La respuesta es corta y simple.¡NO!
Cada año esta época invita a una clásica celebración donde escondemos huevitos para que los niños los busquen, pero si tienes un nuevo integrante de cuatro patas, lo más probable es que ese gato o perro lo encuentre primero. ¿Qué hacer si comen chocolate?
El chocolate es delicioso para los humanos, pero peligroso para nuestras mascotas, debido a que no lo logran metabolizar correctamente dos de sus componentes, la teobromina y cafeína. “El cacao es vigorizante para el ser humano, pero en nuestras mascotas tiene un efecto mucho más intenso y tóxico, afectando directamente su sistema nervioso, produciendo signos clínicos como vómitos y diarrea a bajas dosis (inferiores de 80 mg/kg), y mortalidad en el 50% de los animales, en dosis de 300 mg/kg (en perros) y 200 mg/kg (en gatos)”, explica Pamela Wallach, médico veterinaria de Purina.
Según reportes del CITUC sobre exposiciones tóxicas en animales, los perros representan el 83,6% de los casos reportados a centros de toxicología en Chile; el 74,6% de esas intoxicaciones ocurren dentro del hogar, lo que incluye el acceso accidental a chocolates y dulces, y las consultas de urgencia por intoxicación por chocolate aumentan significativamente en tres fechas clave: Pascua de Resurrección (Semana Santa), Navidad y Halloween. En otros países con hábitos similares, como Estados Unidos y Reino Unido, estos casos pueden llegar a subir hasta un 123% en esas fechas.
¿Qué hacer entonces para evitar problemas?
La recomendación es no dejar huevitos al alcance de las mascotas y explicarles a todos los integrantes de la familia que no deben compartir con ellas sus chocolates. Si quieren hacerlos parte de esta celebración, se les puede ofrecer snacks especialmente desarrollados para ellos.
Si pese a todas las precauciones, igualmente la mascota consume chocolate, lo fundamental es mantener la calma, pero actuar con rapidez buscando ayuda veterinaria inmediatamente.