A todo nivel se está moviendo La Moneda con el fin de calmar las aguas al interior de Chile Vamos. Ello, tras el golpe de mesa dado por la UDI luego de las votaciones en torno al proceso constituyente en el Congreso, y que llevaron al gremialismo a anunciar el congelamiento de su participación en al alianza oficialista.

Las duras declaraciones de las senadoras Jacqueline van Rysselberghe y Enna von Baer dirigidas contra sus socios de Renovación Nacional y Evópoli, a los que acusaron de no respetar los acuerdos transversales del 15 de noviembre, salpicaron incluso al Palacio Presidencial, luego que la timonel UDI señalara sobre el ministro del Interior Gonzalo Blumel que “si él no puede ni siquiera controlar a un parlamentario de su partido (Evópoli), de verdad yo creo que tenemos un problema de liderazgo del ministro del Interior”.

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La respuesta de sus socios no se hizo esperar, partiendo por las fuerte respuesta de Mario Desbordes desde Renovación Nacional, quien, entre varios puntos, afirmó tajantemente que “la senadora (Jacqueline van Rysselberghe) ha cometido hoy un error que espero que no escale (…) ha creado un conflicto artificial. Entiendo que la UDI necesita generar algunas cosas, tensionar un poco para competir con quienes ellos sienten que los están complicando un poco, que es J.A. Kast, pero eso no puede significar que tensiones a la coalición completa”.

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Desde Evópoli también respondieron, partiendo por su presidente, Hernán Larraín Matte quien arremetió en contra de un ánimo avasallador de la UDI, al sostener que “la UDI no le puede imponer sus posiciones a Chile Vamos, la diversidad de esta coalición hay que respetarla”, aludiendo además claramente a la figura de José Antonio Kast como ente desestabilizador para el gremialismo, y apoyando además  la gestión del ministro del Interior: “nos llama la atención que temas que tienen que ver con la interna de la UDI se terminen trasformando en una crítica al ministro del Interior”. Felipe Kast, en tanto, disparó en la misma línea: “la UDI le está hablando a la extrema derecha”.

Incluso la más pequeña de las colectividades oficialistas, el PRI, repasó la actitud de la UDI. “Queremos hacer un llamado a nuestros socios de la UDI, RN y Evópoli a repensar nuestra coalición, conglomerado político que hace rato, y con suerte, es solo una alianza electoral, ya que no se ha avanzado ni un centímetro en esa dirección con miras a las municipales del próximo año”, indicó su presidente Rodrigo Caramori, quien luego enfatizó que “no compartimos que la UDI pretenda hegemonizar Chile Vamos. Es profundamente lamentable, por decir lo menos, que JVR ponga en duda su permanencia en Chile Vamos. Ese tipo de declaraciones son inaceptables, ya que si fuera por diferencias y sentido de unidad el PRI ha sufrido bastante con la falta de “cariño” de parte de ese partido”.

Urgente control de daños desde La Moneda

Si bien durante los 21 meses de gestión del actual gobierno de Sebastián Piñera hubo encontrones al interior del oficialismo, con algunos detalles públicos y otros conociéndose por filtraciones controladas para mandar mensajes indirectos, la actual es la mayor de las crisis vivida en la alianza de Gobierno. Y es que por primera vez se ve el estallido abierto y sin filtro de tensiones acumuladas sobre todo desde las negociaciones por el acuerdo nacional del 15 de noviembre y la acusación constitucional contra el ex ministro Andrés Chadwick, al punto de que podemos ser testigos de intercambios públicos entre las tres principales fuerzas políticas de Chile Vamos, cada día con mayor dureza, y con una UDI cada vez más molesta, con la sensación de ser la única agrupación que ha pagado realmente el costo producto de estos dos meses de crisis socio-política.

Las tensiones dispararon las alarmas de La Moneda, que durante esta semana se vio incapaz de coordinar acuerdos en el Congreso ante las vitales votaciones en torno al proceso constituyente y, aun peor, calmar las tensiones desatadas, y mientras fuentes allegadas señalan que al enojo público de la UDI con Blumel, ha habido molestias más privadas y discretas desde RN y Evópoli hacia Kast, por el desarrollo de negociaciones

. A tal punto que, de acuerdo a fuentes internas, el propio Presiente Piñera ya ha conversado telefónicamente con cada uno de los timoneles de los partidos oficialistas con el fin de buscar puntos de acuerdo para bajar el conflicto interno.

Asimismo, el Comité Político ministerial, si bien tenía otros temas preestablecidos sobre la mesa, no pudo dejar de abordar la tensión existente. Y aunque el ministro Blumel, según se explica en pasillos de Palacio, ha asumido las críticas  para seguir trabajando en la agenda gubernamental “igualmente se ha sentido tocado en parte, aunque, como es él, sigue empujando para adelante concentrado en su trabajo”, señalan.

En todo caso, la consigna en La Moneda en estos momentos es poner paños fríos y bajar las revoluciones de la polémica. Lo dijo al pasar el ministro de Hacienda Ignacio Briones antes de entrar este viernes a una reunión en Palacio: “primero hay que calmarnos“.

Las conversaciones proseguirán este fin de semana y no se descarta la realización de alguna cita a puertas cerradas entre el Gobierno y los partidos para buscar urgentemente limar asperezas. De momento, está en veremos la realización del tradicional Comité Político ampliado de los lunes, tanto por coincidir con una actividad pre-pauteada por Palacio (entrega de bonos) como por los ánimos de los partidos para esta cita.

 

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