El político Bernardo O’Higgins

“Era extremadamente honrado con los fondos públicos, nunca se aprovechó de ellos en beneficio personal, ni los despilfarró, al revés, los empleaba buscando destinos concretos para ellos a través de obras específicas”.

0
805

La figura del prócer, repetida en innumerables monumentos a lo largo de nuestro territorio y en un número no menor de otros países, lo refleja de uniforme, evocando su vida militar y sus acciones bélicas, lo que lo aleja como es lógico, de otras múltiples facetas que desempeñó en vida.

Entre ellas la política, ya que ejerció variados cargos de representación ciudadana, como Alcalde de Primer Voto de Chillán y luego de Los Ángeles, Diputado en el Primer Congreso Nacional, Integrante de la Junta Nacional de Gobierno, Diputado de Guerra por Concepción y Director Supremo.

Su accionar es en lo general conocido, ya que muchas de sus obras políticas, algunas de las cuales permanecen hasta nuestros días, han sido  adecuadamente difundidas, en especial las que se relacionan con su accionar como primer mandatario.

Lo que tiende a olvidarse son sus virtudes ciudadanas, que lo convirtieron en un notable servidor público, que solo obtuvo a cambio de su entrega la satisfacción del deber cumplido.

Uno de sus contemporáneos mencionaba sobre él lo siguiente: “Tocaba los asuntos del Estado en forma seria, cuando debía tomar medidas trascendentes siempre las sometía a consideración de sus ministros y otras personas, escuchando incluso las opiniones de aquellos que no le eran proclives”.

Agregando en otro párrafo lo siguiente: “Era extremadamente honrado con los fondos públicos, nunca se aprovechó de ellos en beneficio personal, ni los despilfarró, al revés, los empleaba buscando destinos concretos para ellos a través de obras específicas”.

A las actuales generaciones les bastaría como guía y ejemplo, leer parte de lo que está escrito en su sepultura; “Superior en la vida a la felicidad y la desgracia, murió en la serenidad del justo el 24 de octubre de 1842, llorado por los pobres, honrado y admirado por los que en las tres repúblicas vieron sus gloriosos esfuerzos por la independencia y libertad de América”.

*Antonio Yakcich Furche, presidente del Instituto O’Higginiano de Rancagua

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí