Pero las negociaciones se han visto afectadas por las preocupaciones en torno a las demoras para discutir el tema de los plásticos en cuestión. Durante la más reciente ronda de conversaciones en París, las pláticas se estancaron por unos dos días debido a que algunos países obstaculizaron las discusiones.
La dinámica de poder y las posiciones de las diferentes delegaciones quedaron expuestas en las dos primeras rondas de conversaciones en París y en Punta del Este, Uruguay. Hacen eco a algunas de las mismas posturas que se adoptaron en las conversaciones internacionales sobre el clima, y con buena razón: Muchos de los actores son los mismos. El plástico se produce en gran medida a partir de petróleo crudo y gas natural, por lo que cualquier tratado pone mucho en juego para las empresas y los países productores de petróleo.
Los negociadores globales se reunieron por última vez en julio pasado en París, donde acordaron producir un texto inicial del tratado antes de volver a reunirse en Nairobi. El borrador se publicó a principios de septiembre. El Comité Intergubernamental de Negociación sobre la Contaminación por Plásticos de las Naciones Unidas está encargado de desarrollar el primer acuerdo internacional legalmente vinculante sobre la contaminación por plásticos en tierra y mar.
Kenia es líder mundial en la lucha contra la contaminación por plásticos y, en 2017 el país prohibió la fabricación, venta y uso de bolsas de plástico de un solo uso. En la que es una de las prohibiciones más estrictas sobre estos productos, los infractores enfrentan multas y hasta cuatro años de cárcel.
Dos años después, Kenia prohibió el uso de plásticos de un solo uso, como cubiertos, pajillas y botellas de PET, en parques, bosques, playas y otras áreas protegidas. Como sede del PNUMA, Kenia es también protagonista en cuestiones ambientales El país genera más del 70% de su electricidad a partir de fuentes renovables.