Lista para su promulgación por el Ejecutivo quedó el proyecto que establece el Sistema Nacional de Emergencia y Protección Civil y crea la Agencia Nacional de Protección Civil, luego que la iniciativa fuera ratificada por el Senado la noche de este miércoles.

Este nuevo organismo reemplazará a la actual Oficina Nacional de Emergencias, Onemi.

La norma establece que dentro de un año el Presidente de la República podrá, por decreto, determinar la fecha de suspensión de la Onemi y la fecha en que va entrar en funcionamiento el nuevo Servicio Nacional de Protección y Respuesta Ante Desastres.

La iniciativa se encontraba en el Congreso desde el año 2010, y se había originado en la deficiente reacción del Estado ante el terremoto y tsunami que afectó a la zona centro sur de Chile de dicho año, que desnudó todas las falencias institucionales del país para enfrentar este tipo de emergencias.

Votación y debate

El Senado ratificó por 41 votos a favor y 1 abstención el informe de la Comisión Mixta que resolvió las divergencias entre ambas Cámaras y que precedentemente había sido despachado por la Cámara de Diputadas y Diputados.

El senador Carlos Bianchi, presidente de la Comisión Mixta, explicó que se resolvió lo referido al artículo 16, por lo cual “queda clara la sujeción de la autoridad militar a la autoridad civil, por cuanto el ministro de Defensa es el interlocutor válido con las FF.AA. y cualquier empleo de medios al servicio de catástrofes debe hacerse con la autorización de la autoridad civil”.

Luego, el ministro del Interior Rodrigo Delgado destacó la importancia del proyecto, en la información y coordinación necesaria, explicando que “este proyecto, en síntesis, recoge 10 años de aprendizaje“.

Añadió que “después de 10 años, ya tenemos este proyecto aprobado: 10 años de hechos concretos que han ocurrido en un país que siempre está expuesto a distintos eventos naturales; desastres de distinta índole… Toda esa información, toda esa experiencia se ha puesto a disposición de esta discusión“, dijo el ministro.

Durante el debate, algunos senadores insistieron en que “el proyecto está al debe con los gobiernos regionales y la figura del nuevo gobernador regional”.

En este contexto, el senador por la Región de Valparaíso, Kenneth Pugh, argumentó que “no ha existido terremoto más grande que el 9.5 que ocurrió en toda la zona sur, que después motivó transformaciones profundas en toda nuestra normativa; hoy, cuando ocurren los grandes terremotos Chile es capaz de sobrevivir porque gestiona riesgos (…) este es un tema cultural. ¿Qué se requiere entonces? Una institucionalidad que permita que esto sea parte de un sistema nacional, y ese sistema nacional va a tener nombre y apellido, y esperamos separar ministerios de Seguridad Pública y Protección Civil. La Protección Civil, entonces, es el eje de este proyecto que crea una nueva agencia, la Agencia Nacional de Emergencia, que debe ser capaz de integrar todas las respuestas, pero las respuestas integradas no son solo en el caso de las emergencias y las catástrofes, es en todo”.

Añadió que con esta nueva institucionalidad “tenemos una oportunidad extraordinaria: somos un referente mundial en catástrofes (…) hoy nuestros sistemas funcionan, están respaldados, tienen capacidades; las personas están 24/7. ¿Qué necesitamos? darle institucionalidad; separar los ministerios con una Agencia Nacional de Emergencia, que es lo que está contenido y entrenarnos para poder enfrentar estas amenazas porque siempre van a ocurrir; los gobiernos regionales en la preparación mitigando, cuando ocurre la catástrofe actuar con todas las capacidades de los que tienen 24/7 de disponibilidad y después recuperarnos para poder salir adelante. Esa es nuestra historia, no la vamos a cambiar. Chile va a seguir siendo un país sísmico y tsunámico y por eso todos con cultura y desde niños desde el colegio y la escuela, con las operaciones Deisy salir adelante”.

El proyecto en detalle

Se crea el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, conformado por el conjunto de entidades públicas y privadas con competencias relacionadas a las fases del ciclo del riesgo de desastres, que se organizan, desconcentrada o descentralizadamente y de manera escalonada, desde el ámbito comunal, provincial, regional y nacional, para garantizar una adecuada gestión del riesgo de desastres; y comprende las normas, políticas, planes y otros instrumentos y procedimientos atingentes a la Gestión del Riesgo de Desastres.

Dispone que el proceso continuo en el cual, la confluencia de diferentes circunstancias, puede derivar en una situación de emergencia en cualquieras de sus 4 niveles, y que constituye el “Ciclo de riesgo de desastres”, que se compone de 4 fases: de mitigación; de preparación (en la que se incluye la etapa de alerta); de respuesta y de recuperación (que comprende las etapas de rehabilitación y de reconstrucción); conceptualizándose cada una de estas fases y etapas, señalándose las medidas, actividades y capacidades implicadas en cada una de ellas.

Establece que la Gestión del Riesgo de Desastres del Sistema, se regirá por los principios generales de Prevención; de Apoyo Mutuo; Coordinación; Transparencia; Participación; Escalabilidad y Oportunidad; cada uno de los cuales precisa.

Regula una nueva institucionalidad del Sistema, constituida sobre la base de los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres, que se crean, y cuyas estructuras, organización y dirección se regulan, teniendo como base el principio de coordinación, conforme al cual ejercerán las funciones propias en cada fase del ciclo del riesgo, y en el nivel de gestión (nacional, regional, y comunal) según corresponda.

Dispone la existencia de estos Comités en cada uno de los niveles de la división político-administrativa del país, de modo que existirá un Comité Nacional y los Comités Regionales y Comunales; además se definen las autoridades y representantes de organizaciones civiles que los integrarán en cada caso y la autoridad facultada para su convocatoria, según el nivel del que se trate. Cada Comité contará, además, con una Secretaría Técnica y Ejecutiva, la que recaerá en las autoridades que se indican.

Regula las funciones que corresponderán ejercer a los distintos niveles de Comités, distinguiéndose entre las tareas de planificación y coordinación que les corresponderán a cada uno de ellos, cuando se esté en las fases de Mitigación y Preparación; de aquellas labores de planificación, dirección y coordinación intersectorial de las acciones de respuesta y recuperación, según sean las características, nivel de peligrosidad, afectación, alcance, amplitud y magnitud de la emergencia, cuando se haya avanzado a las fases de Respuesta y Recuperación.

Establece que, sin perjuicio del funcionamiento de los Comités en las fases de Mitigación y Preparación, en el caso que el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres informe que una zona se ve afectada por un riesgo de emergencia, el Ministerio del Interior y Seguridad Pública podrá declarar la emergencia preventiva, debiendo actuar en coordinación con el presidente del Comité Regional respectivo, momento a partir del cual, podrá aplicar todas las disposiciones establecidas en el decreto supremo que fija disposiciones permanentes para casos de sismos o catástrofes

Dispone que las Fuerzas Armadas forman parte del Sistema que se establece y actuarán de acuerdo a sus capacidades y competencias en las fases del ciclo del riesgo de desastres, entregando al Ministerio de Defensa Nacional, la responsabilidad de la coordinación y ejecución, en las materias que le correspondan a su sector, de la Política Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, del Plan Estratégico Nacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, y del Plan Nacional de Emergencia.

Otorga al Ministerio de Defensa, la función de elaborar los planes y los protocolos de operación para la participación coordinada de las Fuerzas Armadas en todas las fases del ciclo del riesgo de desastres, debiendo en aquellos asegurarse una sujeción a lo señalado en los Instrumentos de Gestión del Riesgo de Desastres y las instrucciones que, al efecto, formule el Ministro de Defensa Nacional.

Crea el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, como un servicio público descentralizado, sometido a la supervigilancia del presidente de la República a través del Ministerio del Interior mediante la coordinación de la Subsecretaría del Interior, y que será el servicio encargado de asesorar, coordinar, organizar, planificar y supervisar las actividades relacionadas a la Gestión del Riesgo de Desastres del país.

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