2078: Un conflicto trilateral

Si la Historia se comportara linealmente, el próximo conflicto sería el 2078, en la Península Antártica. Y esta vez el Reino Unido y las Islas Malvinas/Falklands van a ser parte activa e interesada del conflicto, a diferencia de 1878 y 1978 en que su participación fue indirecta, pero decisiva, en los resultados finales de ambos conflictos.

0
1018

¿Qué sucede si aplicamos Matemática y Geometría a la Historia y Geografía? Básicamente lo que estaríamos tratando de hacer es un modelo de predicción, basado en variables que son conocidas y ciertas, como los hechos históricos y los datos geográficos donde ocurrieron dichos hechos.

Pero para efectos de este artículo, se ha tratado de mantener los conceptos los más simple posible, para que todos entendamos que esta proyección lineal que describiré a continuación no tiene mayor complejidad, pero permite visualizar claramente lo que se nos viene:

Para entender los hechos de 1878 uno debe leer el libro “Prat. Agente secreto en Buenos Aires. 1878: la guerra que no fue” de los autores Piero Castagneto y Diego Lascano. En ese libro se puede comprender la visión que tenía nuestro héroe Arturo Prat del conflicto, dado que él estuvo en Buenos Aires recabando información para la posible guerra que se avecinaba, por el envío de una flotilla argentina al Rio de Santa Cruz. En ese momento esos territorios estaban bajo el dominio chileno, y dependían de la colonia de Magallanes.

Que este episodio esté “olvidado” dentro de la Historia de Chile, siendo Arturo Prat uno de los principales protagonistas, demuestra que acá no solamente se cometió el peor error en la Historia de Chile, sino que la élite ha tratado de omitirlo de la memoria nacional, enfocándose en otras facetas del héroe a través de monumentos y simbología. Pero la verdad es que la élite traicionó uno de los principales legados de Arturo Prat al firmar el 23 de Julio de 1881 el Tratado de Límites con Argentina.

Es importante entender que, para consolidar el dominio argentino sobre los territorios usurpados de Santa Cruz y Tierra del Fuego, Argentina recurrió a la ayuda británica, específicamente al Gobernador de las Islas Falklands. Ese pacto es visible, en el matrimonio del primer Gobernador de Santa Cruz, José Maria Moyano, con la sobrina del Gobernador de las Falklands, Ethel Turner.

Adicionalmente, el poblado de Ushuaia, fue fundado por el Obispo de las Falklands, Waite Hockin Stirling en 1869. Recién fue “argentinizada” en 1884, y hoy en día es una ciudad que proyecta a Argentina hacía la Antártica.

Como vemos la ayuda “falklander” fue fundamental para consolidar el dominio argentino sobre los territorios que la élite chilena regaló a Argentina.

A medida que transcurría el tiempo, los conflictos entre Chile y Argentina aumentarían hasta que se firman los “Pactos de Mayo” en 1902, en la cual ambos Gobiernos fijan al Reino Unido como árbitro en caso de conflictos.

Dadas las cuantiosas inversiones del Reino Unido en Argentina, esto en la práctica se transformó un tratado de despojo total en contra de Chile, con un abierto sesgo británico hacia Argentina, como se manifestó en el denominado “Plebiscito del Valle 16 de octubre de 1902” que entregó territorios claramente chilenos: El Bolsón, que debería pertenecer a la región de Aysén, si se hubiesen respetado los principios del Tratado de 1881.

En una movida impensada y con la fuerte vocación de integración latinoamericana del presidente Salvador Allende, el 22 de Julio de 1971, recurre al Tratado de los “Pactos de Mayo” para poner fin a la controversia generada por las Islas Picton, Lennox y Nueva. Pero esta vez, y a diferencia de las veces anteriores en las que se usaron los “Pactos de Mayo”, el Reino Unido armó una comisión independiente compuesta por 5 ex Jueces de la Corte Internacional de Justicia, lo que garantizaba una total independencia y completa legalidad, dado que el fallo se ajustaría al derecho internacional.

