La derecha sin mea culpa

En cualquier democracia normal, en cualquier país donde la política se entienda de mejor manera; un resultado de esta naturaleza habría hecho que el oficialismo, el Gobierno, las cúpulas de los partidos, hicieran cambios profundos o al menos, se hiciera un Mea Culpa

0
547

Los meses de mayo y junio del 2021, serán recordados durante un buen tiempo como el inicio del desfonde en la derecha chilena. Situación que, de no mediar un cambio radical, puede tener resultados dramáticos para el sector en la Parlamentaria y Presidencial de noviembre próximo.

Pecados capitales de este mal momento, son una serie de malas decisiones. La última, por cierto, el salvataje a Claudio Orrego en la Gobernación de la RM, que tiene al sector sentado en el vagón de cola, mirando al ya instalado Daniel Jadue y desde este domingo -con el gentil auspicio de derecha chilena- a doña Yasna Provoste (DC). Pero en la derecha estaban felices por Orrego.

A Piñera poco y nada le importa lo que pase con la derecha, pues la quiere refundar. Por eso, no mide sus salidas de libreto

Una mirada rápida al escenario de los 2 partidos políticos más influyentes de Chile Vamos permite visualizar someramente el caos imperante. Sólo de esta manera podrían entenderse las palabras del diputado RN Diego Schalper en Estado Nacional, el domingo recién pasado. A horas del triunfo de Claudio Orrego, como gobernador metropolitano, Schalper culpó directamente a la actual mesa directiva de su partido por la debacle electoral. Claro, el parlamentario RN es parte interesada en el asunto y lejos de hacer un análisis profundo del actual panorama electoral, prefirió ocupar sus minutos para hacerse auto campaña, fustigando a sus adversarios internos. Son ese tipo de gustitos personales los que tienen al sector conectado a un ventilador mecánico. Recordemos que el diputado por la región de O’Higgins se presenta como candidato a secretario general en la lista disidente a la actual mesa directiva de RN. Por tanto, él es parte del problema, porque más allá del desorden, la derecha tiene problemas políticos.

Del otro lado en la interna de RN se presenta nada más y nada menos que su candidato presidencial, Mario Desbordes, para dirigir nuevamente los destinos de la tienda de calle Antonio Varas. Por tanto, lo que Schalper hizo la noche del domingo fue fustigar directamente a su candidato presidencial y culparlo de llevar a RN hacia la izquierda. Se imagina usted un escenario donde el candidato Presidencial de su partido, pierda una elección interna. Creo que, en este póker, Mario Desbordes les saca ventaja a sus adversarios internos. Que a nadie le extrañe si el candidato presidencial RN replantea sus objetivos y una vez instalado como presidente de su partido, depone su candidatura presidencial en favor de Joaquín Lavín. Con eso podría aplicar un cerco en RN sobre la disidencia y sobre todo sobre Sebastián Sichel, que aplicando sentido de realidad debiera desplazar al RN a un tercer lugar en la Primaria Interna de Chile Vamos.   

En Suecia 286, las cosas no se ven más ordenadas. Y aunque la UDI hizo su proceso electoral interno al finalizar el año 2020, los heridos tras el desastre electoral se multiplican a lo largo de Chile. El gremialismo perdió en el ámbito municipal, comunas emblemáticas como Viña del Mar, Rancagua, San Bernardo, Maipú y Valdivia, entre otras. Perdió, además, a más de 100 concejales de Arica a Magallanes y solo en la región Metropolitana las pérdidas suman más de la mitad de sus representantes. A eso se debe agregar que en comunas donde históricamente la UDI tuvo buenos resultados electorales, hoy fue fagocitada por el partido Republicano. Los candidatos del ex gremialista José Antonio Kast, obtuvieron una votación importante en las comunas del sector oriente de la capital, creciendo gracias a las sendas derrotas que le propinaron particularmente a la UDI, arrebatando un número importante de cupos.

Lamentablemente, el que fuera uno de los partidos más influyentes en los últimos 30 años, se ha convertido en un partido irrelevante a la hora proponer y sorprender a Chile. Alejado de las poblaciones, la UDI se parlamentarizó. Durante años dejó de lado a las bases del partido y casi como un castigo, debió echar mano a uno de sus principales críticos para apoyar las vocerías del candidato presidencial Joaquín Lavín. El alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, es el sobreviviente de este proceso. Ha sido el único que, desde el estallido social, pasando por la pandemia, innovó, se puso el overol y logró sacar adelante a una de las comunas más densamente pobladas de Chile. El resultado está a la vista: es el sobreviviente. 

Si la UDI quiere volver a influir, debe escuchar más a sus dirigentes de base. Llamar a sus pocos alcaldes y concejales y entender que no se puede seguir defendiendo a este Gobierno. Sebastián Piñera desde su primer periplo por La Moneda, arrinconó al gremialismo. Hoy, nuevamente, la UDI paga caro esta relación de lealtad mal entendida con el Piñerismo.    

Con estos cuadros y para que la debacle en la derecha sea total, solo le resta llegar a noviembre. La humillación es brutal y solo puede ser comparada con lo sucedido hace 56 años, en la elección de 1965.

Los dirigentes del sector poco y nada contribuyen a enmendar el camino. Como en Macondo, ven lo que quieren ver. Solo así se puede explicar que, tras esta derrota contundente, no se hiciera un cambio de gabinete por mínimo que fuere y peor aún, que el presidente de la República solo piense en su legado.

En cualquier democracia normal, en cualquier país donde la política se entienda de mejor manera; un resultado de esta naturaleza habría hecho que el oficialismo, el Gobierno, las cúpulas de los partidos, hicieran cambios profundos o al menos, se hiciera un Mea Culpa.

A Piñera poco y nada le importa lo que pase con la derecha, pues la quiere refundar. Por eso, no mide sus salidas de libreto. Ha llegado la hora del matrimonio igualitario, fue su último golpe a la derecha que lo llevó a Gobernar. Cabe consignar, que no hubo ningún personero de Gobierno, dirigente de derecha, que pusiera su renuncia sobre el escritorio tras este anuncio. No existen convicciones.

Por tanto, en estos días de junio y con el invierno llegando por la ventana, me atrevo a parafrasear a la ex inquilina de La Moneda, Michelle Bachelet, escribiendo que cada día puede ser peor, pero para la derecha.

Sobre el autor: Alexis Flores es periodista, Magister en Comunicación Aplicada.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí