Dos activistas lanzaron sopa al cuadro "Mona Lisa" de Leonardo Da Vinci, en el museo del Louvre en París, Francia. Bajo la consigna "Riposte Alimentaire" o "Represalia Alimentaria" los manifestantes exigen el derecho a una "alimentación sana y sostenible".
El grupo activista informó en su cuenta de X que: "Dos ciudadanos involucrados en la nueva campaña Food Response rociaron con sopa el mundialmente famoso cuadro “Mona Lisa”, expuesto en el Museo del Louvre. A través de su acción no violenta, Sasha (24 años) y Marie-Juliette (63 años) exigen el establecimiento de una Seguridad Social Alimentaria Sostenible". [embed]https://twitter.com/i/status/1751554609720471872[/embed]Más allá del ataque que no afectará la pintura dado que está protegida por un vidrio blindado, este ataque se suma a una serie de otros "atentados" a obras de arte por parte de movimientos ambientalistas, que logran llamar la atención y colocar en primera línea sus motivaciones pero ¿qué culpa tiene el arte de las malas decisiones humanas y políticas?
En Chile se ha registrado vandalizaciones a obras de arte pero sin manifiestos políticos claros, más bien dañar por dañar como ocurrió el 3 octubre de 2018 cuando, la escultura “La Patata” (que más bien parece una alegoría a un rinoceronte) del premio nacional de Artes 2009, Federico Assler, apareció rayada con letras amarillas: En un costado se puede leer “B A C A N”, la escultura está ubicada en la explanada de acceso principal al Museo Nacional de Bellas Artes y a un costado de la también dañada escultura de Rebeca Matte que está en proceso de restauración.


