La pandemia va dejando su huella desoladora más allá de las miles de vidas que se ha llevado, esta pandemia importada también está matando el arte, la cultura, así lo manifiesta este sábado el pianista, músico e icono nacional, Valentín Trujillo que hace un llamado al Gobierno para que los tome en cuenta, aunque -en honor a la verdad-, no hay mucha esperanza para este sector de la cultura, dado que la cultura no es un tema relevante para la actual administración.

La carta del Tío Valentín:

“Los músicos que ya contamos varias décadas en este mundo, estamos preocupados. Así como tantas y tantos adultos mayores, hoy enfrentamos el encierro, el aislamiento, la imposibilidad de abrazar a nuestros hijos y nietos, la incertidumbre en torno al futuro y la posibilidad cierta de que nosotros o nuestros cercanos enfermen. Sin embargo, hay algo que nos preocupa tanto o más que todo eso: nuestro gremio. La música.

Con mucha pena vemos cómo este arte, al que hemos dedicado nuestra vida entera, ha terminado silenciándose por completo, dejando a miles de compañeros, compañeras y colegas en una crisis tan profunda, que hoy no parece haber en el horizonte otra cosa que desesperanza. Saber que artistas talentosísimos están viéndose obligados a dejar la música para sobrevivir, o que los más viejos pasan sus días sin poder hacer la que ha sido su actividad y su pasión por más de 50 años, es muy doloroso. Pero ese dolor se acrecienta aún más al ver que el Gobierno, las autoridades, le han dado la espalda a la cultura.

La música es un arte profundamente conectado con la gente. Está en todas las casas, en las fiestas, en espacios públicos, en momentos históricos, en conciertos multitudinarios, en campañas políticas. Está en la intimidad de las personas, en su soledad, en sus angustias. La música celebra la vida, y en mis más de 70 años de trayectoria he podido comprobar que también puede salvar vidas. Pero hoy, cuando es la propia música la que necesita ser salvada, vemos con impotencia que ha sido dejada completamente sola y a la deriva.

Es una sensación angustiante, que me tiene aquí clamando por un salvavidas para la música chilena, en un grito que no detendré mientras tenga voz y fuerzas. Es urgente que el Gobierno concrete una ayuda real para todos aquellos para quienes la música es nuestra vida, nuestra pasión. Necesitamos saber que se agotarán todos los esfuerzos para impulsar nuestro arte apenas sea posible.

Este es un grito por mí, por todos y todas, para permitir que en una de las peores crisis que ha enfrentado la humanidad en el último tiempo, aún tengamos ganas de seguir viviendo”, remata la carta el tío Valentín, pianista y Premio Presidente de la República 2004.

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