Debía sonar como el gran gesto para reafirmar la posición del Ministro de Salud, Enrique Paris, pero en definitiva, el espaldarazo que le entregó este lunes en la mañana el Presidente Piñera pareció más bien un apoyo frío. Y no por la falta de entusiasmo del Mandatario, sino porque se trataba del último de una serie de gestos al interior del Gobierno (reiterando más de una vez que Paris cuenta su pleno respaldo ante el Comité Político y los partidos de Chile Vamos) y públicos para intentar dar fe de la férrea confianza depositada en el secretario de Estado.

De tanto apoyo, la acción comenzó a perder fuerza, en momentos que recrudecen las críticas a nivel local e internacional sobre el manejo de la crisis sanitaria. Y si hay un flanco en el que el Presidente es especialmente celoso, ese es el exterior. Y es el flanco que le estaría quitando los últimos créditos del titular de Salud ante el entorno de Piñera, desde donde han comenzado a hacerse eco del rumor que ha cobrado cada vez más fuerza, como lo es la salida del actual ministro, aunque hay un sector que continúa apostando por evitar la crisis política y de gestión que podría surgir en medio del complejo panorama actual. Más aún considerando que el rol de Paris en el cargo no es considerado como un real fracaso y que tiene las armas para dar vuelta la percepción negativa que se ha instalado en torno a su gestión.

En dicho escenario, desde el interior del propio Ministerio y en los pasillos del segundo piso de La Moneda han surgido algunos nombres, pero uno que ha cobrado fuerza es el del decano de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Universidad San Sebastián (centro académico privado de amplios vínculos con la UDI), doctor Carlos Pérez.

El también infectólogo de la Clínica Universidad de los Andes tiene un amplio recorrido en investigación de VIH, infecciones virales respiratorias (Influenza, SARS-CoV-2) y vacunas. De hecho, como experto en este último campo, ha integrado el Comité Científico para la Estrategia Nacional de Vacunas Covid-19, por lo que cuenta además con un importante conocimiento de una parte fundamental de la estrategia sanitaria para hacer frente a la pandemia.

Reconocido como un profesional capaz, resaltan sus vínculos con el anterior ministro de Salud, Jaime Mañalich, de quien fue defensor durante su gestión. Asimismo, se ha posicionado como uno de los expertos consultados frecuentemente por los medios de comunicación

Su enfoque sobre la pandemia

De llegar hipotéticamente al cargo, la tarea de Pérez recaería principalmente en contener la expansión acelerada de contagios y el aumento sostenido de fallecimientos durante las últimas semanas, para equilibrar la balanza con el proceso exitoso de vacunación. También, poner orden en el panorama sanitario de cara a la sucesión de procesos electorales programados para el resto del año; mejorar la coordinación con otras reparticiones públicas para controlar restricciones, aplicar efectivamente sanciones; y mejorar aún más la correcta comunicación de medidas a la población (y evitar la explicación de explicaciones en la que ha caído el Gobierno durante la pandemia)

En este escenario, cabe recordar algunas de sus definiciones hace poco menos de un año, cuando Chile vivía su punto más álgido durante la primera ola de covid-19 (junio de 2020), que extrañamente parecen de bastante actualidad.

Sobre el respeto a las medidas restrictivas: “La primera responsabilidad era nuestra, de nuestra población, de todos nosotros, de cumplir, porque la autoridad no puede tener un sistema policial de fiscalización perfecto, porque las Fuerzas Armadas y Carabineros están más preocupados de resguardar el orden público, de repartir las cajas de alimentos, y de una serie de otras cosas”.

“Aquí no tiene mucho sentido cantar victoria o sentirse muy capaces, sino que seguir trabajando duro, para mantener esos niveles, y sobre todo, bajar los nuevos contagios, que todavía no ha ocurrido como debió haber ocurrido. Creo que la principal causa es que las cuarentenas no se están cumpliendo efectivamente, porque aquí no hay fórmulas mágicas, aquí no tenemos vacunas, no tenemos tratamientos preventivos. Depende de las medidas individuales, distancia social, mascarillas, lavados de mano, quedarse en la casa, los casos sintomáticos aislarse, consultar para hacer el diagnóstico, y junto con todos los contactos cercanos guardar la cuarentena como corresponde, etc. Eso es lo que funciona y tenemos que seguir insistiendo en ese punto”.

Capacidad hospitalaria: “Lo que se ha ido haciendo es aumentar la capacidad, eso tiene un límite, porque además no es un tema solo de camas o respiradores, si no que también de personal capacitado, obviamente que pueden aumentar, pero no creo que se vayan a disparar. Estos últimos días hemos visto que efectivamente de 40, 50 pasaron a 80 fallecidos, cada persona que fallece es una situación muy lamentable y terrible, pero no me parece que se vaya a disparar, no vamos a llegar a tener lo 500 o mil casos diarios que tenían Italia por ejemplo. No vamos a llegar a eso, eso es lo que creo y espero”.

Sobre la falta de conciencia de la gente ante el peligro de la pandemia: “No le echaría toda la culpa al gobierno, somos todos responsables de ello. Los especialistas estamos permanentemente insistiendo en estos temas, cada vez que nos entrevistan o cuando estamos en alguna charla pública, etc., estamos repitiendo lo mismo, e insistiendo en ello, junto con el gobierno. Pero también es importante que las personas lo entiendan, lo acojan. Ahora, desgraciadamente en algunos casos hay que tomar medidas más extremas, de sanciones, porque la gente a veces no las cumple, el tema de las fiestas, reuniones, para los fines de semana largos hay unas colas interminables de gente que quiere salir fuera de Santiago… Todas estas cosas realmente la gente las sabe, las conoce, si usted para en la calle a alguien y le pregunta cuáles son las medidas de precaución le aseguro que todo el mundo las sabe, pero no las cumplen, entonces o las cumplen por la buenas, o las cumplen con sanciones, que no es lo que uno esperaría que ocurriera, pero desgraciadamente a veces es necesario”.

Sobre reducir los permisos para reducir la movilidad: “Creo que sí, definitivamente. Y fiscalizar un poquito más, porque la verdad es que uno no ve en las calles que haya mucha fiscalización, a mí personalmente no me han fiscalizado nunca en las últimas semanas. Yo suelo atender a mis pacientes en la clínica o en la consulta, no voy a otras cosas, pero no he visto ninguna fiscalización en las últimas semanas, como las que vimos al comienzo”.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí