De tiempo en tiempo nuestros vecinos del norte y del noreste nos recuerdan que ellos tienen temas pendientes con nosotros. En el caso de Perú coincide normalmente con periodos eleccionarios y Bolivia los resucita cada vez que celebra el día del mar de Bolivia o necesita desviar la atención publica a un tema que los une.

No debemos asustarnos cuando desde el Perú aparece alguien reclamando temas pendientes si es que esa persona es un candidato a una posición de elección publica y más aún si reclama o pide la devolución del Huáscar, un buque que solo sirvió 15 años en la marina de guerra del Perú y que desde el 8 de octubre de 1879 está en la manos de la Armada de Chile después de su captura en la Batalla Naval de Angamos. Digo esto debido a que más suena que el candidato está tratando de dejar en claro su lealtad con el Perú, ya que algunos contrincantes le acusan de no ser genuinamente Peruano por estar casado con una Chilena y que mejor forma de reforzar sus credenciales que realizando declaraciones 100% nacionalistas.

Volviendo al Huáscar, hay razones de sobra para que esté hasta la eternidad en manos Chilenas, pero la preocupación de muchos no viene por ese lado, sino por el lado de falta de confianza en las autoridades políticas que podrían eventualmente usarlo como moneda de cambio con el Perú. En todo caso, ello se ve difícil ya que no veo a un comandante en jefe de la Armada de Chile dispuesto a realizar una acción de ese tipo. Antes de cumplir una orden de ese tipo renunciarían y así muchos más harían lo mismo. Sobre ese buque murió Prat, Aldea y Thomson y eso lo transforma en algo sagrado para Chile. Es cierto que Grau, el caballero de los mares también murió en sus cubiertas, pero para mal del Perú, el Huáscar fue capturado en leal combate y producto de la genialidad táctica de Latorre. Siempre es bueno, y como una forma de cerrar la discusión, preguntarse que harían los peruanos si esto hubiese sido al revés. Puedo estar equivocado, pero no los veo realizando tal acción, y si tienen dudas, por qué no le preguntan al candidato Yonhy Lescano.

Chile no tiene la obligación legal de dar acceso al mar a Bolivia y no tenemos la obligación de conversar sobre ello como bien lo dejo claro la Corte de la Haya. Esa es la realidad legal y jurídica. Otra cosa es decidir como queremos manejar nuestras relaciones con ellos, bajo que términos y en que condiciones. En los últimos años la relación de Chile con Bolivia ha estado bajo la iniciativa de los Bolivianos y nosotros reaccionando a lo que ellos nos lanzan con cierta frecuencia y muy dominado por problemas de política interna de nuestro vecino altiplánico. Quizás hora de ser más proactivos y comenzar a ser más estratégicos en la forma en que miramos a Bolivia, sea como fuente de abastecimiento de energía, o como un corredor biooceánico que nos una con lo profundo del Brasil.

Con Bolivia siempre existe la posibilidad de no hacer nada y administrar los problemas típicos que puede tener una relación vecinal, entre los que destacan temas de inmigración ilegal, contrabando y cosas de ese tipo, pero también existe la posibilidad de mirar la relación con altura de miras conforme no sea dominada por los temas de acceso al mar, ya que si eso pasa, tal ha sucedido en el pasado y como pasa en el juego de la escalera, volvemos al casillero inicial. Hora de dejar la pelota dando bote en la Paz y que ellos decidan dar vuelta la pagina y avanzar, y nosotros hora de comenzar a pensar que queremos de ellos y que podemos ofrecer a cambio para que tengamos una relación económica solida, la que a su vez nos pueda llevar a una relación político diplomática de mayor nivel.

*Richard Kouyoumdjian Inglis, es vicepresidente de AthenaLab

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