Prevenir es mejor que cocinar: Los desconocidos riesgos del trabajo en la cocina

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Trabajar en la cocina no es fácil, y los profesionales de la gastronomía lo saben, porque no solo se trata de uno de los oficios más exigentes en cuanto a precisión y rapidez, sino que, debido a su naturaleza, los cocineros deben estar de pie durante largas jornadas, lo que puede causarles problemas en la salud.

El trabajar en la industria hostelera, ya sea en bares, restaurantes, hoteles u otros establecimientos, cuenta con una gran exposición a riesgos de todo tipo. Manejo de hornos, cuchillos afilados, contacto con temperaturas extremas, vapor y humo, además, las condiciones de trabajo dentro de una cocina son más propensas a tener el suelo mojado o resbaloso, por derrame de algún líquido como aceite o agua. Siendo estos algunos de los riesgos con los que se enfrentan día a día cocineros y ayudantes de cocina, derivados de los procesos de preparación de alimentos.

Ya sea en grandes o pequeños restaurantes, las cocinas tienden a tener un espacio reducido, provocando que el espacio para trabajar sea más limitado de lo que debería, y los accidentes se pueden producir con mayor facilidad. Entre los riesgos más comunes, se asumen los siguientes:

–       Peligro de resbalones: Principalmente se debe a la presencia de residuos de comida en el suelo, como agua, aceite, jabón y cualquier sustancia líquida. Provocando la caída del personal con consecuencias como esguinces y fracturas en los píes.

–       Cortes: Este es uno de los principales riesgos a la hora de trabajar en la cocina, ya que están en constante contacto con herramientas cortantes y punzantes como: cuchillos, tijeras, pinzas, cortadoras, abridores de latas, etc.

–       Contacto eléctrico: A la hora de cocinar están en contacto con múltiples aparatos eléctricos y en caso de que estos tengan cables en mal estado pueden ocasionar descargas eléctricas.

Es por esto que cuando los profesionales de la cocina compran su calzado eligen el que les brinde mayor comodidad, confort y seguridad, a la hora de trabajar. Siendo sus principales características las siguientes:

“El zapato debe tener una característica anti-slip, porque la probabilidad de que el suelo tenga agua es alta, entonces tiene que ser un zapato que tenga un buen agarre. En segundo lugar, son personas que están expuestas a trabajar con líquidos calientes, entonces se recomienda que sea un calzado que al caer ese líquido encima pueda escurrir rápidamente y no vaya a entrar hacia el interior del píe. Por último, cómo podría darse la posibilidad de que algún elemento filoso cayera, el material superior que protege la zona del empeine tiene que ser de cuero con un espesor mínimo de 1.8 mm, porque podría soportar mejor este tipo de accidentes”, explica Carlos Espinosa, Gerente de productos de Macme .

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