Argentina claramente estaba muy confiada, dado que un Arbitraje Británico le aseguraba una victoria fácil y contundente. Por su parte, Chile, como ha sido siempre, iba a respetar el fallo sagradamente. Pero en 1977 por fin se hizo justicia, y el fallo fue completamente a favor de Chile, dado los sólidos argumentos jurídicos que pudo demostrar Chile.

El 25 de enero de 1978, Argentina comunicó al mundo que declaraba el Arbitraje “insanablemente nulo” en abierta violación al derecho internacional, comenzando con una política de agresión permanente hacia Chile. Acá las Fuerzas Armadas chilenas aplicaron la política de disuasión, reforzando militarmente los límites fronterizos y preparándose para la Guerra. Esta fue evitada en parte gracias a la Mediación Papal de fines de 1978.

1978 es una lección muy importante para Chile, ya que demuestra que las políticas de integración necesitan una voluntad de todas las partes… y esa voluntad no existía en Argentina. Y la otra paradoja es que, mediante una fuerte voluntad de ir a la guerra, se pudo mantener la paz. No por nada la frase romana Si Vis Pacem, Para Bellum“, se mantiene plenamente vigente después de varios siglos.

Pero la política de agresión de Argentina se mantuvo intacta, aunque de forma inesperada se torno en contra de sus aliados británicos, invadiendo las Islas Malvinas/Falklands el 2 de Abril de 1982. La respuesta británica fue contundente, con el envío de la mayor “Task Force” desde la Segunda Guerra Mundial.

No hay duda de que, gracias a la derrota militar de Argentina frente al Reino Unido, Chile también pudo cerrar el capítulo del Beagle, firmando en 1984 el Tratado de Paz y Amistad, que debería de haber cerrado definitivamente todo conflicto.

Pero no ha sido así, y Argentina persiste en seguir desconociendo el derecho internacional, tal como ellos mismos reconocieron con el decreto 457/2021 del 19 de julio del 2021, el cual se refería a un uso “compartido” del Estrecho de Magallanes y el Paso Drake. Esto era una clara violación al Tratado de Paz y Amistad de 1984.

Lamentablemente esto es recién el comienzo, porque acá hay una clara estrategia de armar un caso, basado en inventos “jurídicos”, en los cuales van a comenzar con una campaña interna de concientización. Por tal razón es importante que para que el legado de integración del presidente Salvador Allende aún tenga algún futuro, tener el compromiso inquebrantable de que Chile y Argentina llevarán cualquier controversia a la Corte Internacional de Justicia y su veredicto se implementará sin objeción alguna y de forma inmediata. Para Chile esto sería una continuación del sólido prestigio jurídico que ya tiene, y que ha quedado demostrado con los casos ante Perú y Bolivia. En cambio, Argentina tiene un historial de no respeto de fallos tanto con Uruguay y en el caso de la Malvinas/Falklands, también se ha negado de ir a la Corte Internacional de Justicia, al carecer de argumentos sólidos que les permita un resultado que a ellos les acomode.

Si Argentina no acepta dichas condiciones, Chile deberá armar una estrategia de mediano largo plazo, donde tener unas Fuerzas Armadas creíbles va a ser una necesidad, dado que no podemos (otra vez), caer en ingenuidades que nos han costado muy caro.

Si la Historia se comportara linealmente, el próximo conflicto sería el 2078, en la Península Antártica. Y esta vez el Reino Unido y las Islas Malvinas/Falklands van a ser parte activa e interesada del conflicto, a diferencia de 1878 y 1978 en que su participación fue indirecta, pero decisiva, en los resultados finales de ambos conflictos.

Estamos advertidos de un conflicto trilateral que se avecina, y que ha tenido una larga Historia previa… Y esta vez esperamos que nuestros nuevos líderes, que por primera vez no vendrían de las élites tradicionales, que han gobernado Chile los últimos 200 años, no cometan los mismos errores que las élites gobernantes cometieron en el pasado.

Publicidad

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí