presidencia de EE. UU. Joe Biden, fue parte de los esfuerzos para impugnar “reclamaciones marítimas excesivas en todo el mundo, independientemente de la identidad del reclamante“.

El Comando de Teatro Sur del Ejército Popular de Liberación de China afirmó que expulsó al buque de guerra estadounidense de las islas en disputa con una advertencia, y describió la medida como la “táctica habitual de Estados Unidos de ‘manipulación mixta’ combinada con hegemonía de navegación y opinión pública engañosa”.

Sin embargo, por estos días el grupo de ataque del portaaviones USS “Theodore Roosevelt” llevó a cabo operaciones de entrenamiento con el grupo del portaaviones USS “Nimitz” este martes 9 de febrero en el mismo mar. 

Los barcos y aviones de los dos grupos de ataque coordinaron operaciones en una zona de alto tráfico para demostrar la capacidad de la Marina de los EE. UU. para operar en entornos desafiantes, pero en especial, continuar desafiando la reclamación unilateral de China en la zona.

Como parte de las operaciones con ambos portaaviones, los grupos de ataque llevaron a cabo una multitud de ejercicios destinados a aumentar la interoperabilidad entre los activos, así como las capacidades de mando y control.

“El entrenamiento con el Grupo de Ataque de Portaaviones 11 en el Mar del Sur de China es una oportunidad tremendamente valiosa”, dijo el Contralmirante Doug Verissimo, comandante del Grupo de Ataque de Portaaviones 9. “A través de operaciones como esta, nos aseguramos de que somos hábiles tácticamente para enfrentar el desafío de mantener la paz y podemos continuar demostrando a nuestros socios y aliados en la región que estamos comprometidos a promover un Indo-Pacífico libre y abierto”.

Próximo despliegue británico en la zona

Los próximos en aumentar la presión sobre los intereses chinos en la zona serán los británicos.

Y es que desde 2017, los funcionarios de defensa del Reino Unido han dicho que el primer despliegue de su portaaviones operaciones HMS “Queen Elizabeth” incluiría Asia y el Pacífico en una ruta desde Gran Bretaña que probablemente lo llevaría a través del Mar de China Meridional.

El Reino Unido es una potencia global con un interés verdaderamente global… debemos estar preparados para competir por nuestros intereses y nuestros valores lejos, lejos de casa”, dijo posteriormente en 2019 el entonces ministro de Defensa del Reino Unido, Gavin Williamson.

El portaaviones llevaría su contingente de aviones de combate furtivos F-35 de última generación a la región, acompañado por un grupo de escolta, presumiblemente durante este año o la primera mitad del próximo.

Pero desde entonces China desaprueba la presencia de buques de guerra extranjeros en el Mar de China Meridional. Beijing reclama casi todo el mar de China meridional de 3,3 millones de kilómetros cuadrados como su territorio.

Incluso antes del anuncio de preparación de la Royal Navy, oficiales militares chinos han advertido repetidamente a Londres que no interfiera en la región.

En medio de esta cadena de desafíos de las grandes potencias occidentales, Beijing ha redoblado sus amenazas. “El ejército chino tomará las medidas necesarias para proteger la soberanía nacional, la seguridad y sus intereses de desarrollo, así como salvaguardar la paz y la estabilidad en la región”, han señalado autoridades chinas, en un discurso dirigido a justificar su agresiva política de ocupación de atolones para crear islas artificiales con bases militares que les permitan asegurar sus reclamaciones por sobre la de sus vecinos.

Con información de South China Morning Post, CNN y Galaxia Militar.

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