Rodrigo Caramori, presidente del PRI: “Si Sichel se llega a convertir en Presidente, no sé si sea necesariamente mérito del Gobierno de Sebastián Piñera”

"El Gobierno nos ha entregado poca consideración y no porque no tengamos personas capacitadas. Nosotros también tenemos gente que estudió en Harvard como le gusta al Presidente, pero sin embargo, es del PRI", sostuvo el timonel oficialista ante la relación del PRI con la administración Piñera.

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En época de definiciones, con las elecciones presidenciales y parlamentarias prácticamente a la vuelta de la esquina, el escenario de Chile Vamos pareciera algo más despejado que el de la mayoritaria pero fragmentada oposición.

Sin embargo, los tres años y medio de gobierno  con Sebastián Piñera a a cabeza han dejado varias grietas y vacíos por resolver al momento de enfrentar el complejo escenario político actual.

Es justamente ese escenario el que junto a Infogate, analiza el presidente del Partido Regionalista Independiente Demócrata, Rodrigo Caramori.

Un contexto en el que el timonel se encarga de enfatizar la necesidad de llegar a acuerdos justos para todos los integrantes del oficialismo; la necesidad de reforzar la campaña hacia el “centro político”; y la confianza en que el trabajo de la Convención Constitucional llegará a buen puerto.

Pero también en reconocer que se han sentido “ninguneados” por el Gobierno al que apoyan, pese a una presencia territorial mayor a otros miembros del oficialismo; en que si sus socios de Chile Vamos no son capaces de ceder espacios para las parlamentarias, optarán por buscar otras alianzas, pero manteniendo su leal apoyo a Sichel, con quien de todas formas esperan sostener “conversaciones pendientes”. Lo anterior, además de evaluar la interna de la oposición, en su idea que era mejor para los intereses de Chile Vamos una victoria de Jadue en vez de Boric, y ver a Provoste como poco conveniente para el país.

Y, al final de todo, su evaluación del Gobierno de Sebastián Piñera, que califican como “buena administración”, pero falto de política y de apertura a negociar, lo que le lleva a asegurar que, en caso de que Sebastián Sichel venza en las elecciones presidenciales, “no sé si sea necesariamente mérito del Gobierno de Sebastián Piñera”.

El PRI y Desbordes

– Ustedes se jugaron bastante desde el principio por la postulación de Mario Desbordes, ¿cómo ven que fue eso? Más encima, considerando los problemas internos que tuvo Mario dentro del partido, las elecciones, arrastró esa baja negativa de cara a las elecciones, ¿cómo ven ese resultado a lo de ustedes?

Quienes nos han seguido, han visto que nosotros con Mario Desbordes desde sus tiempos cuando era diputado y presidente de Renovación (Nacional), siempre tuvimos una afinidad especial, distinta con los otros partidos de la coalición. De hecho, a mí que me tocó bastante compartir con él en varios comités políticos en La Moneda, cuando vino el tema del estallido social, después la pandemia, y justamente era él en conjunto con nosotros. Obviamente, él tiene una relevancia distinta, porque era diputado, presidente de un partido grande, pero éramos los que planteábamos los temas que nosotros consideramos que eran importantes para la agenda y para el país, a diferencia de algunos socios de la coalición que tienen otra mirada, tal como dice Mario, más libertad y desarrollo.

En ese sentido, hicimos muy buenas migas, como se diría en buena jerga chilena, y siempre estuvimos en la misma vereda dentro de la coalición. Entonces, cuando él se va, primero de Ministro, para nosotros fue un golpe, porque yo en lo particular le había consultado si es que, eventualmente, podía ser candidato, él dijo que no lo tenía en su radar ni mucho menos, y, de pronto, de un día para otro, aparece como Ministro. Ahí, fue un balde de agua fría, en general, pero luego cuando sale fue muy rápido, si usted recuerda, rápidamente lo proclamamos, fuimos el primer partido que proclamó a un candidato presidencial, no fue por algo que surgió en un par de días, en un par de semanas, sino por un trabajo que venía hace mucho tiempo.

Él compartió muchas veces con nosotros en los consejos generales, por lo tanto, tenemos una afinidad distinta. Y en el caso de nuestro partido, y hablo de la gestión que me ha tocado en particular, somos un partido joven, tenemos seis años de vida; por lo tanto, consideramos que aquí, más allá de una encuesta, que las encuestas sí indicaban que no era el más competitivo, creemos que hay que armar algo con convicciones y lo digo muy en serio, no sólo como una palabra que todo el mundo tiene convicciones, sino de la verdad.

“Poca consideración” del Gobierno

Nosotros estamos apostando a un trabajo a largo plazo, un trabajo serio que no sea como la espuma, porque tenemos partidos de la coalición que, en algún momento crecieron muy rápido, en la elección parlamentaria anterior, pero en el tiempo dejaron de ser una promesa y, hoy día, se están diluyendo en conjunto con otros partidos más tradicionales de la derecha, de la centroderecha dentro de la coalición (aludiendo a Evópoli).

Entonces, nosotros creemos que estamos planteando un trabajo a largo plazo, que es más lento, es más difícil, más dificultoso, especialmente, cuando no somos parte de la élite ni económica ni política del país. Por lo tanto, siempre se nos ponen más piedras en el camino y así lo ha visto la opinión pública, especialmente, con el Gobierno que nos ha entregado poca consideración y no porque no tengamos personas capacitadas. Nosotros también tenemos gente que estudió en Harvard como le gusta al Presidente, pero sin embargo, es del PRI. Eso, yo creo que marca una diferencia con los demás partidos de la coalición.

Y, por lo tanto, en el tema de Mario (Desbordes) son temas de convicciones. Él lo llama la derecha social, nosotros no nos sentimos parte de la derecha, nos sentimos parte del centro político, pero creo que esta asociatividad de la derecha social que plantea Mario, más el centro político representado en el PRI, que es un centro político popular, digamos, que representa genuinamente la clase media, qué mejor caso que el presidente de este partido viviendo en una comuna popular como es Conchalí, por decir algo. No sé si otro partido de la coalición o del espectro político general, pudiera contar una historia como ésa.

Creemos que es el camino que hay que seguir, por lo tanto, creemos firmemente lo que Mario planteó y ese trabajo, como dije, al día siguiente, el lunes antepasado en La Moneda, no acaba en la primaria, es solamente el comienzo.

El “escenario Sichel”

– Tenemos el resultado de la primaria, tenemos a Sebastián Sichel de ganador de Chile Vamos, ¿cómo va a enfrentar el PRI ese escenario y cómo ven ustedes el escenario para Chile Vamos en este período, que no son tantos meses, estamos a cuatro meses de que sea la primera vuelta de la elección presidencial?, ¿cómo ven ese escenario?, ¿cómo lo van a enfrentar ustedes como PRI y como socios, como sociedad completa de Chile Vamos?

Como PRI vamos a ser respetuosos con nuestra palabra empeñada. Nosotros, dijimos que el que ganara las primarias íbamos a ser los primeros en estar detrás de ese candidato; por lo tanto, ahí no nos equivocamos, ni nos vamos a perder ni un segundo. A cada una de las dos reuniones que se ha tenido con el candidato presidencial o con su equipo, en las dos nosotros hemos estado presentes. Por lo tanto, vamos a estar alineados a trabajar, vamos a poner todo lo que esté a nuestro alcance como partido a nivel territorial, a disposición de nuestro candidato presidencial.

Obviamente, hay muchas conversaciones que están de por medio, queremos saber a cabalidad quiénes van a ser su equipo de trabajo para ver dónde tienen cabida las ideas que teníamos nosotros con nuestro candidato, con Mario Desbordes, dentro del programa de Gobierno, por ejemplo. Eso, todavía no está claro, recién se está delineando.

Hay una conversación que imagino debemos tener con los presidentes de partido. Por lo tanto, vamos a seguir viendo en ese sentido, pero vamos a estar ahí, alineados como corresponde.

Ahora, dentro de la coalición, también se han tirado algunas líneas no muy claras todavía. En el sentido que va a haber un comité, que el lunes pasado sesionó, de hecho se juntaron nuevamente, donde están los secretarios generales, el coordinador territorial (Pedro Brown) y un integrante más de cada partido. Por lo tanto, hay cosas que pretendemos que las pueda tomar en consideración Sebastián Sichel.

– Ahora, Sebastián Sichel, independiente, se asume en término general, no necesariamente que sea así, sino que se asume que él viene de un mundo de centro político. ¿Eso, los acerca a ustedes en cierto modo?, ¿o hay muchas diferencias? Esto, más allá de que ustedes van a comprometer su apoyo y van a trabajar como parte de una alianza.

En algún momento, cuando Mario Desbordes sale de la palestra pública para ser Ministro, con Sebastián Sichel estuvimos conversando y sondeando, tuvimos un par de encuentros para ver si, eventualmente, podía ser candidato presidencial. Lo conversamos con él, de hecho salió en la prensa en algún momento también. Por lo tanto, también no partimos de cero, por decirlo de alguna manera.

Sin embargo, soy franco, quiero tener una conversación con él y con el equipo más cercano para ver, justamente, hacia dónde quieren ir. Yo he visto el programa de Gobierno, pero siempre son cosas muy…muy, no son profundas, digamos. Creemos, por ejemplo, que hay temas relevantes para nosotros como el tema del agua que lo planteó Mario, reiteradamente, el tema del CAE que para nosotros es vital, porque hay muchos jóvenes que lo están pasando mal y es una mochila gigante, por lo tanto, queremos tener esa conversación.

Ahora, claramente, él tiene un origen cercano al origen que tuvo el PRI en algún momento con el mundo de la Democracia Cristiana, pero los tiempos han cambiado. Él mismo dijo que todos hemos evolucionado, imagino que él también, por lo tanto, es importante tener una conversación interesante en ese sentido.

El PRI, Chile Vamos y las parlamentarias

– Otro escenario que se abre para Chile Vamos, aparte de lo que es la presidencial, es el de las parlamentarias. Ha trascendido mucha discusión en la interna de Chile Vamos, justamente hacia dónde pretender ir para captar votos. Se habla de eventuales negociaciones con el Partido Republicano, con José Antonio Kast y, por otro lado, desde Palacio se habla de que la idea es que Chile Vamos priorice ir hacia el centro a buscar votos, en esta indefinición de lo que es la Democracia Cristiana o los ex demócrata cristianos que están un poco en el aire, los cuales, muchos, trabajaron, precisamente, por Sebastián Sichel. ¿Cómo ven ese proceso de negociación, en el caso de ustedes que son el partido más chico dentro de Chile Vamos?, ¿cómo, eventualmente, los podría afectar esta búsqueda de ampliar los horizontes para trata de imponer un bloque que busque un mejor resultado en el escenario actual que tiene Chile Vamos?

Yo me atrevería a decir que es el partido más joven, más que el más chico, porque eso, de verdad, depende. Si es por consideración del Presidente de la República, claramente, no existimos, a diferencia de Evópoli que es como el símil nuestro. Pero, el más chico, no sé, porque a nivel territorial y de gobiernos locales, somos la tercera fuerza política dentro de Chile Vamos, por sobre Evópoli, en alcaldes, consejeros regionales, inclusive, militantes, a nivel nacional.

En ese sentido, creemos que es importante y se lo dijimos, en algún momento a los socios, se lo dije al Presidente de la República también, que el PRI necesitaba y requería tener espacio dentro de la coalición para el próximo período parlamentario. Es de vital importancia, necesitamos por lo menos sacar cuatro parlamentarios para mantenernos con vida jurídicamente.

Y para tener consideración el día de mañana, esperamos con Sebastián Sichel a la cabeza, o bien, en caso que fuéramos oposición políticamente y, en ese sentido, le hemos dicho a nuestros socios, reiteradamente, de que necesitamos un pronunciamiento de parte de ellos, si el PRI va a tener esa cabida para llevar los candidatos que requerimos llevar a lo largo de Chile, con ese objetivo o, si no, que nos dijeran directamente que nosotros íbamos a buscar alianza de otra manera, más allá de seguir respetando nuestro acuerdo presidencial, pero en el tema parlamentario vamos a buscar algunas otras alianzas con algunos partidos de centro, regionalistas que están esparcidos a lo largo de Chile y, por lo tanto, en ese sentido, necesitamos que ellos se pronunciaran. Tuvimos dos conversaciones en ese sentido y ellos se han mostrado, hasta ahora, y lo han seguido demostrando hasta ahora, por lo menos, que están iniciándose las conversaciones parlamentarias con la disposición de que el PRI tenga los espacios que se requieren.

Esto es noticia en desarrollo. Hasta ahora, hemos visto que hay un cambio de actitud de parte de nuestro socio de coalición. De hecho, esta semana debiéramos entrar en tierra derecha, viendo región por región, distrito por distrito, por lo tanto, vamos a ver si esa buena voluntad se ha traducido en palabras, se traduzca en hechos, pero confiamos en que así va a ser, especialmente, en un momento complicado como es el tema presidencial, donde tenemos una tremenda tarea por delante y, claramente, nuestros socios tienen que haber aprendido lo que pasó con el tema de la constituyente, donde de alguna forma se excluye al centro, se excluye al PRI, suman al Partido Republicano y si usted ve la diferencia de la votación municipal con la constituyente, donde estuvo el PRI y donde no estuvo, claramente, hay una diferencia notable. También lo dijimos y, eso, está en la prensa, que Chile Vamos tenía que tener una definición, si quería crecer hacia el centro y, esto fue antes de la primaria, crecer hacia el centro o si se quería conformar y afirmar la estantería con el 20, 22 por ciento y, en ese sentido, claramente tendría que estar con Republicanos, si es querían mantener la estantería.

Ya lo ha dicho también la UDI y ya prácticamente es un hecho que el Partido Republicano no tiene cabida, por lo menos, en este proceso parlamentario que viene ahora.

– Sí, porque si uno lo ve desde afuera, de saber cómo funciona habitualmente este tema de la calculadora política, trata de imaginarse a los líderes, de repente ver que los Republicanos pueden aportar entre un 4 y un 6%, Sichel ya con un grupo que está asociado al sector de centro y, de repente, empiezan a hacer sus cálculos, suman, suman y pueden tratar de perjudicar, a minimizar a aquello que, a lo mejor, ellos mismos tienen al interior de su casa, que ya lo tienen, entre comillas, seguro.

Pongo un dato: el Partido Republicano tuvo diez concejales, varios de ellos están en el sector Oriente de Santiago, Vitacura, Las Condes, Lo Barnechea. El PRI tiene tres veces esa cantidad de concejales, Evópoli lo mismo y en cuanto a alcaldes, el Partido Republicano no tiene ninguno, Evópoli tiene uno que es Vitacura, el PRI tiene cuatro en sectores populares de país, en Cores, tenemos una gran cantidad de Cores en ejercicio.

En Antofagasta, por ejemplo, tenemos el Core primera mayoría regional. Tenemos una fuerza territorial no menor. El tema es que al actual Gobierno no le importó mucho eso, no le interesó crecer hacia el centro y tampoco fortalecer el regionalismo y tendrá que responder el día de mañana cuando termine su mandato, pero, claramente, el PRI se ha visto fortalecido en el último período, de hecho en esta última elección municipal, a pesar de todos los inconvenientes, de tener una pandemia de por medio, tener un estallido social, con un Presidente, un Gobierno que ha tenido la popularidad más baja, yo creo, en muchos años y, sin embargo, el PRI creció en cuanto a la cantidad de alcaldes y creció en concejales su votación en más de sesenta mil votos, por lo tanto, ante todas esas circunstancia, el PRI creció en ese sentido.

Algo tiene que indicar la ciudadanía que no quiere el extremo, no quiere la extrema derecha, la extrema izquierda y que se requiere el centro.

– Justamente, hablando de tamaños de partidos. Sale en las encuestas, ahora, y denota que la cantidad de personas inscritas en los partidos políticos es bajísima, en proporción 4%, 600.000 militantes sumados en general. ¿Cómo ve la representatividad de los partidos políticos en este momento, no sólo del PRI, sino de todo el escenario?

Yo creo que la representatividad de los partidos políticos, al menos, a nivel de militancia ha sido históricamente la misma, no ha habido mucha diferencia en las décadas anteriores. Por lo tanto, yo creo que es más, hoy día, un tema de sensación como dicen los meteorólogos, sensación térmica en la calle. Yo creo que está mal que los mismos líderes de nuestra coalición se hable en desmedro del aporte que realizan los partidos políticos.

Yo entiendo un partido político con un trabajo colectivo, donde gran cantidad de personas, ciudadanos, a lo largo de Chile se reúnen bajo un mismo principio, una misma misión-país, por decirlo de alguna manera. Unos de una manera, otros, de otra, unos con pensamientos más de derecha, de centro, de izquierda, pero es un trabajo colectivo.

En cambio, cuando uno ve a algunas personas que denigran el trabajo de los partidos políticos y se forman los caudillismos, yo creo que es peligroso y ejemplos tenemos de sobra en toda Latinoamérica, en Centro América y creo que si en Chile no entendemos, nosotros, los que estamos metidos en el tema partidario y político, no lo entendemos con claridad y seguimos dándole una importancia mayúscula al tema de los independientes, creo que no corresponde.

Es importante el tema de los independientes, sí, pero nunca va a ser en desmedro de los partidos políticos. Yo creo que es un trabajo colaborativo como creo y espero que va a ser en el tema de Sebastián Sichel que, si bien, es independiente actualmente, él conoce la estructura de los partidos políticos y su funcionamiento y, hasta ahora, él mismo lo ha dicho en la prensa que valora el aporte que han realizado éstos.

¿Refundar Chile Vamos?

– ¿Qué crees que le falta a Chile Vamos, en ese sentido? Uno ve lo que era antes la Alianza por Chile o lo que era la UDI. El tema de la UDI popular surge por el trabajo que tenía el partido a nivel de bases poblacionales, era muy fuerte. Ahora, sobre los partidos de Chile Vamos, la percepción externa es que son, prácticamente, partidos de élite, en general con los otros partidos sucede lo mismo; la Democracia Cristiana, el Partido Socialista heredan estructuras de base fuertes y todavía no se nota tanto, quizás, su desaparición, pero en Chile Vamos ha habido un trabajo que se hizo en mucha base, en población y, aparentemente, se perdió. Uno ya no ve a un votante de derecha o de centro derecha en sectores populares, por lo menos no se percibe. ¿Cómo lo ves tú o qué crees que se podría hacer a corto, mediano plazo para revertir eso?, porque obviamente a ustedes como alianza les repercute enormemente con todo este tipo de votación y con la situación actual que se vive.

Quizás, no sé si es para dentro de la entrevista pero hay un libro que se llama “UDI: La conquista de corazones populares” que lo escribió Carolina Pinto, una historiadora de la Universidad Católica. Ahí, se relata cómo fue el origen de esta UDI popular, como un grupo de jóvenes de distintos lugares, algunas personas de Conchalí, de sectores bien populares, se reunieron en base a un hombre inteligente como fue Jaime Guzmán y yo siempre lo he dicho también, se lo he dicho a nuestros socios y a algunos no les gusta, si existe, realmente, un partido popular, hoy día, más allá del nombre, es justamente el PRI, como yo recién le comentaba y no somos parte de esa élite.

Por lo tanto, creo que el trabajo que estamos haciendo es importante. Yo creo que si hay un proyecto político exitoso, en algún momento en la historia partidaria fue, justamente, la UDI popular, trabajo que usted mismo lo ha dicho, se perdió, lo han reconocido de hecho, se ha parlamentarizado y qué se yo, hoy día, los sectores populares, los dirigentes que venían de origen popular han tenido menos relevancia.

Nuestra idea como PRI, al menos, es justamente tomar lo bueno de ese período, no en cuanto a las ideas totalmente, sino que me refiero a la forma de trabajo. Claramente, yo creo que la UDI, hoy día, está viviendo un proceso de cambio. Ayer, escuchaba las declaraciones de la Secretaria General y que decía que ellos hace seis meses están en ese período de modificar mucho del actuar que ha tenido ese partido en particular y yo creo que lo mismo ha ocurrido en otras partes. De hecho, hoy día vemos dos movimientos dentro de Renovación Nacional, que lo vimos recién en la primaria. Algunos pensaban y apostaban por una derecha social distinta a la tradicional y, otros, como Carlos Larraín y otros ministros por ahí, están en una vereda totalmente distinta, con ese sentido, quizás, más romántico de la historia de Renovación.

Y lo digo con mucho respeto, ya que son partido aliado, pero es lo que uno ve desde la distancia.

 – Una línea más conservadora.

Claro, pero a mí no me gusta mucho hablar de los conservadores, de los estereotipos, por ejemplo, el progresismo, como si el progresismo fuera parte o está en poder de la izquierda, cuando no es así. Uno, perfectamente, puede ser conservador para algunas cosas, pero progresista en otras. Yo creo que esa mezcla se puede dar, por lo tanto, el amarrar con lo conservador o el progresismo de la izquierda no lo comparto totalmente.

En el sentido de qué le falta a la coalición para poder progresar y avanzar de una manera distinta a como lo hemos venido haciendo. Yo creo que la palabra súper clara es ser solidarios entre los socios, entender que tiene que haber un trabajo mancomunado de todos los partidos y que todos representamos algo distinto. El PRI no pretende representar lo mismo que representa la UDI o Evópoli, por decir, algo. Por lo tanto, hay que ser solidarios e inteligentes a la hora de enfrentar lo que viene como es el tema parlamentario. Si no comprendemos eso, claramente, no hemos comprendido absolutamente nada de lo que está pasando en el país.

Mucho se ha hablado, se ha reiterado, incluso lo dijo Francisco Chahuán, de refundar Chile Vamos. Yo no comparto plenamente esa frase, yo creo que a Chile Vamos no hay que refundarlo. Chile Vamos surgió hace pocos años, hay un documento que nadie recuerda que existe donde se sientan las bases de esta coalición, que son súper claras, incluso, se habla de un Estado solidario, pero nadie recuerda ese documento.

Por lo tanto, más que refundar Chile Vamos, hay que recordar el documento general donde todos nos sentimos representados en su momento y que, en el camino y avanzar y ser parte del Gobierno, se fue desdibujando un poco. Creo que si volvemos a eso, volvemos a ser la coalición exitosa existió que cuando se inició esto.

Un vistazo a la competencia

– ¿Cómo es el escenario, ahora, en la otra vereda? Es decir, las complejidades ak interior de Unidad Constituyente, la definición que hubo dentro del Apruebo Dignidad, pero también el surgimiento de una serie de movimientos más a la izquierda inclusive, con la posibilidad de presentar candidatos, véase Sharp, véase Artés u otros candidatos que todavía no están consolidados, pero que están con posibilidades. ¿Cómo ve ese escenario y cómo cree que lo pueden enfrentar ustedes como alianza, ya sea ganando, o buscando consolidar una oposición fuerte de cara a lo que puede ser el próximo Gobierno si es que no gana Sichel?

En cuanto a la oposición, a mí no me gusta y he tratado de leer bastante en ese sentido, mucho se hablaba del sistema binominal, de dos grandes coaliciones, pero creo que nos fuimos al otro extremo. Hoy día, vemos muy atomizados a todos los sectores, en la misma derecha han existido algunos movimientos, algunos partidos que están surgiendo a lo largo de Chile y con mayor razón ha ocurrido en la izquierda. Ahí, hay un montón de división: el Partido Progresista dijo que no iba a la primaria convencional que va a tener la gente de la Unidad Constituyente y, por lo tanto, se genera mucha polarización y mucha división dentro de dos bloques que debieran, principalmente, fortalecerse y conversar, llegar a acuerdos.

Lo estamos viendo ahora también con el tema de la convención constitucional, donde vemos al final, como dijo (Pepe) Mujica una “bolsa de gatos” que se está formando y que nadie entiende nada y que ha pasado más de un mes y todavía no tenemos ni la primera línea escrita de la nueva Constitución. Todavía se están poniendo de acuerdo en cómo van a funcionar.

Creo que eso no es conveniente para el país, porque muchas veces en las conversaciones que uno tiene al interior de los partidos, al interior de las coaliciones, empezamos a hablar de esto que nos interesa a nosotros los políticos, pero finalmente, no está pasando absolutamente nada de lo que le importa a la gente que está en la calle que es el país, cómo va a venir el futuro inmediato tanto para ellos, como el futuro próximo para sus hijos. Y creo que hace rato no hablamos de eso.

Mario Desbordes decía antes que llegara el tema del proceso constituyente que teníamos que hacer un gran pacto social, donde nos juntáramos todos, donde habló del caso de Escocia y dio varios ejemplos en el mundo, donde se juntaban todos en algún momento y pensaran en el Chile que querían el día de mañana y hace rato, yo en la discusión pública, tanto en nuestra coalición como en la de la izquierda, no la veo, no la escucho, en absoluto. Y estamos enfrascados en discusiones estériles y, a veces, casi me recuerda a períodos obscuros de nuestro país, cuando había una división y en algunas partes había muros, pero claramente, hace mucho rato no se está hablando de Chile, de lo importante, lo urgente y, finalmente, cuál es el Chile que todos queremos, hace mucho rato.

– Siguiendo en la oposición. Hace unos meses, cuando estaba la cosa bastante complicada, cuando la figura más a la izquierda, en el caso de Jadue parecía muy poderoso y en el caso de Chile Vamos, Lavín parecía la figura omnipresente de la candidatura, irrumpía Provoste, que de alguna forma aparecía como el “equilibrio”, que podía ser lo más beneficioso en términos generales para tratar de que la situación que se diera más adelante para el país fuera bastante más comedida, un cierto equilibrio, pero para su caso se demoró mucho en definirse y las candidaturas que salieron al final de las dos primarias ya celebradas fueron lo peor que pudo ser para ellos: Boric es lo más de centro dentro del sector de izquierda y Sichel, de una u otra forma, está más al centro de lo que podría haber sido Lavín. ¿Cómo ve esa candidatura que apareció ahora, de golpe? Se ganó en 2 ó 3 días los medios, pero ya están todos empezando a analizar cuál es el futuro que tiene con una primaria bastante sui géneris entre ellos mismos. ¿Cómo cree que va a influir eso en el escenario electoral para noviembre?

Yo no sé si Boric es lo más centrado. Quizás, usted lo ve en la forma, en lo que proyecta, en su vocabulario, claramente le diría que usted tiene toda la razón, pero si uno empieza a ver las ideas que tienen ambos, uno ve el programa de Gobierno que tenía Jadue, que tiene Boric, no sé cuál es mucha la diferencia. Uno, obviamente, a lo mejor el envoltorio es más joven, más jovial, tenía palabras más amables que Jadue, pero en el fondo no sé si hay mucha diferencia.

A diferencia de lo que pensaba mucha gente de la derecha que decían que había que ir a votar por Boric para que no salga Jadue, yo creo que fue un craso error, lo peor que pudo ocurrir. Yo creo que un buen candidato para enfrentar en noviembre era Jadue, era mucho más conveniente. Por lo tanto, hoy día veo a un Jadue vestido de Boric, por decirlo de alguna manera.

Y en el caso de Yasna Provoste, tampoco creo en la teoría que tuvo el ministro que escribió el libro “El Desalojo”, yo tengo una buena impresión, a pesar de que no comparto mucho las ideas de ellos, de lo que fue la antigua Concertación. Yo creo que un gran error de la Concertación fue no haber defendido lo que ellos mismos construyeron y que fue exitoso, cosa de verlo ahí.

A mí nadie me puede decir, por ejemplo, que Chile no progresó durante los gobiernos de la Concertación. Yo nací y crecí durante los gobiernos de la Concertación y recuerdo, perfectamente, cuál era la situación económica de mi familia, la mía propia, cuando comenzamos y cómo es hoy día el país. Avanzó mucho el país, falta mucho por corregir, sí, pero se avanzó mucho.

Y en el caso de Provoste, ¿por qué hago ese paréntesis de la Concertación? Es para unirlo al tema que le voy a comentar ahora. Yasna Provoste para mí significaba eso, sin embargo, ahora que la estoy viendo como la candidata y veo el aprovechamiento que tiene, por ejemplo, en el discurso de la Cuenta Pública, cuando hace prácticamente un discurso de candidata presidencial, cuando conversa con algunos periodistas en la televisión, como, y ella con una especie de resentimiento profundo que tiene y, al parecer, por lo que le ocurrió cuando fue destituida por la acusación constitucional.

Por lo tanto, también me asusta un poco, porque entiendo que acá de requiere un centro que dialogue, que converse y no lo estoy viendo en el caso de ella. Al contrario, la estoy viendo también como alguien que quiere imponer sus ideas a como dé lugar. Por lo tanto, no sé si hoy día es lo más conveniente para el país. Y, en ese sentido, tengo esperanza de que Sebastián Sichel pueda traducir el sentimiento real que hay en la ciudadanía, que no quiere que nos agarremos en discusiones estériles, como le decía hace poco rato, sino que realmente conversemos las cosas interesantes para el país, para la gente y que podamos, alguna vez, empezar a llegar a acuerdos de verdad.

Gobierno de Piñera: buena administración pero falto de política

Al final, tú evaluación de lo que ha sido el Gobierno de Piñera y lo que le queda al Presidente en estos 6 a 7 meses.

Ya no queda nada. Yo diría que un buen jugador de tenis que ha cometido muchos errores no forzados. Yo creo que ha sido una buena administración, su gran legado va a ser el manejo de la pandemia, claramente, que todo el mundo dice que Chile lo ha manejado muy bien, somos el país con mayor cantidad de vacunas con segundas dosis, el primero en Latinoamérica. En ese sentido, ha sido la expertiz de Sebastián Piñera que es un buen administrador, es un tipo que sabe adelantarse, rápidamente, a un montón de situaciones como ocurrió en el tema de los ventiladores mecánicos en algún momento y yo me acuerdo perfectamente cuando él, a principios de año, dijo, antes que llegara el Coronavirus, estaba circunscrito solamente a China, y nos dijo que esto va a llegar a Chile, ya estamos conversando el tema de las vacunas, ya tenía todo adelantado. Y estamos hablando de algo que sólo estaba ocurriendo en China, pero ya tenía esa visión y, en ese sentido, creo que el gran legado de él va a ser el manejo de la pandemia que no es menor, porque se han salvado muchas vidas, más allá de las lamentables 35.000 personas que han muerto.

Sin embargo, creo que la faltó política. Creo que nuestro Gobierno, le faltó claramente política. Le faltó dialogar con la oposición y cuando se maneja de manera individualista un Gobierno, más allá de los partidos de la coalición, que, finalmente, son los que lo llevaron a ganar el Gobierno, creo que están las consecuencias a la vista. Si no somos capaces, yo lo dije y me gané la enemistad de algunos como el Ministro del Interior cuando recién se inició este Gobierno y nunca más me volvió a hablar, que si no eran capaces de liderar a la propia coalición, qué esperamos liderar con la oposición y con el país.

Y, eso, se sigue viendo hasta el día de hoy. Hemos visto que la coalición, dos años pasaron sin reunirnos y, por lo tanto, vemos lo que ocurre en el Congreso, donde muchos parlamentarios salen salvando “su propio pellejo” ante la opinión pública, con proyectos que no siempre son beneficiosos para el país, pero, sin embargo, son populares, porque a la gente le gusta lo inmediato, pero nadie está pensando en el futuro. Por lo tanto, le faltó política.

Si Sichel gana, no será gracias al Gobierno

Caramori fue tajante, a continuación, en entregar mérito de un eventual triunfo de Sichel a la acción del Gobierno.

“Cuando tenemos a un Presidente, que habiendo un partido joven como es el caso del PRI, con un potencial increíble y distinto a la coalición como yo le dije y no lo potenciamos, no sé qué legado político puede dejar. No me queda claro que si Sebastián Sichel llega a ser Presidente de la República, va a ser justamente gracias al trabajo que realizó el Presidente, Piñera. No me queda claro”.

¿Tanto así?

Tanto así.

– Pero, ¿es justamente por haber sido parte en su momento de los rostros salvable de lo que era la figura del Gobierno en el momento de la crisis social, por ese lado?, ¿o por qué no lo ve comprometido con el sector?

Yo creo que Chile Vamos es mucho más que el Gobierno de Sebastián Piñera. Siempre dije que el Gobierno actuó como un quinto partido de la coalición y que tenía la mayoría en todo sentido, pero nunca ha sido parte de la coalición, necesariamente. Ahora, si fuera en ese sentido, hay varios ministros, Mario Desbordes, lo vuelvo a sacar a la palestra que también tiene mérito suficiente más allá de haber sido ministro del Gobierno de Sebastián Piñera que es importante, obviamente, pero tiene méritos propios también.

Yo creo que también Sebastián Sichel demostró una destreza importante cuando estuvo de ministro, cuando estuvo en el BancoEstado también, a pesar de lo complicado que le tocó liderar, pero también creo que va más allá. Entonces, le vuelvo a repetir, no sé si, finalmente, si es que él se llega a convertir en Presidente de la República, es necesariamente mérito del Gobierno de Sebastián Piñera. Así de claro.

Optimismo constitucional

Y, pasando las elecciones de noviembre, se va a instalar un nuevo Congreso para el próximo año y, a la luz de la experiencia que vemos en la Convención Constitucional, ¿cómo ve, que va a funcionar ese nuevo Congreso el próximo año para quien suceda a Sebastián Piñera?

Yo soy un hombre de esperanza, positivo. Y lo dije también, tengo esperanza que el proceso constituyente tenga un término exitoso. Fuimos el único partido que estuvo por el Apruebo, el único partido que estuvo de manera institucional por la Convención Constituyente, pero no era por el argumento que presentaba la izquierda que ésta era la Constitución de Pinochet, no era por eso, es porque Chile evolucionó, Chile cambió, hay muchas cosas que tienen que ser rectificadas, como el tema del agua, por ejemplo, que tiene que estar consagrado, el tema del respeto a los pueblos originarios, qué se yo. Por lo tanto, necesitamos una Constitución que fuera más acorde a los tiempos. Y, en ese sentido, sigo teniendo esperanza en ese proceso. El último tiempo ha sido bochornoso para el tema de la Convención. Yo tenía también mucha más esperanza en los liderazgos que podía representar Elisa Loncón. Creo que también se aprende de los errores, tampoco hay que juzgar tan rápidamente.

Yo creo que este período, estas cuatro semanas que han llevado adelante, yo creo que ella también ha aprendido mucho y, obviamente, no aprende el día 1 estando en un sitial tan importante como en el que está ella. Por lo tanto, tengo esperanza y creo que esto va a terminar bien. Y es muy importante y relevante, lo dije en La Moneda, el lunes antepasado, el próximo Gobierno y quien lidere el Gobierno que va a tener que implementar muchas de las cosas que salgan de esta nueva Constitución. Por lo tanto, no da lo mismo quién gobierne y si tenemos a una persona que cree que tiene las ideas que son mejores por sobre todas las otras, que no escucha a la oposición, porque representa algo importante, sea quien sea la oposición, creo que va ser muy dificultoso implementar todo lo que la nueva Constitución traiga y, finalmente, vuelvo a repetir que el que termina perdiendo no es la derecha, no es la izquierda, no es Piñera, no es la UDI, no es el PRI, finalmente son todos los chilenos y lo digo de verdad, no como una frase. Lo digo muy en serio, porque los que pierden, finalmente, son los chilenos que están allá afuera y que día a día, más allá del titular de la prensa o de la cuña que uno diga en las noticias o en un diario.

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