Milei aplica profunda renovación al sistema de inteligencia argentino, con especial foco en el servicio internacional
El Gobierno argentino disolvió la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y ordenó el regreso de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), el servicio de inteligencia que se utilizó hasta 2001, tras una serie de sonados escándalos de corrupción y espionaje ilegal. Los cambios se oficializaron con la publicación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 614/2024 el martes 16 de este mes en el Boletín Oficial.
La SIDE será el "órgano rector" del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN) y va a estar a cargo del Secretario Sergio Neiffert, según se anunció en el DNU 616/2024, también publicado este martes en el Boletín Oficial.
Neiffert, quien ya estaba encabezaba la ahora desaparecida AFI, antes de su paso por ese organismo no poseía experiencia alguna en cargos similares.
La SIDE, como tal, dejó de funcionar en 2001, cuando se aprobó la Ley 25.520 de Inteligencia Nacional. Esa normativa es parte del consenso democrático que incluyó la ley de Defensa Nacional, promulgada durante el gobierno de Raúl Alfonsín, y la Ley de Seguridad Interior, aprobada durante la administración de Carlos Menem.
Desde 2001 a 2015, existió la Secretaría de Inteligencia (SI). Ese año, tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner impulsó una nueva reforma, que dio origen a la AFI.
Según el Gobierno, la modificación tiene lugar porque "durante décadas" la AFI fue un organismo utilizado para realizar "actividades espurias, como el espionaje interno, el tráfico de influencias y la persecución política e ideológica".
En este contexto, se le asignó a la renacida SIDE una estructura de gran magnitud que dependerá del Presidente. La Casa Rosada pretende maximizar el potencial de los servicios con la creación de tres agencias especializadas y sumó una División de Asuntos Internos cuya misión, en los papeles, será prevenir el espionaje ilegal.
Lejos de querer quitarle músculo a los servicios, como quiso hacer el gobierno anterior, desde el entorno de Javier Milei se señaló que quieren darle más poder y mayor proyección internacional a la inteligencia argentina. De hecho, en los últimos días, en la Casa Rosada mencionaban que en el último tiempo recibieron amenazas serias contra la seguridad del jefe de Estado –eso fue lo que meses atrás lo llevó a Milei a dejar de viajar en vuelos comerciales- y que por eso es necesario tener un seguimiento eficaz de todas las alertas, con una perspectiva geopolítica.


